La llegada del gobernador bonaerense Axel Kicillof a Villa Saboya quedó suspendida este viernes por las condiciones climáticas que impidieron el despegue del avión en el que debía trasladarse el mandatario. Sin embargo, la visita prevista a la Escuela Secundaria Nº 9 había puesto en agenda una realidad que trasciende el acto oficial: la de una institución que, con 33 estudiantes y a pocos meses de cumplir 20 años, representa una oportunidad de formación y crecimiento para los jóvenes de la localidad.
La directora del establecimiento, María de Luján Calzina, había compartido con Actualidad la expectativa que generaba la llegada del gobernador y de la directora general de Cultura y Educación bonaerense, Flavia Terigi. El encuentro contemplaba la inauguración formal del salón de usos múltiples (SUM), la recorrida por las instalaciones y la entrega de netbooks a cinco estudiantes de sexto año.
La suspensión fue comunicada por el área de Prensa de la Municipalidad de General Villegas, que informó que las actividades previstas para la jornada quedaban sin efecto y que oportunamente se dará a conocer una nueva fecha.
Una escuela pequeña, con oportunidades para toda la comunidad
“Siempre donde hay una escuela hay oportunidades”, expresó Calzina durante la entrevista radial, al referirse al valor que tiene la institución para Villa Saboya. La frase sintetiza el sentido de una tarea educativa que no se mide solamente por la cantidad de estudiantes, sino también por las posibilidades que genera en una comunidad alejada de los principales centros urbanos.
La directora consideró que la visita de las autoridades provinciales constituía una oportunidad para mostrar el trabajo que realizan docentes y estudiantes, así como para visibilizar las particularidades del territorio. En ese sentido, sostuvo que quienes concurren a escuelas pequeñas y alejadas deben tener las mismas oportunidades que los alumnos de las grandes ciudades.
“Muchas veces está ese pensamiento de que porque sos chiquito, porque estás lejos, no tenés las mismas oportunidades”, señaló. Y agregó que esas posibilidades existen, aunque requieren compromiso y trabajo para concretarse.
La Secundaria Nº 9 participó de distintos programas educativos, con resultados que su directora destacó como positivos. La institución se prepara, además, para celebrar en noviembre sus 20 años de historia, en un año que Calzina definió como una etapa de cosecha de lo trabajado durante mucho tiempo.

Las mejoras edilicias que transformaron los espacios
Uno de los motivos centrales de la visita prevista era la inauguración formal del SUM, un espacio que ya se encuentra en funcionamiento y que comparten la escuela secundaria y la primaria, ubicadas en el mismo predio.
La ampliación y las refacciones realizadas permitieron incorporar nuevos ambientes: laboratorio refaccionado, dirección, sala de preceptores, sala de profesores, cocina y portería, además del salón de usos múltiples.
Calzina explicó que, antes de estas mejoras, varios sectores funcionaban juntos en un mismo espacio, lo que dificultaba contar con privacidad para reuniones con familias, entrevistas o encuentros de trabajo. La nueva distribución permitió organizar mejor las tareas y disponer de lugares específicos para cada actividad.
El SUM, por su parte, amplió las posibilidades para realizar actos escolares, encuentros y actividades físicas. También ofrece una alternativa para las clases de Educación Física durante los días de lluvia, una mejora concreta para la vida cotidiana de los estudiantes.
La directora destacó que las refacciones representan nuevas oportunidades de enseñanza y aprendizaje. Por eso, aunque la inauguración oficial quedó pendiente, los espacios ya forman parte de la dinámica diaria de la institución.
El camino vecinal, parte de la realidad cotidiana
La distancia y las condiciones de acceso son otros de los aspectos que atraviesan el funcionamiento de la escuela. Villa Saboya se encuentra a unos 100 kilómetros de la ciudad cabecera del distrito: aproximadamente 70 kilómetros corresponden a ruta y los 30 restantes, a camino de tierra.
Calzina contó que vive en Cañada Seca y que, al igual que la mayoría de sus compañeros docentes, debe recorrer kilómetros de tierra para llegar al establecimiento. Otros integrantes del equipo educativo viajan desde localidades como Rufino.
La cuestión del camino había sido considerada incluso durante los preparativos de la visita, en un contexto de lluvias que generaba incertidumbre sobre las condiciones de transitabilidad. En la previa, la directora había señalado que el tramo se encontraba en buenas condiciones y que se podía circular sin inconvenientes.
La suspensión de la llegada del gobernador respondió, finalmente, a las dificultades climáticas que impidieron el vuelo. No obstante, la situación permite volver la mirada sobre la importancia de la conectividad para las comunidades rurales y para quienes deben trasladarse diariamente a trabajar o estudiar.
En localidades como Villa Saboya, el acceso no es un detalle menor: forma parte de las condiciones que permiten sostener el funcionamiento de las instituciones y garantizar la continuidad de las actividades educativas.
Una visita pendiente, una realidad que sigue presente
La agenda prevista tenía un significado especial para la escuela y para la comunidad. Además de la inauguración del SUM y la entrega de computadoras, la presencia de las autoridades provinciales representaba la posibilidad de conocer de cerca el trabajo que se realiza en una institución de dimensiones pequeñas, pero con un papel central para el pueblo.
Para Calzina, recibir al gobernador y a la responsable de Educación bonaerense era una oportunidad para que la escuela y su comunidad fueran conocidas y valoradas. Una expectativa que compartían los docentes y los estudiantes, conscientes de que se trataba de una jornada poco habitual en la historia del establecimiento.
Ahora habrá que esperar que se anuncie una nueva fecha para concretar la visita. Mientras tanto, la Escuela Secundaria Nº 9 continúa con sus actividades, con espacios renovados, proyectos educativos en marcha y la mirada puesta en sus dos décadas de historia.

