Vecinos del barrio Atardecer volvieron a expresar su preocupación por el estado de las calles y la falta de infraestructura básica, en un contexto que, según señalaron, se repite cada vez que se registran lluvias. La situación derivó en una reunión en la plaza del barrio, donde insistieron en la necesidad de ser recibidos por el Ejecutivo municipal para plantear formalmente la problemática.
El reclamo no es nuevo. Según manifestaron, llevan años solicitando soluciones sin obtener respuestas concretas. Las dificultades para circular, trabajar o acceder a servicios básicos se agravan en días de mal tiempo, cuando el barro convierte las calles en zonas prácticamente intransitables.
Calles intransitables y dificultades cotidianas
“Hace varios años que venimos con la misma problemática. Con el tema de la lluvia, las calles son un desastre”, expresó un vecino durante el encuentro. La situación impacta de manera directa en la vida diaria: “No podemos salir a trabajar”, resumió otro de los testimonios.
El pedido principal apunta a obras de cordón cuneta y empedrado, consideradas fundamentales para mejorar la transitabilidad. “Tenemos una sola calle para entrar y salir del barrio. Los demás vecinos no pueden andar ni a pie ni en bicicleta”, señalaron, remarcando que las condiciones actuales no permiten una circulación normal.
Además, cuestionaron declaraciones oficiales que describían al barrio en buen estado. “Que vengan en estos días, donde la gente está entre el barro, y recorran el barrio”, plantearon, invitando al intendente a constatar la situación en persona.
![]()
Falta de iluminación y espacios públicos deteriorados
Otro de los puntos señalados por los vecinos es la falta de iluminación, incluso en espacios públicos como la plaza. “Hay luces que no funcionan y los chicos tienen que jugar a oscuras. A las seis de la tarde ya no pueden estar en la plaza”, advirtieron.
También remarcaron la ausencia de mantenimiento en el lugar, donde incluso la forestación fue impulsada por aportes externos. “Las pocas plantas que hay fueron donadas por particulares o grupos agroecológicos. Del municipio no hemos recibido nada”, indicaron.
Preocupación por el escurrimiento del agua
La situación se agravó, según explicaron, a partir del desarrollo de un barrio lindero. “Estamos de acuerdo con el crecimiento, pero no puede ser que se nos venga el agua hacia nuestro barrio”, señalaron. Esta situación genera anegamientos frecuentes y obliga a los propios vecinos a realizar trabajos precarios para evitar que el agua ingrese a sus viviendas.
“Hay gente mayor que sale con una pala a hacer canales para que no le entre el agua a la casa. Es una realidad muy grave”, describieron.
Pedido de reunión urgente
Desde la comisión barrial indicaron que confían en la capacidad del municipio para resolver el problema, pero insistieron en la necesidad de una respuesta concreta. “Creemos que hay gente capacitada para solucionar esta situación. Esperamos que también podamos tener buenas noticias”, expresaron.
El reclamo central es claro: una reunión urgente con las autoridades y un plan de obras que contemple las necesidades básicas del barrio. Mientras tanto, los vecinos advierten que la situación se vuelve cada vez más difícil de sostener, especialmente en días de lluvia, cuando el aislamiento y las complicaciones se profundizan.
![]()

