José Crespo expresó su preocupación tras el robo sufrido en la vivienda que pertenecía a su padre, ubicada a pocas cuadras de la plaza principal y de la Estación de Policía Comunal. Del inmueble, que actualmente se encuentra deshabitado desde el fallecimiento de su propietario, delincuentes sustrajeron muebles de gran tamaño, electrodomésticos y otros elementos, en un hecho que, según la familia, habría ocurrido durante la semana pasada.
El episodio fue descubierto días atrás, cuando una vecina advirtió que una de las puertas de la casa estaba abierta y dio aviso a la familia. Al llegar al lugar, Crespo y su hermano se encontraron con un panorama inesperado.
«Lo primero que pensé fue que habían usurpado la casa. Pero cuando ingresamos vimos que faltaban un montón de cosas», relató en Actualidadl.
Entre los elementos robados había una mesa redonda de algarrobo con seis sillas del mismo material, una cocina, un horno microondas, un televisor, una garrafa y un espejo colgante.
Para José Crespo, el volumen y el peso de los objetos sustraídos permiten suponer que quienes cometieron el robo actuaron con tranquilidad y utilizaron una camioneta o un camión para trasladar todo.
«Una mesa de algarrobo con seis sillas es muy pesada. Eso no se lleva en un auto ni mucho menos en una moto», sostuvo.
Otro dato que llamó la atención de la familia fue la forma en que ingresaron a la vivienda. El portón del garaje tenía el candado abierto, sin signos de haber sido violentado, mientras que la puerta de la cocina también estaba abierta.
Además, la familia detectó que la luz que solían dejar encendida en el interior estaba apagada. Crespo cree que los delincuentes provocaron el corte del servicio de energía eléctrica.
La denuncia fue radicada en la estación de policía y el personal realizó las actuaciones correspondientes. Ahora esperan el análisis de las cámaras de seguridad de la zona para intentar identificar algún movimiento sospechoso.
«Lo material ya está, lo que preocupa son los delincuentes en la calle»
Más allá de las pérdidas económicas, Crespo manifestó que la principal preocupación pasa por el crecimiento de este tipo de hechos en General Villegas.
«Como nos pasó a nosotros, le está pasando a mucha gente. Antes te robaban una bicicleta o una moto de la vereda; ahora entran a las casas, incluso con personas adentro. Eso es lo preocupante», expresó.
En ese sentido, advirtió que la escalada de robos podría derivar en situaciones mucho más graves. «Puede llegar a pasar que alguien entre armado, se encuentre con una persona y termine habiendo un herido o algo peor. Eso es lo que realmente preocupa», afirmó.
Según indicó, la vivienda está ubicada a apenas dos cuadras de la comisaría y, aun así, en el sector se han registrado varios hechos similares.
«En menos de un año ya van cinco robos en esa zona. Estamos hablando de un sector céntrico, a una cuadra de la plaza», comentó.
La familia solicitó que cualquier información sea comunicada a la Policía o directamente a ellos, con la esperanza de recuperar parte de lo robado y, sobre todo, de que los responsables sean identificados.
Al despedirse, José dejó una reflexión que resume el sentimiento con el que atravesó este episodio: «Lo material ya está. Lo que me preocupa son los delincuentes en la calle. Ya no es el Villegas de antes».

