La médica pediatra villeguense fue convocada a la Selección Argentina máster que disputará el Mundial en Bélgica. A los 67 años, y tras toda una vida ligada al hockey, disfruta de una experiencia que define como un sueño cumplido.
La historia de Sandra Pauli de Campana con el hockey comenzó hace muchísimo tiempo, cuando apenas tenía nueve o diez años y jugaba en Buenos Aires para su colegio y el Club San Martín. Lo que jamás imaginó en aquel entonces era que décadas más tarde terminaría vistiendo la camiseta argentina en un Mundial.
A los 67 años, la médica pediatra villeguense fue convocada para integrar la selección argentina máster +65 que competirá del 6 al 16 de agosto en Bélgica, una noticia que llenó de orgullo no sólo a su familia, sino también a toda la comunidad deportiva local.
“Es una gran satisfacción y un orgullo. La verdad que yo empecé y dije ‘no sé si voy a llegar’”, confesó Sandra durante su paso por OVACIÓN, todavía emocionada por todo lo vivido en este último año.
Su camino hacia la selección comenzó casi de casualidad. Fue después de escuchar que Alejandro Calzada, entrenador de hockey local, había participado de un Mundial máster en Sudáfrica. Ahí descubrió que existía una asociación destinada a jugadores y jugadoras mayores de 35 años.
“Yo primero ni sabía que había equipos así de gente más grande. Y le dije a Alejandro: ‘Mirá si yo llegara a poder jugar con gente de mi edad’. Mis hijos se entusiasmaron enseguida y me ayudaron a conseguir el contacto del entrenador”, recordó.
En marzo del año pasado decidió probar suerte. Viajó a Buenos Aires para entrenar y comenzó un largo proceso de selección que con el correr de los meses se volvió cada vez más exigente.
“Al principio no había tanta gente, pero después éramos como 45 jugadoras y en el seleccionado A son 18. Cada vez que terminaba un entrenamiento el técnico decía que iba a sacar tres o cuatro jugadoras. Y yo siempre pensaba: ‘todavía no me sacó’”, contó entre risas.
En una primera instancia quedó como jugadora de reserva, aunque siguió entrenando junto al plantel principal. Hasta que llegó el llamado definitivo.
“Me insistieron para que volviera a entrenar. Mis hijos me decían: ‘Vos siempre andá’. Y cuando fui de nuevo, el entrenador me hizo quedar aparte y me confirmó que estaba convocada. Ahí llamé a todos mis hijos, a mi marido… La verdad que me rebancaron todos”, expresó emocionada.
Sandra viajará a Bélgica para disputar un torneo que reunirá a seleccionados de todo el mundo. El campeonato se desarrollará en Brazchat, una ciudad cercana a Amberes, y contará con dos competencias paralelas: la World Cup y la International Masters Cup.
Dentro del plantel argentino, la villeguense es una de las pocas representantes del interior del país.
“No hay mucha gente del interior. En mi equipo estamos una chica de Rosario y yo. La mayoría son de Buenos Aires”, explicó.
Además, reveló un detalle que refleja la enorme pasión que existe en este tipo de competencias: varias de sus compañeras superan los 70 años y continúan jugando al hockey de manera competitiva.
“Yo tengo compañeras de 72 y 73 años. Han jugado toda la vida y nunca dejaron”, destacó.
A pesar de su extensa trayectoria, Sandra debió afrontar un desafío inesperado: cambiar de posición dentro de la cancha. Durante toda su vida fue defensora por izquierda, pero el entrenador Marcelo Volpini decidió ubicarla como delantera.
“Me dijo que tenía que jugar arriba porque corro mucho. Así que estoy haciendo el click de cambio de cabeza”, relató divertida.
El sacrificio para sostener la preparación tampoco fue menor. Entre entrenamientos y viajes constantes a Buenos Aires, Sandra combina el hockey con su trabajo como médica pediatra en General Villegas.
“Ahora están entrenando tres veces por semana. Yo trato de ir todos los fines de semana. A veces voy un jueves y me quedo hasta el domingo, o voy domingo y me quedo hasta el martes. Cuando viajo, entreno prácticamente todos los días”, explicó.
La historia deportiva de Sandra también está profundamente ligada a su familia. Fue una de las pioneras del hockey femenino local en La Lucila, compartió equipos con sus hijas y vio cómo el deporte crecía en General Villegas con el paso de los años.
“Primero jugué con chicas mucho más jóvenes, después jugué con mis hijas. Y jugar con un hijo es algo re lindo. Aunque también te retan”, contó entre risas.
Esposa del ex intendente Eduardo Campana y madre de Guillermo y Fernando Campana —ambos con experiencia internacional en hockey— Sandra sigue dejando en claro que el deporte atraviesa a toda la familia.
Hoy, sin embargo, el protagonismo es completamente suyo. Con la camiseta argentina esperándola y el Mundial cada vez más cerca, Sandra Pauli se prepara para vivir una experiencia única e irrepetible. Una historia de perseverancia, pasión y amor por el hockey que demuestra que nunca es tarde para cumplir un sueño.

