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General Villegas
viernes, 10 abril, 2020

Sesionando durante la pandemia del coronavirus

Al mismo tiempo que el Presidente de la Nación Alberto Fernández anunciaba la cuarentena total y cuando se oficializaban 31 casos nuevos de coronavirus en todo el país (128 en total, de los cuales 3 ya fallecieron), el Concejo Deliberante de General Villegas llevaba adelante la 2° sesión ordinaria del 2020.

En un contexto de emergencia sanitaria, de recesión económica, de altísima incertidumbre social y cuando las autoridades (ya sea nacionales, como provinciales y municipales) nos instaban a quedarnos en nuestras casas y no salir salvo por un caso de extrema urgencia, los concejales decidieron -por acuerdo de todos los bloques- que era un buen momento para sesionar.

Como argumento de defensa esgrimieron que sesionaban a puertas cerradas y separando las bancas la una de la otra, a una distancia prudencial. Y así fue: en el Salón Dorado del Palacio Municipal solo estuvieron presentes los concejales -alejados entre sí en el recinto y ante las cámaras, pero en las oficinas, pasillos y escaleras no-, el secretario del Cuerpo Legislativo, dos medios periodísticos (uno de los cuales era Actualidad) y la persona encargada de grabar la sesión. O sea, el mismo público de cualquier sesión ordinaria. Porque, seamos claros, la decisión del Concejo Deliberante de sesionar a puertas cerradas no afectó a decenas o cientos de personas que se quedaron sin poder ingresar: usualmente nadie asiste a las sesiones, salvo alguna visita esporádica de un funcionario o algún militante político. Pero los agentes municipales que tienen que trabajar para que el cuerpo legislativo pueda reunirse debieron romper su aislamiento para una sesión que, créanme, no va a modificar la realidad de los villeguenses.

Uno de los ediles le dijo a este cronista «¡Pero el Presidente se reúne con los gobernadores!», y la repuesta de quien escribe fue «¡Pero el Presidente está definiendo el destino de todo un país!». Y en esa 2° sesión ordinaria no se definió nada. De eso puede estar seguro.

No debe interpretarse de las palabras de este cronista que la labor de un concejal no es valiosa. Para nada. Los legisladores son vitales para hacer las ordenanzas que tanto necesitamos los villeguenses (como la de regulación de los feedlots o la aplicación de fitosanitarios). Pero en el contexto actual la prioridad era otra: era salvar el pellejo y no exponer el pellejo de los demás. Era hacer caso al Presidente, al Gobernador y al Intendente quedándose en casa. Era poner el ejemplo.

El Primer Mandatario, cuando anunció la cuarentena general, incluyó a los actores y actividades que, por su labor fundamental, estaban excluidos del «aislamiento social preventivo y obligatorio»: agentes de la salud, supermercados y comercios expendedores de alimentos, Bomberos, Policía, Periodismo, la Justicia, el sector rural, combustibles, transporte y quienes trabajan en los gobiernos nacionales, provinciales y municipales, en los niveles de conducción política (Ejecutivo). Nada dijo del Poder Legislativo, y seguramente ello se debe a que en tiempos de cuarentena y emergencia sanitaria los legisladores son más provechosos aislados que sesionando.

¿Por qué sesionaron entonces? Tal vez sintieron que era extremadamente necesario. Tal vez tuvieron miedo a la posible crítica: «Aprovechan el coronavirus para no trabajar». Tal vez la foto de ellos mismos sesionando en plena crisis sanitaria del país por una pandemia que acorrala al mundo entero, arriesgándose en pos del bienestar de los villeguenses, era muy tentadora para dejarla pasar. Tal vez quisieron transmitir un mensaje de unidad y alineamiento ante las autoridades nacionales, provinciales y municipales (lo cual es loable, pero hubiese bastado un simple comunicado del cuerpo legislativo o incluso se podrían haber aprovechado los innumerables recursos tecnológicos de los tiempos en los que vivimos).

Lo cierto es que de los pocos temas del orden del día que se trataron -el resto pasó a comisión o se tomó conocimiento- todos fueron aprobados de manera unánime y expeditiva. Solamente en uno de ellos los presidentes de los tres bloques hicieron uso de la palabra: la convalidación del Decreto municipal 308 (y su posterior ampliación) que establece la Emergencia Sanitaria en el Partido de General Villegas.

A opinión de este cronista, los ediles hicieron gala de un pésimo timing político y una pobre lectura del momento y el humor social por el que estamos atravesando los argentinos. La situación pedía otra cosa. Es incongruente solicitarle a la población que haga el aislamiento cuando ellos mismos no lo están haciendo. ¿Qué podrían hacer como dirigentes políticos y formadores de opinión? Poner el ejemplo, difundir información oficial a través de sus distintas redes sociales, estar a disposición de lo que necesite el Ejecutivo o la comunidad y quedarse en sus casas.

Los proyectos que fueron aprobados

  • Ratificar decreto para el incremento del valor del módulo (lo cual impactará en el sueldo de los empleados y jubilados municipales).
  • Contrato de comodato con la Patrulla Rural – Espacio Vivero Municipal.
  • Suspensión ingreso de vendedores ambulantes.
  • Convenio con DGCyE para mejoras en infraestructura escolar.
  • Convalidar contrato de locación inmueble Patronato Liberados.
  • Convalidar Decreto 308 Emergencia Sanitaria Partido de General Villegas.

 

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