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viernes, julio 31, 2026
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La pasión que nunca se apagó: Omar Lavin vuelve a las pistas

El histórico piloto villeguense regresará a la actividad en Henderson para el campeonato de la CRAS. Multicampeón de karting, corredor de motos, autos y piloto de aviación agrícola, aseguró que la pasión por los fierros nunca se fue y que construyó su nuevo auto prácticamente desde cero.

Hay pasiones que pueden dormirse durante un tiempo, pero jamás desaparecen. Eso le ocurrió a Omar Lavin, uno de los grandes referentes del automovilismo de General Villegas, quien este fin de semana volverá a competir luego de quince años alejado de las carreras.

Su historia con los fierros comenzó en el karting, disciplina en la que fue cuatro veces campeón consecutivo, para luego continuar en las cafeteras, el Turismo 128 y las motos, la especialidad que, según él mismo reconoce, más disfrutó.

«Lo que más me gustó en toda mi vida fue la moto. La adrenalina es incomparable. Ahí ponés todo el cuerpo, toda la cabeza y asumís mucho más riesgo», aseguró durante la charla con OVACIÓN.

A lo largo de décadas de competencia, Lavín prácticamente no sufrió lesiones de gravedad. «Golpes y raspones sí, pero nunca una quebradura. También hay un poco de suerte en todo esto», reconoció.

Además de su extensa trayectoria deportiva, el villeguense lleva medio siglo dedicado a la aviación agrícola. Este año cumple 50 años de trabajo ininterrumpido como piloto fumigador, una actividad que considera parte inseparable de su vida.

Un retiro que parecía definitivo

Su alejamiento del automovilismo llegó tras una descalificación que sufrió en una competencia disputada en Carlos Tejedor. Aquella decisión le dejó un sabor amargo y optó por dar un paso al costado.

«No me gustó cómo se dio. Bajé el auto, cerré la puerta y dije que no corría más», recordó. Sin embargo, el destino tenía preparada otra historia.

Un amigo muy cercano, actual competidor en el campeonato de la CRAS, comenzó a invitarlo a distintas carreras. Al principio aceptó solamente para compartir un asado y disfrutar del ambiente, pero bastó con volver a sentir el ruido de los motores para que reapareciera el viejo entusiasmo.

«Volví de Coronel Suárez y ya venía corriendo en la camioneta. Me decía que no tenía que volver, pero el bichito seguía ahí», contó entre risas.

Finalmente terminó comprando un auto en Serrano. Lo adquirió sin motor ni caja y comenzó un proyecto completamente nuevo.

La esencia del taller

Si hay algo que distingue a Lavín es su manera de vivir el automovilismo. Mientras hoy muchos pilotos alquilan autos o motores, él eligió volver a hacer todo por su cuenta.

«Mi mujer y yo armamos el auto completo. Motor, caja, alineación, balanceo, todo. Esa es la esencia del taller y siento que se ha ido perdiendo», explicó.

Incluso destacó que nació entre herramientas y motores, una tradición que piensa mantener hasta el final. «Nací adentro de un taller y voy a morir adentro de un taller», afirmó, reflejando una filosofía que marcó toda su carrera.

El flamante auto luce los colores de la bandera argentina y, por el momento, no lleva publicidad, ya que su actividad como piloto agrícola le impide asegurar su presencia en todas las fechas del campeonato.

Una charla cargada de historia

La charla también dio lugar a un emotivo repaso por la historia del automovilismo local. Entre anécdotas, nombres históricos y recuerdos de los circuitos de tierra, quedó reflejada la importancia que tuvo Lavín dentro del karting regional y el respeto que todavía genera entre quienes compartieron aquellas épocas.

Ahora, con la misma pasión de siempre y el entusiasmo intacto, Omar Lavin volverá a ponerse el casco. En Henderson comenzará un nuevo capítulo para un piloto que nunca dejó de sentirse corredor y que, después de quince años, volverá a escuchar el ruido del motor desde adentro del habitáculo.