En esta entrega nos ocuparemos del circuito Santos Bragazzi, un trazado que, pese al poco tiempo en actividad, demostró que General Villegas podía competir con otras ciudades de la región en tener un circuito que fuera bueno para los pilotos.
Antecedentes del trazado
Previo a la creación del circuito, la ciudad de General Villegas ya contaba con algunos pilotos que dejaban bien alto el nombre de nuestra ciudad, como Omar Lavín, quien en 2003 consigue el subcampeonato en la categoría Promocional 128 (monomarca Fiat 128), siendo el ganador Omar Diguardi, de Pehuajó. Para ese entonces también asomaban en el horizonte Mariano Urra, que se destacaría en esta categoría, y varios pilotos más de nuestra ciudad.
Esto convenció a las autoridades municipales a buscar un lugar para un trazado y se eligió el terreno donde funcionaba el viejo matadero municipal, y allí se armó el circuito. El primer dibujo era de 1800 metros de extensión, que era bastante tortuoso, algo que más tarde costaría caro para un circuito. El trazado fue hecho en 2003 y ya a comienzos de 2004 llegaba la noticia del debut en el mes de mayo.
Año 2004: las dos primeras carreras
Para mayo de 2004, los habitantes de General Villegas y de la región serían testigos de la primera competencia: la categoría sería nada más y nada menos que el Turismo del Centro, que traía 4 categorías: Limitada Bragadense (con motores Peugeot), Promocional 850 (los clásicos Fiat 600, algún Renault Dauphine o un Citroën 3 CV), Promocional 128 (Fiat 128) y el TC 4000 (Ford Falcon, Chevrolet 400 o Super Sport, Dodge GTX, Valiant y Torino).
Era válida por la quinta fecha de aquel torneo, en el que se presentaron 89 máquinas entre las 4 categorías (que no era un buen número de autos para ese entonces) y se dieron buenos espectáculos. Lo único complicado fue el circuito, que debido a su extensión y al insuficiente trabajo para regarlo hizo que la actividad fuera terminada antes de tiempo (y en esto influyó la luz natural), y así las finales complementarias de TC 4000 y Promocional 128 no se pudieron disputar.
Pero aun así pasó la prueba y una segunda fecha se le dio a finales de octubre de ese año (después de Carlos Tejedor, que a mi juicio es el mejor circuito de la zona), y la cantidad fue similar a la de mayo. Esta vez el cronograma se llevó por completo y se destacó, en Promocional 128, la victoria de Agustín Sebastiano, de Pehuajó, en la final, que dos carreras más tarde, en Carlos Casares, sería el campeón de la divisional, superando a Mariano Urra, que hizo todo lo que pudo.
De todas formas, en estas carreras participaron Omar Lavín y nuevos pilotos que se irían sumando con el tiempo: Daniel Ferrero y Guillermo Soria, entre otros pilotos más.
El inicio de la decadencia
Después de que en el año 2005 no hubiera actividad en el circuito, recién en 2006 el circuito registró actividad: primero con una competencia de categoría Fedenor (Federación Norte de Automovilismo Deportivo), a través de las categorías del oeste, que tenían dos categorías de cafeteras: una de 4 cilindros, motor Peugeot, y otra de 6 cilindros, con motores Ford y Chevrolet, además del Promocional 850-110 (Fiat 600 que podían montar una planta impulsora de hasta 1100 centímetros cúbicos) y el Gran Turismo 128, con los clásicos Fiat 128.
Poco más de 40 autos en aquella jornada de agosto de 2006, con un buen espectáculo, y para octubre llegaría el plato fuerte: la vuelta del Turismo del Centro. Y aquí nos vamos a centrar en esta fecha, ya que de aquí en más el trazado pasaría al olvido.
Una fecha a fines de octubre que comenzó con fuerte viento, pero que aun así habría carrera. Y aquí hay dos versiones que debemos tener en cuenta: si tomamos la versión de la APTC (Asociación de Pilotos del Turismo del Centro), debemos decir que ellos querían hacer la fecha y que, por desgracia, la comisión del autódromo no habría tomado los recaudos necesarios: en este caso, tener un regador permanente para aplacar el fuerte viento en esa época.
