Logo
-
Zonales
Información General

MUJER

Una villeguense en Chicago, EEUU (Parte I)
Se trata de Daiana Barreto, quien a pesar de todos los impedimentos económicos hoy está viviendo su sueño americano junto a su familia.

 Daiana Soledad Barreto nació en Piedritas pero vivió toda su vida en General Villegas. Tiene 28 años y hace más de un año se mudó con su familia aFranklin Park,en los suburbios de Chicago.

 
Sobre Daiana
Está casada con Lucas y tiene dos hijas, Zoe y Catalina. Sus primeros trabajos, cuando todavía residía en nuestra ciudad, fueron de camarera y de empleada doméstica. Más tarde se desempeñó varios años como recepcionista del Hotel Océano y luego, administró junto con su marido el Hotel Ranquel.
 
Viajar, un sueño tristemente inalcanzable
"Desde el 2013 teníamos la idea de hacer un viaje, pero la realidad es que encarar una experiencia de este tipo es muy difícil, al menos para personas con bajos recursos. En nuestro caso, siempre fuimos una familia pobre y nunca habíamos pensado en la idea de viajar como una posibilidad real. Creo que cuando uno tiene límites económicos nunca llega a proyectar este tipo de cosas como algo cierto", reflexiona.
En febrero de 2015, mientras Daiana y su marido hacían un viaje en moto, volvieron a tocar el tema. "Estábamos en una pizzería en Junín y yo le propuse irnos del país. Él me miró sorprendido. Le dije que todavía somos jóvenes y que era el momento para arrancar de cero en otro lugar. Él no podía creer lo que escuchaba", nos cuenta riendo. Daiana tomó la iniciativa y realizó los trámites para obtener los pasaportes y los DNI, "Tuvimos que juntar la plata para poder hacer nuestros documentos y pasaportes, porque no la teníamos. Sin embargo, de alguna manera yo estaba increíblemente segura de que íbamos a poder viajar. Era algo que deseaba mucho"
 
Realidades
Antes de mudarse a Estados Unidos, Daiana no sólo no había salido nunca del país, sino que ni siquiera había viajado fuera de la provincia de Buenos Aires, "Nunca nos habíamos ido de vacaciones. Lo más lejos que yo había llegado era Junín y Capital Federal. Andábamos en bicicleta y a duras penas llegábamos a pagar las cuentas, lo cual significaba mucho esfuerzo. Por eso es que la idea de este viaje era prácticamente imposible: no teníamos el dinero para costear prácticamente nada. Nada de nada".
 
Reacciones
¿Qué te dijeron tu familia y amigos cuando les contaste que pensabas encarar un viaje de este tipo?, le pregunto. "No les conté", me responde. "Se los comuniqué muchísimo más tarde, cuando todo estaba más avanzado".
Después de hacer los pasaportes empezaron a realizar los trámites para obtener la visa de Estados Unidos, "No queríamos contarlo, porque queríamos que sea algo personal y que nadie nos tire mala onda. Estábamos tan decididos que no queríamos escuchar ningún comentario malo"
Recién después de viajar a Capital Federal y tramitar la visa, Daiana y Lucas comunicaron su novedad. "Mi mamá primero no me creía y me preguntaba cómo iba a hacer para viajar si era pobre. Es difícil que la gente confíe en que se puede llegar a algo así siendo de una familia tan humilde. Las pocas personas a las que le contamos no podían creerlo, pero no les quedó otra que aceptarlo, porque se los comunicamos cuando teníamos los pasajes comprados. La despedida fue muy emocionante y triste a la vez". Nadie fue a despedirlos al aeropuerto, no podían, significaba mucho gasto. Estaban los cuatro, únicamente acompañados de la esperanza de un futuro mejor. Hoy recuerda ese momento y llora. Se marcharon sin saber cuándo volverían a ver a sus familiares. Solo tenían en claro una cosa: querían oportunidades; las que no encontraron en su país natal.
 
