La directora de la Escuela Primaria N° 1, Patricia Matilla, destacó la importancia de la escucha y de las decisiones públicas para concretar las obras de ampliación y remodelación inauguradas este martes 27 de octubre. Ante el gobernador Axel Kicillof, el intendente Gilberto Alegre y la comunidad educativa, reconoció el esfuerzo de la cooperadora y señaló que las necesidades del edificio requerían un acompañamiento que excedía sus posibilidades.
“Una cooperadora, por más fuerza inagotable que tenga, por más compromiso y esfuerzo que ponga, no siempre puede llegar a todo lo que un edificio como este necesita”, expresó. Su discurso combinó el agradecimiento por las intervenciones con una reflexión sobre la responsabilidad de quienes conducían las instituciones y el legado que dejarían a las próximas generaciones.
“Vale la pena cruzar una plaza”
Matilla comenzó su intervención con una referencia a las obras de Sarmiento, Belgrano, San Martín y otras figuras históricas cuyo legado formaba parte de la enseñanza cotidiana. Sin embargo, señaló que esta vez la convocatoria tenía un carácter diferente: la comunidad estaba frente a una transformación que podía recorrer y comprobar. “Hoy estamos frente a una obra que sí se puede tocar, se puede caminar, se puede mirar y hasta se puede oler”, manifestó.
Desde allí, destacó el valor de plantear las necesidades escolares ante las autoridades y de encontrar una respuesta. “Lo aquí hecho confirma que vale la pena cruzar una plaza y contarle a nuestro Intendente que no siempre podemos solos”, sostuvo.
La directora remarcó que la cooperadora tenía compromiso y capacidad de trabajo, pero que las exigencias de un edificio escolar podían superar ese esfuerzo. En ese punto, puso el acento en la decisión de quienes podían intervenir para resolver los problemas.
Una escuela que necesitaba adaptarse
Matilla recordó que el establecimiento había sido pensado en grande y valoró esa característica ante la cantidad de personas que lo habitaban diariamente. Aun así, sostuvo que el paso del tiempo y las nuevas necesidades educativas exigían cambios.
“Son muchas las historias que suceden aquí todos los días y los tiempos que vivimos nos obligan a acomodarnos, a crecer, a encontrar nuevas respuestas”, afirmó.
Para la directora, las obras también representaban un compromiso hacia adelante: la posibilidad de que el edificio acompañara las necesidades de alumnos, docentes y auxiliares.
“Un legado no es solamente aquello que recibimos del pasado, también puede ser aquello que decidimos dejarle al futuro, como esta obra”, expresó.
El silencio después de la transformación
Uno de los momentos más personales del discurso fue el recuerdo de lo ocurrido cuando finalizaron los trabajos. Matilla contó que se había quedado sola observando la escuela, después de la salida de quienes habían intervenido en el edificio.
“Cuando los últimos trabajadores que tuvieron la enorme responsabilidad de transformar esta escuela se fueron y quedó todo en silencio, me quedé sola mirando lo que aquí había pasado”, relató.
Esa escena dio paso a una reflexión sobre la confianza y la responsabilidad de conducir una institución.
“Entendí que la confianza que a veces se pierde siempre puede recuperarse. Entendí que dar mucho es lo que corresponde cuando uno ocupa el lugar que ocupa”, manifestó.
También destacó la importancia de insistir frente a las dificultades: “No hay que escuchar demasiado cuando alguien nos dice que no se puede. Porque muchas veces sí se puede”.
El agradecimiento por haber sido escuchados
La directora sostuvo que encontrar respuestas requería saber dónde plantear las necesidades y hacerlas llegar a quienes tenían la posibilidad de resolverlas.
“No hubiese podido hacerse sin que quienes pueden y deben hacerlo tomaran la decisión de hacerlo. Por eso hoy celebro eso. Celebro la decisión y la escucha”, afirmó.
En el cierre, invitó a las autoridades a regresar a la escuela cuando necesitaran confirmar rumbos y encontrar certezas.
“Cruzando la plaza, justo aquí, en la 1, encontrarán maestros enseñando, chicos aprendiendo y una maestra muy agradecida que recordará este momento como un gran día al recibirlos con un abrazo”, concluyó.

