Después de alrededor de 15 años de abandono, una vivienda ubicada frente a la Escuela Primaria N° 3 de General Villegas fue finalmente demolida y el terreno quedó libre. La situación había generado durante años preocupación entre los vecinos de la zona por el deterioro de la propiedad, el ingreso de personas y el riesgo que representaba para quienes transitaban por el lugar, especialmente los alumnos de la institución educativa.
Lucas Bustamante, vecino de ese sector de la ciudad, contó en Radio Actualidad el largo proceso que llevó adelante para intentar encontrar una solución. Según explicó, durante años realizó reclamos ante distintas áreas municipales y también recurrió a la Policía ante situaciones que se producían en la propiedad. Destacó, en este sentido, la respuesta que recibió siempre por parte de los efectivos cada vez que se realizó un llamado.
La vivienda había quedado desocupada y, con el paso del tiempo, perdió sus aberturas y comenzó a deteriorarse. La falta de mantenimiento hizo que se transformara en un lugar al que ingresaban personas y que, según relató Bustamante, llegó a ser utilizado para ocultar elementos de procedencia dudosa.
El vecino explicó que una de sus principales preocupaciones eran los chicos de la Escuela N° 3. Al tratarse de una propiedad abierta y en estado de deterioro, existía el riesgo de que los niños ingresaran al lugar, con el peligro que implicaba una construcción que presentaba serios problemas estructurales.
Bustamante relató que durante distintos momentos planteó la situación ante funcionarios municipales de la actual y de la gestión anterior, a los que les manifestó su preocupación y le pidió que se buscara una alternativa para evitar que el problema terminara agravándose.
En determinado momento, mientras el intendente fue Eduardo Campana, el municipio colocó chapas para cerrar el frente de la vivienda. Sin embargo, según explicó, esa medida terminó generando nuevos inconvenientes, ya que el espacio quedó más oculto y continuó siendo utilizado.
Con el paso del tiempo, la situación volvió a agravarse. Bustamante observó que algunas personas habían comenzado a limpiar el terreno, retiraron las chapas y realizaron modificaciones en la propiedad, lo que le hizo temer que pudiera producirse una ocupación.
Fue entonces cuando decidió retomar las gestiones y buscar directamente a los propietarios.
La búsqueda de los herederos
Uno de los principales obstáculos durante años había sido identificar a los titulares de la propiedad. Bustamante contó que, con información que pudo obtener y con la ayuda de una concejal, logró conocer los nombres de los herederos y comenzó a buscarlos por distintos medios.
Finalmente pudo establecer contacto con los cuatro nietos que habían heredado la vivienda: dos residían en La Plata y otros dos en La Pampa.
Según relató, una de las herederas desconocía la situación en la que se encontraba la propiedad y se mostró dispuesta a intervenir. Al tomar conocimiento del estado del inmueble, se ocupó de resolver las cuestiones pendientes, entre ellas distintas deudas vinculadas con la vivienda.

Bustamante también destacó el asesoramiento que recibió de un abogado, quien lo orientó sobre los aspectos dominiales y las alternativas existentes para avanzar con la situación sin necesidad de llegar a una instancia judicial.
Finalmente, la vivienda fue demolida. Hoy, frente al portón de la Escuela N° 3, sobre calle Azcuénaga, quedó un terreno baldío que se encuentra en venta. Para Bustamante, el objetivo principal se cumplió: eliminar una construcción abandonada que durante años había generado preocupación entre quienes viven en el sector.
Un reclamo que va más allá de una vivienda
Más allá del resultado conseguido, Bustamante planteó una crítica respecto del rol que debería asumir el Estado municipal frente a propiedades privadas abandonadas que generan problemas para el entorno.
El vecino consideró que el municipio cuenta con herramientas para intimar a los propietarios, exigir el mantenimiento de los inmuebles y avanzar en distintas actuaciones cuando una propiedad representa un riesgo para terceros.
En ese sentido, sostuvo que durante años tuvo que realizar personalmente gestiones para conseguir información que le permitiera ubicar a los herederos y encontrar una solución.
“¿Por qué fue tan fácil para mí hacerlo desde afuera?”, planteó durante el diálogo en Actualidad, al cuestionar que el proceso no se hubiera iniciado desde las áreas municipales correspondientes.
Bustamante aclaró que su planteo no apunta solamente a reclamar por lo ocurrido con esta vivienda, sino a señalar que existen otras propiedades en situaciones similares y que las distintas áreas del municipio podrían actuar antes de que estos casos se conviertan en problemas mayores.
El terreno ubicado frente a la Escuela N° 3 ya no presenta aquella vivienda abandonada que durante años preocupó a los vecinos. Para quienes viven en el sector, la situación significó recuperar tranquilidad.


