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General Villegas
viernes, 3 abril, 2020

Santiago Rodríguez Ribas: «Este nivel de presión fiscal es insoportable para el productor y hay que buscar soluciones diferentes»

El miembro de la Sociedad Rural del Partido de General Villegas manifestó que el cese de comercialización tuvo un «alto grado de consenso a la medida. El objetivo del paro fue poner en relevancia medidas que están perjudicando al país y que van a ser más graves».

 

El cese de comercialización del campo llegó a su fin en la jornada de ayer. Para Santiago Rodríguez Ribas, socio de la Sociedad Rural del Partido de General Villegas y representante de esa entidad agropecuaria en CARBAP, la medida fue «importante para visibilizar una situación que viene desde el inicio de este gobierno».

«CARBAP ha planteado su descontento en relación a las medidas tomadas desde el inicio. En estas últimas semanas se ha ido logrando el consenso con las otras entidades: primero CARBAP dentro de CRA y después CRA con la Mesa de Enlace y se ha llegado a la definición de esta medida de fuerza que en el contexto actual intenta poner en relevancia la desmedida presión fiscal que está ejerciendo el gobierno sobre el agro», expuso Rodríguez Ribas.

Y luego añadió: «Las reuniones que tuvo la mesa de enlace con el gobierno no fueron reuniones de acuerdo, sino que fueron reuniones en las cuales el Ejecutivo y el ministro comunicaron decisiones tomadas. No hubo una negociación, sino que hubo anuncios. Se escuchó a las entidades, pero finalmente el gobierno terminó decidiendo dos cosas: por un lado el aumento de las retenciones a la soja y a todo el complejo sojero en general, o sea aceite, harina y poroto; y además planteó otra medida que estamos esperando que el gobierno defina cómo la va a ejecutar que es la devolución de 3 puntos a determinados productores en función de su escala».

Para Rodríguez Ribas el reclamo va mucho más allá de los últimos 3 puntos porcentuales anunciados: «La retención a la soja en diciembre era del 24%. El gobierno, a 10 días de asumir, la llevó al 30 y ahora al 33%. El descontento aparece cuando se produce la sube del 24 al 30%, no cuando pasa del 30 al 33%. CARBAP plantea la medida de fuerza en ese momento. El maíz pasó del 6 al 12 en diciembre. El trigo lo mismo. El girasol pasó del 6 al 12 y ahora al 7, o sea que el gobierno plantea como una reducción algo que en realidad sigue siendo un aumento. Lo que está soportando el campo es una mayor presión fiscal en un escenario de un contexto internacional de baja de los precios internacionales. Además,  estas cosas son dinámicas y el mercado va cambiando semana a semana. Todas las noticias de esta semana en relación a la baja del petróleo arrastran a los ‘comodities’ agrícolas. Estamos en un escenario que ha ido aumentando la presión fiscal de diciembre a esta parte y por otro lado el contexto internacional se ha deteriorado. Todo esto impacta sobre la rentabilidad del productor», aseguró.

¿Y los autoconvocados?

«Esta medida de fuerza tiene que leerse como una iniciativa de las bases que están agrupadas en cada una de sus rurales y en cada una de sus confederaciones. La Mesa de Enlace anuncia la medida a través de sus mecanismos institucionales y de generación de consenso. Las bases, que son cientos de miles de productores en todo el país, han generado discusiones y asambleas en las cuales han ido construyendo la idea de proponer esta medida de fuerza. Es una construcción de todo el movimiento gremial asociado que está representado a través de la Mesa de Enlace. Los autoconvocados son productores como nosotros, que padecen las mismas dificultades y los mismos problemas que tenemos nosotros, compartimos su realidad y su mirada sobre este tema; pero el problema que tienen es que al no estar organizados y no tener una institución y autoridades es muy difícil entender cuáles son las medidas que ellos proponen. Ellos no tienen una propuesta concreta: hay opiniones aisladas muy válidas, con las cuales las instituciones muchas veces coinciden, pero sin una organización y sin una instancia institucional en la cual las cosas se debatan y se definan de forma orgánica es muy difícil. Por eso es muy difícil decir qué piensa el movimiento de autoconvocados: porque en realidad son personas aisladas que emiten sus opiniones. Son muy válidas e interesantes esas opiniones, pero darle entidad a eso como una voz única no es razonable», explicó el productor.

¿Qué viene después del paro?

«Lo que viene después es seguir apostando al diálogo con el gobierno. La realidad es que nosotros vamos a volver a sembrar, el gobierno tiene 4 años por delante para ejercer la voluntad popular, a la cual todo el movimiento agropecuario respeta y reconoce. El camino es el institucional, es sentarse y dialogar, hablar y buscar soluciones. Lo que necesitamos es entender que este nivel de presión fiscal es insoportable para el productor y que hay que buscar soluciones diferentes a los errores que se han cometido en el pasado, que es llevar al productor al extremo de tener que realizar estas protestas. El productor sale a protestar porque no le queda otra, porque la presión es tal que necesita manifestar este descontento y esta situación. En eso coincidimos con los autoconvocados, pero la vía para llevar esto a cabo tiene que ser institucional», argumentó Rodríguez Ribas.

«Los conflictos escalan, no se llega a un corte de ruta el primer día. Ni la dirigencia agropecuaria ni el gobierno tienen en mente una situación como la del 2008. Lo que tiene que pasar es que en las próximas semanas tiene que haber algún grado de consenso o acuerdo», agregó.

Solidaridad del sector político

«Las retenciones son algo discriminatorio y que soportamos los productores agropecuarios. No hay ninguna otra actividad que soporte este impuesto. El campo ha hecho un esfuerzo a través de este impuesto por los últimos 20 años. Medido por las entidades son miles de millones de dólares y lo que vemos es que la realidad del país no ha cambiado. Lo que el agro está pidiendo es que también se refleje en la política. La política no hace ningún esfuerzo por reducir el gasto. El costo de mantener un diputado o un senador, comparado con otros países, es desproporcionado. La política pide un esfuerzo, pero no hace ningún esfuerzo por colaborar. ¿Cuándo va a ser la política un ejemplo de solidaridad?», concluyó.

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