El entrenador de Sarmiento habló en la previa del último partido de la temporada ante Atlético Villegas y realizó un balance de un año que estuvo marcado por la apuesta a los jugadores del club.
Sarmiento afrontará este domingo su último compromiso de la temporada cuando visite a Atlético Villegas, en un partido que marcará el cierre de un año particularmente desafiante para el conjunto ameghinense.
Desde el comienzo del campeonato, la realidad del Fortinero estuvo atravesada por una decisión dirigencial: apostar por los jugadores surgidos de sus divisiones inferiores y reducir al mínimo la llegada de refuerzos. Una política que Jorge “Coco” Pineda conocía de antemano cuando aceptó hacerse cargo del equipo y que, según explicó, nunca estuvo acompañada por la exigencia de resultados inmediatos.
“Sabíamos que iba a ser un año duro. La Liga es muy competitiva, todos los equipos se refuerzan mucho y bien, pero nosotros estábamos tranquilos porque sabíamos que el año iba a ser así. Íbamos a remar contra la marea”, señaló el entrenador en su paso por OVACIÓN.
En ese contexto, Pineda entendió que el verdadero objetivo pasaba por otro lado: darle experiencia a una camada de futbolistas jóvenes que, de continuar en el club, podrán llegar al próximo campeonato con muchos más partidos en Primera División.
“Nos propusimos algunos objetivos, por ahí chicos o cortos, y creo que algunos los cumplimos y algunos no. Pero esto es a largo plazo. El año que viene va a haber chicos que tienen 20, 20 y pico de partidos en Primera, algunos 30, y de a poco van adquiriendo experiencia y rodaje”, explicó.
El entrenador también destacó que varios juveniles lograron sorprenderlo favorablemente a lo largo de la temporada y consideró que Sarmiento cuenta con una base con potencial para los próximos años.
“Hay varios pibes que me sorprendieron para bien. Potencialmente Sarmiento tiene a futuro una buena camada de chicos que pueden llegar a jugar en Primera División”, sostuvo Pineda.
Para el técnico, la posibilidad de sumar incorporaciones en el futuro podría servir para potenciar ese material, aunque con una condición clara: que los refuerzos realmente marquen una diferencia. “Si se trae un refuerzo, tiene que ser mucho mejor del que tengo acá en el club. Si no, me parece que no termina siendo refuerzo”, afirmó.
Una identidad ligada a Sarmiento
El duelo ante Atlético Villegas también tendrá un significado especial para Pineda, cuya historia futbolística está estrechamente vinculada con Sarmiento de Ameghino.
El entrenador recordó que se crió futbolísticamente en la institución y que, después pasó por Atlético Ameghino. También dirigió a otros equipos de la zona, entre ellos Santa Rita, con el que logró un campeonato, pero reconoció que su vínculo con el Fortinero permanece intacto.
“Yo me crié en Sarmiento, jugué siempre en Sarmiento. Después pasé a Atlético, pero siempre fui hincha de Sarmiento Ameghino”, contó.
Por eso, el cierre de la temporada tendrá un componente especial para el entrenador, más allá de que el resultado ante Atlético no modifique demasiado el panorama de ambos equipos.
Los rumores sobre una posible salida de la Liga
Durante la charla también surgió uno de los temas que comenzó a circular en las últimas semanas: la posibilidad de que Sarmiento y Atlético Ameghino abandonen la Liga de Fútbol de General Villegas para incorporarse a otra competencia.
Pineda confirmó que existen rumores, aunque aclaró que no hay ninguna decisión tomada. “Hay rumores, pero no hay nada concreto. Si me preguntás ahora, te digo que lo veo muy difícil”, manifestó.
El entrenador consideró, además, que una eventual salida de varios clubes podría afectar seriamente a la competencia regional. “Si son 11 o 12 equipos y se te van tres, queda una Liga de ocho. No estaría bueno. Creo que la Liga haría todo lo posible para que no se vayan, tratar de ver cuál es el motivo y buscar una solución”, analizó.
Por lo pronto, Sarmiento cerrará su participación este domingo ante Atlético Villegas. Después llegará el momento del balance y de definir los próximos pasos de un proyecto que, según Pineda, siempre estuvo pensado con paciencia.
“Sabíamos cómo se iba a desarrollar el año. Por eso trabajábamos tranquilos”, resumió el Coco. Ahora será tiempo de evaluar lo realizado y comenzar a pensar en el próximo escalón.