La otra versión, vertida al día siguiente en una columna del programa de la mañana de Alfredo Labarta, por José Luis Chavarri (otro gran entusiasta del automovilismo local, al que respeto mucho), diría que la categoría no corrió en General Villegas por una posible pelea entre la comisión del circuito y la categoría, y por eso la fecha no se corrió.
De hecho, cualquiera de las dos versiones es válida y solo los protagonistas saben exactamente lo que pasó. Claro que no contamos con su presencia física. En cualquier caso, el circuito quedó en una situación muy complicada y la primera comisión debió renunciar. Entonces, un nuevo grupo de personas entusiastas trataría de enderezar la nave y su figura principal sería Daniel Ferrero como presidente de esta nueva comisión.
De los autos a las motos
Luego de los hechos de 2006, Daniel Ferrero, el nuevo presidente, buscaría recuperar el prestigio del circuito y entonces al trazado se le hace una modificación radical: se lo reduce a 1400 metros, eliminando la zona trabada y haciendo el circuito un poco más rápido.
En 2007, la visita de las categorías del oeste, con sus 44 autos entre sus 4 categorías, fue el acontecimiento más importante de aquel año. Para 2008 se lograría la vuelta del Turismo del Centro a Villegas, aunque con un parque exiguo: solo 50 máquinas en las 4 categorías, con un espectáculo que duró 8 horas y se corrió en agosto, con un clima frío que incluso preanunciaba que esta categoría haría esa fecha y no volvería más a nuestro trazado.
Ya en 2009 solo tuvimos presencia de Fedenor por última vez y luego unas picadas, destacándose el duelo Camión vs. Tractor, que fue hecho para el cumpleaños del diario. Y al terminar el año 2009, los desacuerdos en la comisión llevaron finalmente a que se disolviera este grupo de trabajo y el circuito quedó huérfano.
Algunos años más tarde, en 2016, se formó un grupo entusiasta de motociclistas que buscaba un circuito para hacer carreras y, mediante un acuerdo, se quedaron con el predio. Este sufrió grandes reformas: se hizo un nuevo circuito para motos y con ello volvía a tener vida, ahora con las motos, y se destacaron fechas del campeonato pampeano de motos.
El período de carreras fue entre 2016 y 2022 aproximadamente, con cuatro competencias, hasta que de nuevo las peleas entre los miembros de esta comisión llevaron a que se disolviera y así el circuito quedaba sin actividad, esta vez de manera definitiva, y cerraría así sus puertas, terminando con más de 12 años de historia. Esta comisión tuvo como miembros principales a Jorge López, Martín Juariste y Nicolás Salvaneschi, entre otros dirigentes.
Después de la última competencia de motos, el circuito se olvidó y luego se desmontó, quedando como un simple lote de campo que olvidó el paso de autos y motos por ese lugar. Solo sobrevive la torre de control, que espera una competencia que nunca volverá a realizarse. Tuve la posibilidad de visitar el ex circuito e insisto: no quedó nada en pie, salvo la torre de control. Ahora hay versiones de que el predio fue comprado y su acceso ahora es más complicado.
Para cerrar esta triste y emocionante historia podría verter esta opinión: si bien hoy hay pilotos de General Villegas que se siguen destacando en la categoría CRAS (que tiene al Supercar como principal, además del Turismo 2000, Mini Cafeteras y Promocional 850) e incluso contar con gente de Villegas en puestos de importancia en la comisión actual, las posibilidades de tener un circuito en nuestra ciudad hoy son nulas y, de hecho, no hay interés en esa idea, pese a algún proyecto en ciernes.
Y el gran problema hoy es conseguir un nuevo predio, hacer un lindo circuito que devuelva las viejas épocas del Santos Bragazzi y, sobre todo, que la posible comisión sea integrada por gente a la que le guste este deporte y no por oportunistas, que siempre va a haber. Esa es básicamente la lección que todos debemos aprender.
Y aunque hoy no haya un circuito de autos, las personas que vimos competencias en el ex autódromo recordaremos siempre esas hermosas jornadas donde, cerca de nuestras casas, sobre el predio del ex matadero municipal, respirábamos el olor de motores tanto de autos como motos y un público que, ávido de ver competencias, llenaba el predio para ver esas carreras hermosas, donde se comenzaba temprano en la mañana y se terminaba por la tarde, y todos muy satisfechos de haber presenciado una velada mágica en el autódromo Santos Bragazzi de General Villegas.
*El autor es abogado.

