El paro docente convocado para reclamar mayor seguridad y protección frente a situaciones de violencia tuvo un alto acatamiento en General Villegas y en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. Según señaló Gonzalo Clauser, secretario general de UDEB local, más del 90% de los docentes adhirieron a la medida de fuerza.
En diálogo con De qué se habla, Clauser explicó que el reclamo surgió a partir de distintas situaciones de violencia que se vienen registrando en establecimientos educativos y que, en el último tiempo, también alcanzaron el espacio público. El hecho que motivó la medida de fuerza ocurrió en Trenque Lauquen, donde una docente de nivel inicial fue interceptada en la vía pública por el padre de un alumno y sufrió una agresión que le provocó una fractura en un brazo.
“Venimos haciendo continuamente este reclamo ante distintas situaciones de violencia que se vienen sufriendo en el aula, en las instituciones y ahora se agrava porque ya esto asciende y es en la calle”, sostuvo Clauser.
El dirigente gremial remarcó que la situación genera preocupación entre los trabajadores de la educación, quienes solicitan mayor respaldo para poder desarrollar su tarea sin temor a sufrir represalias por las intervenciones que realizan dentro de las escuelas.
“No hay motivo para que se llegue a la violencia”
Clauser sostuvo que los docentes intervienen diariamente ante situaciones complejas que atraviesan los alumnos y que esas intervenciones forman parte de su responsabilidad dentro de las instituciones.
En ese sentido, rechazó cualquier justificación de las agresiones. “No hay motivo para que se llegue a la violencia”, afirmó, y explicó que en el caso ocurrido en Trenque Lauquen la docente había intervenido ante una situación que afectaba a un menor.
“Si ahora, cada vez que realizamos un trabajo suceden estas cosas, ¿qué va a pensar un docente? Ya no se va a querer involucrarse”, advirtió.
Para el secretario general de UDEB, la problemática excede al ámbito educativo y requiere una respuesta conjunta del Estado, la Justicia y las familias. Consideró necesario recuperar el respeto hacia quienes cumplen diferentes roles dentro de la sociedad y planteó que se trata de una situación que debe ser abordada de manera integral.
“No depende solamente de un Estado provincial actual, es algo que tiene que reformularse en todo el país y trabajarlo a futuro con todas las fuerzas políticas. Todos tenemos que trabajar en conjunto para que esto vaya mejorando”, expresó.
El rol de las familias
Clauser también hizo hincapié en la necesidad de que las familias acompañen el trabajo de los docentes y comprendan que las intervenciones que realizan tienen como objetivo proteger a los alumnos.
“Siempre tratamos de buscar lo mejor para el alumno”, señaló, y destacó que el rol de los docentes excede la enseñanza. Mencionó que muchas veces las escuelas también colaboran con los estudiantes cuando necesitan útiles, ropa u otro tipo de asistencia.
“Las familias tienen que entender eso, que si nosotros realizamos acciones o intervenciones es para una mejor calidad de vida de su hijo, no es para complicarle la vida a nadie”, afirmó.
El dirigente gremial sostuvo además que la prevención debe ser una de las herramientas principales para evitar que las situaciones de violencia lleguen a extremos.
Seguridad y paritarias
El reclamo por seguridad se sumó a las discusiones que los gremios docentes ya mantienen en el marco de la negociación paritaria. Clauser explicó que, aunque las cuestiones salariales continúan siendo parte de la agenda, en esta oportunidad el gremio decidió poner el foco en la gravedad de los hechos de violencia.
“Lo que sucedió es muy grave, entonces nosotros como gremio tratamos de decir basta, frenar un poco y que se reflexione y que se busquen las medidas necesarias para continuar con esto”, manifestó.
Según explicó, la discusión paritaria pasó a cuarto intermedio y las situaciones de violencia también forman parte de la agenda de trabajo. Desde el sector docente esperan que se adopten medidas más concretas para prevenir nuevos episodios. “Continuar así no se puede y entonces necesitamos una solución”, afirmó Clauser.

