El atleta radicado en General Villegas repasó su temporada, que ya incluyó cuatro maratones de 42 kilómetros y muy buenos resultados.
A los 51 años, Alberto Cedeño mantiene intacta su pasión por las largas distancias. Su calendario continúa cargado de entrenamientos, viajes y competencias, aunque para él correr una maratón representa mucho más que las horas que transcurren entre la largada y la llegada. La preparación, la estrategia, la nutrición y todo lo que rodea a una carrera también forman parte del disfrute.
“Estoy demasiado conforme con los entrenamientos y con las competencias”, contó Cedeño durante una entrevista en el programa OVACIÓN de FM ACTUALIDAD, donde repasó una temporada que lo tuvo nuevamente como protagonista en distintos puntos del país.
Su año comenzó el 12 de abril, en Santa Rosa, con la tradicional A Pampa Traviesa. Allí logró quedarse con el primer puesto de su categoría, en lo que significó el primer gran desafío de una temporada que tendría varios capítulos.
El siguiente llegó el 24 de mayo, cuando viajó hasta Santiago del Estero para disputar una maratón de 42 kilómetros. La idea inicial era tomar la competencia como una experiencia, por recomendación de su entrenadora Alicia Coronel. Sin embargo, una vez que estuvo en la línea de largada, Cedeño volvió a hacer lo que mejor sabe: competir.
El resultado fue excelente. Terminó segundo en la clasificación general y se quedó con el triunfo en su categoría.
“Me dice: ‘hacelo por hacer, no vayas a competir’, pero llegado el momento…”, contó entre risas. Además, valoró la experiencia de participar en una de las primeras ediciones de una maratón organizada en la ciudad de Santiago del Estero.
Después llegó Rosario, el 28 de junio, para disputar el tradicional Maratón de la Bandera. Allí se encontró con un circuito exigente, con sectores de adoquines y algunas subidas, pero también con uno de los escenarios más emblemáticos del país: el Monumento Nacional a la Bandera.
Un mes más tarde, el 26 de julio, llegó San Juan. Cedeño ya conocía el recorrido porque había participado anteriormente y sabía con qué iba a encontrarse. El trazado presenta una particularidad: los primeros kilómetros son mayormente en descenso, algo que puede parecer una ventaja, pero que también exige saber regular el esfuerzo.
“Es un poco engañoso. Pareciera que es todo bajada, pero son los primeros kilómetros y después se normaliza”, explicó.
La experiencia previa le permitió afrontar la competencia con mayor conocimiento y, finalmente, la carrera terminó siendo la que mejores sensaciones le dejó durante este año. “Me fue muy bien. Fue la mejor carrera que tuve”, aseguró.
Una carrera que no pudo ser
El calendario también lo llevó hasta Neuquén, aunque en este caso la historia terminó de una manera inesperada. Cedeño había ganado un voucher en una competencia que le permitía elegir una carrera y contar con estadía incluida. Eligió una media maratón en la zona cordillerana y viajó con varios días de anticipación para disfrutar el lugar y aclimatarse.
Pero las condiciones climáticas obligaron a suspender la competencia ante el pronóstico de una intensa nevada. La prueba fue reprogramada para septiembre, algo que hizo imposible para Cedeño permanecer en la zona.
“Fue todo en vano porque la suspendieron por las inclemencias del tiempo”, relató.
De todos modos, aprovechó el viaje para recorrer distintos caminos, disfrutar de los paisajes y sumar kilómetros pensando en los próximos objetivos.
La Maratón de los Barrios, en el horizonte
Ahora, el próximo gran objetivo será la Maratón de los Barrios de General Villegas. Aunque las distancias cortas no son su especialidad, Cedeño sabe que la competencia tiene un condimento especial: el acompañamiento de la gente.
“En todos los barrios la gente está ahí con el agua, esperándote. Es una cosa que no se ve en todas las carreras”, destacó.
El atleta también observa cómo, a medida que se acerca la fecha, las calles de la ciudad comienzan a llenarse de corredores que intensifican su preparación.
Con 51 años, Cedeño competirá en la categoría de 50 a 54 años y buscará mantenerse entre los protagonistas, aunque también intentará posicionarse lo más arriba posible en la clasificación general.
Detrás de cada kilómetro, además, reconoce dos apoyos fundamentales: su compañera de vida, que suele acompañarlo en sus viajes, y su entrenadora Alicia Coronel, quien realiza un seguimiento constante de su preparación.
Junto a ella también trabaja en un proyecto ambicioso: bajar una marca y buscar un récord. Será un desafío que requerirá tiempo y esfuerzo, pero Cedeño lo tiene claro: “Lo que cuesta vale”.
Mientras tanto, el calendario continúa y los kilómetros también. Porque para Alberto Cedeño, una maratón no empieza cuando se da la largada. Empieza mucho antes, en cada entrenamiento, cada decisión y cada preparación que finalmente lo lleva otra vez a enfrentar esos 42 kilómetros que tanto disfruta.

