El elenco banderolense le ganó por 2 a 0 al Tricolor y quedó como líder momentáneo junto a Sportivo. La Juve definirá el campeonato en la última jornada, cuando se mida ante su clásico rival, Ingeniero White.
Juventud era otro de los equipos que no tenía margen de error. La pelea por el Torneo Apertura exigía sumar de a tres y los dirigidos por Pablo Mastruzzo respondieron a la altura de las circunstancias. En Coronel Charlone, derrotaron al Tricolor, alcanzaron la línea de Sportivo en lo más alto de la tabla y llegarán con posibilidades de consagrarse a la última fecha del campeonato.
No fue una victoria sencilla. Enfrente tuvo a un rival siempre incómodo, que pese a las numerosas bajas volvió a competir con intensidad y carácter. Sin embargo, la Juve mostró personalidad, momentos de buen fútbol y una eficacia que terminó inclinando la balanza a su favor.
La necesidad de ganar condicionaba el planteo visitante desde el comienzo. Consciente de que sólo servía la victoria, Mastruzzo decidió asumir más riesgos de los habituales. El entrenador modificó el esquema tradicional y apostó por una línea de tres defensores integrada por Luciano Gritta, Maximiliano Zúñiga y Juan Martínez, buscando mayor presencia en campo rival y más volumen ofensivo.
Del otro lado aparecía un Atlético Charlone golpeado por las ausencias. El Tricolor no contó con jugadores importantes como Pordomingo y Filippi, ambos suspendidos, además de otras bajas por lesión que limitaron las opciones del cuerpo técnico. Aun así, el conjunto local volvió a demostrar la competitividad que lo caracteriza.
Los primeros quince minutos fueron probablemente los más atractivos del partido. Ambos equipos propusieron, buscaron el arco rival y sostuvieron una intensidad muy alta. La disputa física fue permanente y cada pelota se jugó como si fuera la última. En ese contexto, Juventud generó las situaciones más claras.
La apertura del marcador llegó a los 15 minutos. David Puca sacó un remate que encontró una buena respuesta de Agustín Morales. El arquero logró contener en primera instancia, pero dejó un rebote corto y Javier Carrizo apareció en el lugar indicado para empujar la pelota de zurda y establecer el 1 a 0. El gol cambió el desarrollo del encuentro.
Con la ventaja a su favor, Juventud comenzó a manejar mejor los tiempos y la circulación de la pelota. Charlone se vio obligado a adelantar líneas y la visita aprovechó esa situación para jugar con la ansiedad de su rival.
En ese tramo crecieron notablemente las figuras de Lautaro Peralta y David Puca, fundamentales para conectar el mediocampo con los delanteros y darle fluidez al juego de la Juve.
Mientras tanto, las condiciones del campo empezaban a hacerse sentir. Las intensas lluvias caídas en las horas previas habían dejado una cancha pesada y exigente. Con el correr de los minutos, el desgaste físico comenzó a afectar a ambos equipos y la intensidad del inicio fue disminuyendo. Aun así, Juventud cerró mejor el primer tiempo.
Eduardo Acosta, quien terminaría siendo una de las grandes figuras de la tarde, estuvo muy cerca de ampliar la ventaja con un remate que se estrelló contra un poste. Poco después, Lautaro Peralta también generó peligro con un disparo que pasó cerca del arco defendido por Morales. La sensación al llegar al descanso era que la diferencia mínima resultaba escasa para lo que había mostrado el conjunto banderolense.
El segundo tiempo presentó un escenario diferente. Atlético Charlone adelantó considerablemente sus líneas y comenzó a ejercer una presión mucho más agresiva en toda la cancha. Esa postura le permitió acercarse con mayor frecuencia al arco defendido por Hebert Cortina y generar algunos momentos de incertidumbre.
Sin embargo, Juventud nunca renunció a su idea. Lejos de replegarse por completo, siguió buscando jugar de igual a igual y apostó a la velocidad de sus hombres de ataque para lastimar en los espacios que dejaba el local.
El partido permaneció abierto durante varios minutos. Charlone empujaba con sus herramientas y Juventud respondía golpe por golpe, sosteniendo el equilibrio entre la necesidad de defender la ventaja y la intención de buscar el segundo.
La tranquilidad definitiva llegó a los 30 minutos del complemento. La jugada nació en una buena combinación colectiva entre Gustavo Satragno y Sebastián Ocampos. Este último desbordó por el sector derecho y metió un centro rasante hacia atrás. Allí apareció Santiago Cuenca para conectar y establecer el 2 a 0 que terminaría siendo definitivo.
Fue el premio para un equipo que había sabido interpretar cada momento del partido y que encontró el golpe justo cuando su rival intentaba mantenerse con vida.
A partir de allí, Juventud administró la diferencia con inteligencia y no permitió una reacción de Charlone. El Tricolor siguió luchando hasta el final, fiel a su estilo, pero ya no encontró los caminos para cambiar la historia.
El resultado terminó siendo inobjetable. Juventud fue superior en los momentos determinantes del encuentro, aprovechó mejor sus oportunidades y mostró la madurez necesaria para afrontar un compromiso de máxima exigencia.
Para Charlone quedó el reconocimiento por la entrega y la competitividad mostrada a pesar de las bajas. Una vez más, el conjunto tricolor complicó a un rival que llegaba obligado a ganar y vendió cara la derrota.
Del lado visitante, en cambio, la satisfacción fue completa. La Juve cumplió con su objetivo, sumó tres puntos fundamentales y se mantiene plenamente en la pelea por el Apertura.
Con esta victoria alcanzó los 25 puntos y comparte momentáneamente la cima junto a Sportivo. Ahora deberá esperar lo que ocurra en el encuentro postergado entre Atlético Villegas y Eclipse para conocer exactamente cuál será su escenario en la última fecha y saber si dependerá o no de sí mismo para coronarse. Lo que sí está definido es el desafío que tendrá por delante.
En la jornada final, Juventud se jugará buena parte de sus sueños nada menos que frente a Ingeniero White, su clásico rival. Un partido con historia propia que esta vez podría tener un premio aún mayor: la posibilidad de conquistar el primer título de la temporada.
La Juve hizo lo que tenía que hacer en Charlone. Ganó, sumó y sigue en carrera. Ahora, la ilusión continúa intacta.
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Atlético Charlone 0
Agustín Morales, Alberto Muñoz, Damián Centeno, Ramiro García, Mauro Roigé, Franco Lunad Rocha, Sebastián Nolasco, Esteban Testoni, Thiago Pereyra, Carlos Godoy y Joaquín Morales. DT: Ariel Gerez.
Suplentes: Elías Gutiérrez, Lucas Gaitán, Ignacio López, Nicolás Papano, David Burgos, Cruz Díaz y Mateo Bergero.
Juventud Unida 2 (Javier Carrizo y Santiago Cuenca)
Hebert Cortina, Luciano Gritta, Maximiliano Zúñiga, Sebastián Ocampos, Santiago Cuenca, Juan Martínez, Lautaro Peralta, David Puca, Gustavo Satragno, Eduardo Acosta y Javier Carrizo. DT: Pablo Mastruzzo.
Suplentes: Alexis Azparren, Manuel Tolosa, Jeremías Agudo, Juan Pablo Sánchez, Eric Gil, Martín Rubiños y Martín López.

