El León del Imperio cayó por la mínima ante River en el Monumental y consumó su regreso a la Primera Nacional. El defensor villeguense fue titular en el encuentro que marcó el desenlace de una temporada adversa, apenas un año después de haber sido protagonista del ascenso a la máxima categoría.
El fútbol tiene esas vueltas que lo hacen tan apasionante como impredecible. Hace menos de un año, Juan Antonini celebraba uno de los momentos más importantes de su carrera: el ascenso de Estudiantes de Río Cuarto a la Primera División. El pasado sábado, el surgido en Eclipse fue titular en el equipo que cayó 1 a 0 ante River Plate y quedó condenado al descenso, poniendo fin a una temporada que estuvo lejos de las expectativas generadas por aquella conquista.
El encuentro se disputó en el estadio Monumental, por la duodécima fecha del Torneo Clausura. El único gol de la tarde llegó a los seis minutos del primer tiempo, cuando Marcos Acuña apareció por detrás de Antonini y empujó la pelota hacia el arco. La derrota terminó de sentenciar la suerte del Celeste, que ya no tenía posibilidades matemáticas de conservar la categoría.
Estudiantes atravesó una campaña muy complicada desde su regreso a Primera. Los resultados nunca acompañaron y el equipo quedó comprometido tanto en la tabla anual como en la de promedios. Con apenas dos victorias en sus primeros 28 partidos de la temporada, el conjunto riocuartense no consiguió encontrar la regularidad necesaria para competir en la máxima categoría y volverá a disputar la Primera Nacional en 2027.
Para Antonini, el desenlace tiene un significado particular. El futbolista villeguense había sido una pieza importante en el equipo que consiguió el ascenso durante 2025. Su participación tuvo uno de los puntos más altos en la final del Reducido frente a Deportivo Madryn, cuando convirtió de cabeza el segundo gol en la victoria por 2 a 0 en Río Cuarto. Estudiantes terminaría sellando el ascenso con un global de 3 a 1, después del empate en la revancha.
Aquel tanto fue uno de los tres que anotó el defensor durante una temporada en la que disputó 38 encuentros y se consolidó como una alternativa importante en la estructura del equipo. Su rendimiento y su capacidad para desempeñarse tanto como marcador central como lateral derecho le permitieron ganarse un lugar en un plantel que terminó alcanzando el objetivo más importante de su historia reciente.
La temporada en Primera presentó otro escenario. Antonini alternó titularidades con períodos en los que debió esperar su oportunidad, aunque recuperó continuidad durante las últimas presentaciones. Ante River volvió a integrar la formación inicial y ocupó el sector derecho de la defensa, en una tarde que terminó con el descenso consumado. Fue reemplazado a los 80 minutos.
De esta manera, el villeguense quedó ligado a dos capítulos opuestos de la historia reciente de Estudiantes de Río Cuarto. En noviembre pasado fue protagonista de una celebración inolvidable, con un gol que ayudó a abrir el camino hacia Primera. Menos de un año después, le tocó ser parte del plantel que no pudo sostener la categoría.
El descenso representa un duro golpe para la institución cordobesa, que deberá reconstruirse para afrontar nuevamente la segunda división. Para Antonini, en tanto, se cierra una temporada de contrastes, entre la experiencia de competir en la máxima categoría y la frustración de no haber podido cumplir con el objetivo colectivo de mantener a Estudiantes en Primera.

