Con un doblete de Gastón Regis, el Lobo derrotó a Ingeniero por 2 a 0 en Banderaló, pese a que jugó gran parte del partido con uno menos. El Rojo falló un penal clave y ahora necesita ganar la revancha por tres o más goles para forzar una serie final.
Bajo el intenso diluvio, un campo pesado y un clima cargado de tensión, Santa Rita dio un golpe, que puede ser decisivo en su visita a Banderaló. El Lobo venció por 2 a 0 a Ingeniero en encuentro de ida de la primera serie de la final anual y quedó con un pie y medio de una nueva vuelta olímpica. Con la ventaja deportiva conseguida tras ganar el Apertura y el Reducido, los dirigidos por Paulo Tabasso solo necesitan sostener la diferencia para consagrarse bicampeones de la Liga de Fútbol de General Villegas.
Y si hoy el título parece encaminarse hacia Piedritas, es en gran parte gracias a la soberbia actuación de Gastón Regis, autor de los dos goles y figura determinante en un partido que se jugó como una final desde el primer segundo.
A pesar del diluvio constante que castigó a Banderaló durante toda la tarde, el público acompañó masivamente. El local arrancó con decisión, ya que antes de los cinco minutos, Eloy Roigé probó con un remate que se fue por arriba y, poco después, volvió a exigir con otro disparo desviado que terminó en córner tras pegar en un defensor. Ingeniero empujó a Santa Rita contra su arco, decidido a abrir el marcador.
La única baja del Rojo, la ausencia del expulsado Agustín Becerra, obligó a Guido Sacra a apostar por Bruno Barrera en el lateral derecho. Sin embargo, el equipo no perdió ímpetu ofensivo.
Santa Rita respondió con una gran jugada individual de Claudio Farías, que metió un pase profundo con el que encontró a Regis bien perfilado, pero el derechazo del ex Huracán de Carlos Tejedor se fue apenas desviado. El campo rápido, producto de las lluvias de los últimos días, aceleró todo.
A los 11 minutos llegó la primera jugada determinante: penal para Ingeniero, cobrado por un agarrón de Martín Schpether sobre Roigé. Los hinchas locales contuvieron la respiración mientras Nicolás Gamarra se posicionó para la ejecución desde los doce pasos. Lamentablemente para ellos, el remate del delantero se fue alto, por encima del travesaño. Alivio y llamado de atención para un Santa Rita, que rápidamente tomó nota de lo ocurrido.
El fútbol tiene sus crueldades, y a veces no perdona: dos minutos después, en la primera llegada clara del Lobo, Regis aplicó todo su oficio. Recibió, se acomodó y sacó un derechazo cruzado formidable, imposible para Jonathan Puga. Del posible 1 a 0 local, al 1 a 0 visitante. El partido cambió de dueños en un abrir y cerrar de ojos, así como había sucedido siete días antes en el Raúl Malbrán.
Ingeniero no se desmoronó, de hecho empujó y fue por el empate. El trámite del encuentro pareció ponerse de su lado cuando Alejo Ponzi recibió su segunda amarilla y dejó a Santa Rita con diez jugadores. Faltaba una eternidad.
Aun así, el Lobo mostró el carácter y el oficio que lo llevaron a dominar la temporada. Carlos Moyano y Schpether se multiplicaron en el fondo, cortando centros y rechazando cada envío aéreo. Martín Morillo, atento, tapó una doble chance clarísima entre Gamarra y Roigé que pudo haber cambiado la tarde.
El desgaste, el peso territorial y la lluvia hacieron todo cuesta arriba, pero Santa Rita resistió cada embate con uñas y dientes, mientras contraatacó cuando pudo con Mendoza y con Verón.
En el segundo tiempo, Ingeniero salió decidido, pero careció de contundencia. Intentó por afuera, por adentro, con centros y con remates desde lejos, pero siempre chocó con la muralla visitante.
Santa Rita tuvo la suya con Nicolás Verón, que definió ancho en una contra clarísima. El ritmo se volvió frenético, de ida y vuelta, con un terreno cada vez más pesado. La tensión escaló dentro y fuera del terreno de juego.
El Lobo piedritense sufrió otro duro réves anímico cuando Axel Romero, que había entrado para oxigenar la ofensiva, se lesionó a pocos minutos de su ingreso. Maximiliano Busto ocupó su lugar.
Ingeniero siguió y siguió, pero no encontró la solución a su principal problema: la puntería frente al arco. Creer o reventar, el equipo que tiene en su plantel a los dos máximos artilleros de la temporada, se quedó sin gol en el momento menos oportuno.
Posteriormente, un cabezazo de Nicolás Gamarra pasó muy cerca del palo derecho de Morillo. No era su tarde, ni tampoco la de Roigé. Los goleadores no tuvieron respuesta ante la férrea defensa piedritense.
Cuando el reparto de fuerzas parecía sellado, cuando el Rojo estaba jugado al ataque, llegó el mazazo final. En tiempo de descuento, otra vez Gastón Regis apareció para sentenciar la historia. Control, definición y estallido visitante. 2 a 0, silbidos de angustia en la tribuna local y la sensación de que el título ya tiene dueño.
La segunda conquista de Regis cayó como un baldazo de agua helada sobre un Ingeniero que vio cómo el margen de pelea se achicó dramáticamente.
Ahora Santa Rita quedó a un paso del bicampeonato. Incluso si pierde por dos goles en el partido revancha, igualmente será campeón debido a la ventaja deportiva. Para estirar la definición, Ingeniero necesita un triunfo por tres goles o más, un panorama muy complejo ante un rival sólido, experimentado y que parece hecho para los partidos grandes.
En Banderaló, bajo un cielo que no dio tregua, Santa Rita volvió a demostrar por qué es el equipo del momento. Con jerarquía, oficio y un Regis intratable, el Lobo acaricia un nuevo campeonato.
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Ingeniero White 0
Jonathan Puga, Nicolás Roldán, Ignacio Duhalde, Bautista Barrera, Federico Bruno, Mariano Díaz, Albano Orueta, Lucas Monzón, Nicolás Gamarra, Joaquín Benito y Eloy Roigé. DT: Guido Sacra.
Suplentes: Franco Aicardi, Ramiro Romero, Juan Cruz Pereyra, Juan Satragno, Francisco Tula, Juan Bengoechea y Pablo Guiñazú.
Cambios: Juan Bengoechea por Ignacio Duhalde.
Santa Rita 2 (Gastón Regis -2-)
Martín Morillo, Martín Schpether, Andrés Ledesma, Santiago Filippi, Guido Riscosa, Carlos Moyano, Alejo Ponzi, Claudio Farías, Brian Mendoza, Nicolás Verón y Gastón Regis. DT: Paulo Tabasso.
Suplentes: Lautaro Monza, Juan Rodríguez, José Vera, Maximiliano Busto, Eber Gómez, Germías Rocca y Axel Romero.
Cambios: Axel Romero por Claudio Farías y Maximiliano Busto por Axel Romero.
Expulsado: Alejo Ponzi.
Árbitro: Jorge Suárez.