Preparativos
"Para poder irnos tuvimos que vender todos nuestros muebles y gastar todos nuestros ahorros. Yo había hecho un curso de depilación y me puse a depilar, a cualquier hora, incluso a la noche. Vendimos la moto con la que viajábamos y vendí mi ropa. Loré mucho al darme cuenta de que no me quedaba nada de lo que había obtenido con tanto esuerzo. Durante el último mes en Villegas el dueño de la casa en la que vivíamos, José Garo, nos perdonó el alquiler. Fue un gesto hermoso que nos ayudó mucho y estamos muy agradecidos", nos cuenta.
"Empezamos a investigar y nos metimos en dos grupos muy interesantes en Facebook: Argentinos por el mundo y Argentinos por emigrar, que dan detalles de personas que se fueron del país. Nosotros no contamos con título universitario ni sabíamos hablar inglés fluido. Tampoco teníamos dinero. Buscamos un lugar en el que arrancar sea más fácil y terminamos en Estados Unidos", recuerda. "Pensamos, ahí nos tiene que ir bien, ellos son potencia mundial"
 
Sueño cumplido
El avión hizo escala en Miami, y allí los estaba esperando una argentina llamada Natalia, a quien había conocido por internet. Ella les ofreció su casa para bañarse y cenar, y los llevó a pasear por Miami Beach, "Natalia me preguntó qué queríamos conocer. Le respondí que quería conocer el mar. No podía creer que no conociera el mar. Cuando llegamos me saqué el calzado para pisar la arena. Las chicas gritaban. Yo estaba en silencio, había dejado de escuchar, solo caminé lento hacia el agua, para mojar mis pies. Sentí paz, alegría, todo junto. Había conocido el mar; y en Miami. Me largué a llorar, no podía controlar los nervios. Siempre había tenido tantos problemas económicos que estaba convencida de que nunca iba a vivir algo así", recuerda entre lágrimas.
Después de hacer una escala en Miami, partieron rumbo a Chicago. "Llegamos a un país nuevo y todo nos resultaba extraño. Todo nos sorprendía. Teníamos un poco de miedo, ansiedad, todo"
 
Experiencia americana
Daiana y su familia viven en Franklin Park,en los suburbios de Chicago. "Chicago es la ciudad grande y está rodeada por barrios residenciales enormes, a los cuales se les llama suburbios", explica.
"Apenas llegamos vivimos en Melrose Park, pero luego nos mudamos a donde estamos ahora. Metimos a las nenas en una escuela bilingüe y esperamos a que terminaran el ciclo escolar para cambiar de suburbio. Este departamento es mucho más grande y la zona es mejor. La escuela tiene más puntuación, y eso es importante para el futuro de nuestras hijas", dice.
"La zona en la que vivimos es muy tranquila. A las ocho de la tarde todo se apaga y no anda nadie en la calle, excepto en el centro. Las calles son seguras, llenas de policías. Es un lugar hermoso. Ahora hace frio y hace poco nevó", detalla.
En Estados Unidos Lucas es soldador. Empezó a trabajar a los tres días de haber llegado, "Le va bastante bien y le gusta mucho", dice Daiana.
Sus dos hijas tienen 7 y 10 años, y aunque están contentas por la experiencia, extrañan mucho a su abuela, primos y tíos.
 
 
Esta nota continuará el próximo martes en la siguiente edición de Hoy Mujer.

Comentarios (3)
  • IMPORTANTE: DIARIO ACTUALIDAD - El nombre de las noticias no tiene responsabilidad alguna sobre comentarios de terceros, los mismos son de exclusiva responsabilidad del que los emite. DIARIO ACTUALIDAD - El nombre de las noticias se reserva el derecho de eliminar aquellos comentarios injuriantes, discriminadores o contrarios a las leyes de la República Argentina.
Que linda noticia! yo hice toda la primaria con vos! Que contenta me pone!!!
  • por: Paula
  • 06/12/2017

Notable tu valentía. Se nota que estás teniendo tu recompensa. Mi mayor respeto por vos y tu familia.
  • por: Laura
  • 06/12/2017

Me alegró mucho por vos y tu familia, te felicito por apostar a esa familia hermosa que formaste.
Me sentí muy identificada al leer la nota, ojalá tuviera un poco del coraje que vos tuviste para irte, es difícil vivir en lugares donde no te dan la oportunidad de salir adelante.... Espero que les este yendo muy bien abrazo para los 4 especialmente para Catalina.
  • por: Yamila
  • 05/12/2017

  • Nombre:

  • Email:

  • Comentario:


El sitio está optimizado para ser visualizado en los siguientes navegadores:
Mozilla FirefoxMozilla Firefox
OperaOpera
Internet Explorer 7Internet Explorer 6 o superior