Con apenas 15 años, el palista de La Botera integrará la Selección Argentina que competirá en septiembre en Bratislava, Eslovaquia. El villeguense afronta la recta final de su preparación con la ilusión de seguir escribiendo una historia inédita para el canotaje local.
Con la tranquilidad de quien disfruta cada entrenamiento y la madurez de un deportista que sabe hacia dónde quiere ir, Franchesco Guidi atraviesa el momento más importante de su joven carrera. A los 15 años, el representante de La Botera Kayak Club fue confirmado en la Selección Argentina y entre el 12 y el 20 de septiembre viajará a Bratislava, Eslovaquia, donde competirá en el Olympic Hopes, considerado el mundial de las categorías juveniles, en las pruebas de K1 sobre 500 y 1.000 metros.
El crecimiento del palista villeguense no es casualidad. En los últimos años se consolidó como una de las grandes promesas del canotaje nacional, con títulos argentinos, medallas sudamericanas y una presencia constante en las concentraciones de la Federación Argentina de Canoas. En marzo de este año se consagró campeón argentino en los 1.000 metros de la categoría cadetes y fue subcampeón en los 500, mientras que previamente había brillado en el Sudamericano de Asunción con tres medallas doradas.
Durante su paso por FM Actualidad, Guidi contó cómo transita la preparación para la gran cita internacional. «La semana pasada estuve entrenando con Juan Ignacio Cáceres, corrigiendo aspectos técnicos, y después participé de una concentración con la Federación Argentina en el Club Regatas La Plata. Hicimos entrenamientos y distintas pruebas», explicó.
Al mirar hacia atrás, el joven deportista no ocultó su emoción por el camino recorrido. «Hace dos años mi sueño era ganar una regata provincial y ahora estoy llegando a lo que soñé. Antes veía todo esto muy lejos y hoy estoy cada vez más cerca», expresó.
Más allá de los resultados, Guidi dejó en claro qué es lo que lo mantiene motivado día tras día. «Disfruto remar. No lo sufro, me gusta. Cuando estoy en el agua es donde quiero estar», afirmó.
El invierno representa un desafío adicional para los entrenamientos, aunque tampoco eso modifica su compromiso. «Con el frío el agua se pone más lenta y generalmente hay mucho viento. Son entrenamientos más duros, pero cuando toca un día lindo es otra cosa y se disfruta mucho más», comentó.
Además del deporte, el joven villeguense mantiene una intensa rutina fuera del agua. Cursa sus estudios con normalidad, asiste a clases de inglés y sigue un plan nutricional y físico junto a un equipo de profesionales. «Vivo para el deporte, pero me gusta. Estoy acompañado por mi entrenador, mi nutricionista, mi familia y el club», destacó.
Por su parte, Sergio Sánchez, uno de los impulsores de La Botera, remarcó que el presente de Guidi es el resultado de muchos años de trabajo. «Todos los chicos tuvieron las mismas posibilidades. Franchesco supo aprovecharlas y desarrollarlas. Hoy tiene la oportunidad de representar a la Argentina, pero detrás hay mucho esfuerzo y un proyecto serio», señaló.
El entrenador también valoró el acompañamiento que recibió el club desde distintos sectores y destacó la incorporación de Juan Ignacio Cáceres al proceso de formación. «Entendimos que había que buscar un entrenador de élite para que siguiera creciendo. Juan es una gran persona y un enorme profesional. Eso también fue clave para su evolución», sostuvo.
Con la cuenta regresiva ya en marcha, Guidi solo piensa en llegar de la mejor manera a Eslovaquia. Su objetivo es seguir superándose. «Siempre busco estar lo más adelante posible. Si los objetivos se dan, mejor, pero lo importante es dar lo máximo y buscar mi mejor versión», concluyó.
Mientras septiembre se acerca, General Villegas vuelve a tener un representante entre la élite del deporte juvenil. Franchesco Guidi, con la misma humildad con la que empezó a remar en La Botera, se prepara para vestir una vez más la camiseta Argentina frente a los mejores palistas del mundo.

