La cooperadora de la Escuela de Educación Secundaria Técnica N° 1 de General Villegas continúa fortaleciendo su trabajo con el objetivo de mejorar las condiciones de enseñanza y acompañar el crecimiento de una institución que hoy cuenta con alrededor de 400 alumnos. Así lo expresó Marcelo Boschi, profesor, exalumno e integrante de la cooperadora, quien destacó el compromiso de la comunidad y adelantó los proyectos que buscan concretar durante el próximo año.
Boschi explicó que la cooperadora logró consolidarse hace algunos años y desde entonces se convirtió en una herramienta fundamental para acompañar las necesidades de la escuela. «Sin cooperadora una escuela no funciona, no puede recibir donaciones», sostuvo, al tiempo que remarcó que el aporte de socios, las rifas, la Expo Técnica y distintas actividades permiten adquirir los insumos que requieren los talleres.
«Los talleres demandan muchísimo material: electrodos, discos de corte, herramientas e insumos permanentes. Gracias a Dios la gente responde y también hay vecinos que todos los meses hacen una transferencia para colaborar», comentó.
Egresado de la promoción 2001 como Maestro Mayor de Obras, Boschi aseguró que la formación recibida en la escuela técnica fue determinante para su desarrollo profesional.
«Trabajo desde 2006 ejerciendo la profesión para la que me preparó la escuela. Siempre tuve trabajo haciendo planos, en construcción y también en instalaciones de gas», señaló.
Actualmente también dicta la materia Prácticas Profesionalizantes, espacio en el que los estudiantes de los últimos años realizan experiencias laborales en empresas locales.
«Muchos chicos quedan trabajando en el mismo lugar donde hacen las prácticas. Es su primera experiencia laboral y les sirve muchísimo para incorporarla al currículum», explicó.
Según indicó, tanto los estudiantes de Maestro Mayor de Obras como los de la orientación Mecánica suelen insertarse rápidamente en el mercado laboral, especialmente en talleres, metalúrgicas, concesionarias de maquinaria agrícola y empresas del Parque Industrial.
El respaldo de los exalumnos
Uno de los aspectos que más destacó Boschi fue el fuerte sentido de pertenencia que mantienen quienes pasaron por la institución.
En las últimas semanas distintas promociones realizaron importantes donaciones. La promoción 1973 entregó dos máquinas de soldar, caretas, electrodos y además financió la compra de una ingletadora.
A su vez, integrantes de la promoción 1977, que hoy viven en distintos puntos del país, ya reunieron más de 200 mil pesos para adquirir nuevas herramientas destinadas a los talleres.
También empresas y particulares realizaron aportes de materiales, pinturas, electrodos, un termotanque y próximamente se concretará la donación de computadoras que serán destinadas al aula de dibujo.
«Hay promociones que hace cincuenta años terminaron la escuela y sienten que todavía tienen algo para devolverle. Eso emociona y contagia», expresó Boschi.
El gran objetivo para 2027
Además de seguir equipando los talleres, la cooperadora trabaja en un proyecto de mayor envergadura: recuperar el antiguo comedor del internado de varones para transformarlo en un salón de usos múltiples.
La idea contempla reacondicionar la cocina, reparar los baños, pintar el espacio, colocar cortinas, incorporar un proyector y mobiliario para que pueda utilizarse tanto para actividades escolares como para reuniones y encuentros de la comunidad.
«Queremos que sea una sala de reuniones, donde los chicos puedan hacer distintas actividades y también quede disponible para instituciones o empresas que necesiten utilizarla», explicó.
El objetivo es avanzar con las tareas durante 2027, aprovechando las donaciones de materiales y el trabajo conjunto de cooperadores, docentes y alumnos.
Más mejoras para la institución
Boschi también mencionó otras acciones que se vienen desarrollando, entre ellas trabajos de pintura, reparación de puertas y gestiones para solucionar problemas de filtraciones en los techos de algunos talleres.
En paralelo, la cooperadora articula con el municipio la instalación de un semáforo en las inmediaciones de la escuela para mejorar la seguridad vial durante los horarios de ingreso y salida de los estudiantes.
Además, ya comenzaron los preparativos para una nueva edición de la Expo Técnica y de la maratón solidaria, dos iniciativas que tuvieron una muy buena respuesta durante el último año y que volverán a realizarse.
Finalmente, Boschi invitó a toda la comunidad a seguir acompañando el crecimiento de la institución.
«Todo lo que se dona se ve y queda para la escuela. Cada aporte, grande o chico, se transforma en herramientas, materiales o mejoras para que nuestros alumnos puedan aprender en mejores condiciones. A todos los que colaboran y a los que quieran sumarse, les estamos profundamente agradecidos», concluyó.

