El 2 de febrero de 2020 se perdieron dos vidas, la de Rosanna y Giovanna. Ese día se paró el tiempo para su familia, quedaron un montón de preguntas sin respuestas. ¿Qué pasó?, ¿Por qué no se pudo ver el auto accidentado?, ¿Por qué pasaron tantas horas sin poder ver lo sucedido?.
Hay algunas preguntas que sí tienen respuesta: el mal estado de la ruta, la maleza en
la banquina estaba tan alta que no permitía ver, en el préstamo había más de 1,5 metros de profundidad de agua, no había guarda raíl, siendo que la diferencia de altura desde la cinta asfáltica al préstamo es de más de 2 metros… todo se dio para que no tuvieran ni una sola posibilidad de sobrevivir.
Hemos recorrido el lugar varias veces confirmando estos dichos. Seguimos transitando la ruta 33 en los tramos General Villegas-Rufino y en este año lo único que cambió fue solo que a los pocos días cortaron el pasto, taparon tres pozos y colocaron un radar móvil una semana (¿para qué?, si el problema principal es el estado calamitoso de la cinta asfáltica).
Año difícil, de pandemia, ¿no se pudo continuar con los trabajos de mantenimiento esencial para esta ruta tan importante? No queremos hacer política de esto: hace 32 años que la transitamos y nunca estuvo en condiciones. Hemos roto cubiertas, llantas, parabrisas por las piedras que se levantan, etc.
Esto no es solo lo que le pasó a esta familia, se han perdido muchas vidas y no hubo respuestas. Con esta carta queremos refrescar la memoria a quien corresponda, porque señores la ruta se sigue transitando y mucho. ¿Qué están esperando? ¿Que sigan los accidentes?.
A la conciencia de quien corresponda.
Familia Baggini
02/02/2021

