Alicia Laino e Inés Besso, presidente y tesorera de la comisión, contaron cómo es el trabajo cotidiano, las dificultades económicas y el espíritu solidario que mantiene viva la historia iniciada hace más de 70 años.
Aunque se trate de una institución municipal, el Hogar de Ancianos de General Villegas no podría funcionar como lo hace sin el trabajo silencioso y constante de su cooperadora. Alicia Laino, presidente, e Inés Besso, tesorera, visitaron ACTUALIDAD y detallaron cómo gestionan recursos, asisten a los residentes y mantienen el espacio en condiciones dignas. Ambas integran un grupo comprometido que acompaña desde cerca a los 25 abuelos que actualmente viven allí.
“El Hogar funciona con gente que trabaja mucho, muy comprometida. Hay un lindo grupo de personas, tanto en la parte operativa como administrativa, y desde la cooperadora tratamos de estar el mayor tiempo posible asistiendo en todo lo que se necesita”, explicó Inés Besso.
En la actualidad, los residentes aportan, en promedio, el 80% de sus jubilaciones, aunque no todos pueden pagar. Aun así, el trato es igualitario. “No se discrimina: el abuelo que no paga también recibe medicamentos, ropa, atención médica. Es para todos por igual”, subrayó la tesorera. Ese equilibrio implica un esfuerzo económico permanente.
La cooperadora se encarga de pagar profesionales como kinesiólogo, fonoaudiólogo, nutricionista y médico, además de cubrir gran parte de los medicamentos, la mutual de Cañibano y necesidades cotidianas: desde la compra de ropa y ropa de cama, hasta el mantenimiento general del edificio.
“Hace poco pintamos todo el Hogar por dentro y por fuera, fue un trabajo enorme. Recibimos donaciones de pintura, que agradecemos profundamente, y nosotros pagamos toda la mano de obra con fondos propios. Fue mucha plata”, detalló Laino.
Una cooperadora sin personería jurídica, pero con respaldo comunitario
Aunque no tiene personería jurídica independiente, la cooperadora trabaja en conjunto con el municipio. “No pedimos autorización para cada cosa que hacemos, pero sí notificamos. Somos una comisión de colaboración y no una entidad con objetivos distintos”, aclaró la presidente.
Ambas destacaron el contacto permanente con los residentes: “Nos saludamos, nos dan un beso. Hay abuelos que necesitan compañía, y esa relación cotidiana es muy gratificante”, contó Besso.
Entre los 25 residentes hay adultos mayores con distintas problemáticas, no solo personas de edad avanzada. “Algunos tienen situaciones psiquiátricas y no tienen familia ni lugar donde estar. En muchos casos, la familia cobra la jubilación y no se acerca ni a preguntar si necesitan una muda de ropa”, relataron.
Frente a esto, el trabajo de la cooperadora es minucioso: relevan necesidades, compran ropa al comenzar cada temporada, se ocupan de la higiene y hacen lo posible para sostener con dignidad la vida diaria de todos los abuelos.
Una obra de ampliación que sumará solo dos camas
Actualmente está en marcha una ampliación del Hogar, iniciada en 2021 con el programa Argentina Hace y retomada por la actual gestión municipal. La obra contempla un salón de usos múltiples, una cocina nueva, un jardín de invierno y oficinas administrativas. Cuando se trasladen esas oficinas, se liberará una habitación y se podrán sumar dos nuevas camas.
“La obra es importante, pero no resolverá la gran demanda que hay. Tenemos lista de espera y las necesidades siguen creciendo. En 70 años solo se duplicó la capacidad: pasamos de 14 a 25 residentes. La necesidad de espacios para adultos mayores o personas solas es evidente y no solo en Villegas”, expresó Alicia Laino.
Cómo colaborar con la cooperadora
Durante la visita en ACTUALIDAD, destacaron el apoyo constante de la comunidad: donaciones silenciosas, gestos solidarios, visitas. “Una persona nos dona 10 pollos cada vez que hay una venta en algún club. Y no quiere decir quién es”, ejemplificaron. También han recibido donaciones de muebles, pintura y una bicicleta fija.
Por otro lado, para modernizar los modos de colaboración, desde la cooperadora planean publicar su alias y CBU para recibir donaciones bancarizadas. “Todo lo que hacemos está bancarizado y facturado. No es dinero nuestro, tiene que estar clarísimo”, subrayó Besso.
Un Hogar abierto que agradece el tiempo compartido
El Hogar de Ancianos de General Villegas no es un lugar cerrado. La comunidad puede acercarse, compartir un mate, una guitarra o simplemente compañía. Las visitas son bienvenidas, aunque se recomienda coordinar previamente con la coordinadora, por cuestiones organizativas.
“La gente necesita tiempo, compañía. Muchas veces lo que falta es eso: un ratito para estar. Los chicos de Envión, por ejemplo, van siempre. También jubiladas docentes, grupos de baile o música”, manifestaron.
Más de 70 años de historia solidaria
El hogar fue creado en 1951 por iniciativa del Dr. Rogelio Lamas y un grupo de vecinos, tras detectar la necesidad urgente de alojar a personas mayores sin recursos ni familia. “Fue un acto de altruismo puro. Se compró un predio y se empezó a construir gracias a donaciones y eventos. Así nació este espacio, que hoy seguimos sosteniendo con el mismo espíritu”, destacó Alicia.
La cooperadora actual está integrada por Alicia Laino (presidente), Martín Irastorza (vicepresidente), Laura Sotelo (secretaria), Inés Besso (tesorera), Ignacio García (protesorero), Fernanda Bonelli y Alicia Camaño, entre otras personas que participan activamente.
Para sumarse, colaborar o realizar donaciones, pronto compartirán los datos bancarios a través de medios oficiales.
El nacimiento del Hogar
La iniciativa fue impulsada por el Dr. José Rogelio Lamas (p) y contó con la colaboración de vecinos como José Manuel Corral, Fernando Biegal, Juan Carlos Marqués y Silverio Fernández.
Entre los hitos más relevantes:
- En marzo de 1946 se constituyó la primera comisión pro-asilos.
- Se organizó una colecta, se compró un terreno y se recaudaron fondos.
- La construcción del edificio comenzó tras varios meses de colectas y colaboraciones de empresas y vecinos.
- En febrero de 1947 se publicó en los diarios locales un llamado a sumar adhesiones, lo que permitió consolidar el proyecto.