El estado de los caminos rurales y de numerosas calles urbanas del Partido de General Villegas volvió a instalarse en el centro del debate público tras las lluvias de los últimos días. En ese contexto, el concejal Sergio Tomaselli, de La Libertad Avanza, analizó la situación, apuntó contra la administración de los recursos municipales y planteó la necesidad de un cambio estructural en la forma de gestionar la red vial.
Tomaselli describió un escenario complejo, tanto en el ámbito rural como en los barrios de la ciudad cabecera y las localidades del distrito. “La gente está muy molesta. Hay vecinos que no pueden salir de sus casas, que no pueden llevar a los chicos a la escuela. Tenés que andar en 4×4 porque las calles son un desastre”, sostuvo.
Según indicó, los reclamos se multiplicaron en sectores como Barrio Bonito, El Cardal, Atardecer y La Trocha, donde las lluvias agravaron problemas estructurales de larga data. “Da bronca y pena. Es un problema histórico, pero eso no significa que no haya que resolverlo. Todos aspiramos a vivir mejor”, afirmó.
Críticas al uso de los recursos y falta de obras
Tomaselli puso el foco en la relación entre lo que se recauda y lo que efectivamente se invierte en infraestructura. Señaló que, en muchos casos, los vecinos adquieren terrenos bajo la modalidad de “lotes con servicios”, pero luego esos servicios no se concretan.
“La gente paga por cordón cuneta, iluminación y mejorado de calles, pero eso no aparece. Entonces la pregunta es: ¿a dónde va esa plata?”, planteó. En ese sentido, cuestionó que los fondos no se destinen a las obras básicas necesarias y sostuvo que “gestionar no es solo vender terrenos, sino administrar correctamente los recursos”.
También remarcó que la falta de planificación agrava los problemas hídricos. Explicó que en sectores como la zona de Vuelta de Obligado confluyen escurrimientos de amplias superficies, lo que termina saturando los desagües existentes. “Estamos hablando de unas 300 hectáreas que descargan en un sistema limitado, con alcantarillas que no dan abasto. Eso requiere un estudio serio, no se puede improvisar”, advirtió.
El impacto en los pueblos del distrito
El concejal extendió su análisis a localidades como Emilio V. Bunge, Piedritas y Coronel Charlone, donde también se registraron complicaciones tras las precipitaciones. “En algunos casos no llovió tanto, pero el agua igual quedó en el pueblo. Los desagües estaban llenos de yuyos, eso es falta de mantenimiento”, señaló.
Además, cuestionó la respuesta del municipio ante estas situaciones. “Se llega tarde, con pocos recursos. Hay maquinaria rota, falta equipamiento. Mientras tanto, los vecinos siguen esperando soluciones”, expresó.
En ese marco, recordó que en 2025 se habrían recaudado alrededor de 7.000 millones de pesos por la tasa vial, pero solo una parte menor se habría destinado al mantenimiento de caminos. “Si usás menos del 30% de lo que recaudás para el servicio que tenés que prestar, es lógico que no alcance”, afirmó.
Propuesta: consorcios y un nuevo modelo de mantenimiento
Como alternativa, Tomaselli propuso avanzar en un sistema basado en consorcios rurales, similar al que funciona en zonas como Santa Regina y Cañada Seca. “Ahí los resultados son buenos. Los consorcios reciben el 80% de lo recaudado y eso permite trabajar mejor”, explicó.
Además, planteó la necesidad de cambiar el paradigma técnico en el mantenimiento de caminos. “Hace 70 años que movemos tierra de un lado a otro, generando erosión. Hay que incorporar prácticas sustentables, como el uso de vegetación para estabilizar los laterales y evitar que los caminos se sigan hundiendo”, indicó.
En ese sentido, adelantó que buscan organizar una jornada con especialistas para difundir nuevas metodologías que ya se aplican en otras regiones del país.
Reclamos políticos y mirada a futuro
El concejal también cuestionó decisiones de gasto del Ejecutivo en medio de la crisis. “Hay prioridades. No podés gastar 50 millones de pesos en traer un equipo de fútbol cuando hay barrios donde la gente no puede salir de su casa”, sostuvo.
Por último, planteó que la situación actual es consecuencia de “muchos años de un sistema que no funciona” y llamó a pensar en un cambio de rumbo. “Hay que dejar de correr atrás de las urgencias y planificar a largo plazo. Queremos un Villegas mejor, con gestión y previsión”, concluyó.

