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sábado, 4 diciembre, 2021

La Voz del Campo: «Desde que comenzó el cierre de exportaciones de carne el valor en góndola no bajó, inclusive se incrementó»

En La Voz del Campo entrevistamos al productor rural y contador público Horacio Salaverri, presidente de CARBAP, quien realizó un análisis de las consecuencias económicas ocasionadas por el cierre de las exportaciones de carne, medida implementada por el gobierno nacional y que concluiría este domingo 20 de junio. Las bases gremiales evalúen qué medidas tomar.

El gobierno nacional y los frigoríficos avanzan en un acuerdo que levantaría el cepo a las exportaciones. Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo adelantaron que se anunciará la medida acompañada de un plan ganadero para incrementar la producción. Trascendió que está en estudio -para el resto de junio y julio- que se exporte un 50% de los volúmenes. La sospecha que hay entre los productores agropecuarios, es que no habrá una reapertura total de exportaciones y avanza la incertidumbre sobre un posible regreso de cuotificación de exportaciones y acompañado de un aumento de retenciones.

Salaverri denunció que ninguna entidad representante del sector agropecuario fue citada para participar de este acuerdo entre gobierno y frigoríficos.

El 20 de junio finalizaría el cese de comercialización de carne. De continuar esta situación: ¿Qué dicen las bases? ¿Hay posibilidad de que se tomen medidas de fuerza?

Horacio Salaverri: Hay una molestia muy grande en las bases. Vamos a ser claros: hay un inconveniente porque el precio de la carne en mostrador es elevado, pero lo que pasa es que el precio elevado en Argentina es de todos los artículos, no solamente de la carne. Lamentablemente esto es así para el ingreso medio de los argentinos. Si se quiere accionar sobre el precio en góndola, esta medida es una medida equivocada. Desde que inició esta medida el valor en góndola no bajó, inclusive se incrementó. Claramente está demostrado que es una medida que no tiene consistencia, que fracasó en el pasado. Todos recordamos las lamentables consecuencia económicas que tuvo el país y que hoy estamos sufriendo.

Cuando se inició este proceso de cierre de exportaciones, en el 2006, en Argentina teníamos 38 millones de habitantes y había casi alrededor de 60 millones de animales. La relación era mucho mayor. Todas esas medidas que se tomaron de 2006 a 2012 generaron una pérdida de 11.000.000 de cabezas que al día de hoy no se han recuperado, pero sí ha crecido la población. Entonces hay una relación distinta en estos momentos producto de estas medidas. Cuando el productor ve que vuelven a tomar las mismas medidas se siente defraudado porque había una apuesta muy importante de crecimiento en la exportación de carne en los mercados que se habían ganado para hoy retrotraer todo eso. Uno de los casos más claros han sido las declaraciones que ha hecho la embajadora de Israel, que ha dicho que si no los podemos proveer entonces van a buscar otros proveedores. Y eso es totalmente natural y es lo que está pasando, lamentablemente.

Mercados que se pierden…

HS: El mercado que se pierde lo pierde el país, lo pierde la industria frigorífica. Cuando la industria frigorífica deja de exportar, deja de producir; y al dejar de producir deja de emplear mano de obra. Estamos teniendo cesantías. Hay frigoríficos que están con jornadas que les llaman garantía horaria. Es un salario mínimo de poco más de $20.000, cuando se trata de un personal calificado que merece ganar más que eso. Pero ¿quién va a faenar vacas para China cuando no puede exportar? Ya ha habido suspensiones de contratos. En La Pampa hubo 100 contratos a prueba que fueron eliminados, en Entre Ríos se acaban de perder 350 puestos de trabajo, 650 en Santa Fe. Esto recién empieza para el trabajador de la industria frigorífica. No es el productor el único que se ve perjudicado. En el futuro va a ser todo el país. Van a volver a repetir esta historia que ya la vivimos del 2006 al 2012. Si se toman las mismas medidas, las consecuencias van a ser las mismas. Y las consecuencias fueron lamentables para la economía y la producción.

Esta medida no impactó en la góndola porque el precio subió, pero sí afecto en el valor de la hacienda, perjudicando al productor…

Claramente. Cuando se entromete en el mercado y se toman medidas restrictivas, los mercados lo primero que hacen es afectar lo primero en la cadena: que es el productor. Se ha afectado muchísimo a la venta de vacas. Seamos claros: lo que nosotros le vendemos a China es lo que no se consume en el país, es lo que se utiliza a veces para hacer hamburguesas, picadillo de carne u otro tipo de subproductos de consumo muy bajo. Lo que exportamos no afecta en absoluto el consumo de los argentinos, porque los argentinos consumen la vaquillona liviana, el novillo liviano, ni siquiera el novillo pesado. Es un error y por eso no ha tenido incidencia en la góndola. Lo único que se ha logrado es perder la posibilidad de exportar.

Y la posibilidad de que ingresen divisas al país…

La exportación de carne tiene alrededor de 3.000.000 de dólares de divisas que ingresan al país. En un país que está ávido del ingreso de divisas. De cada dólar, 60 centavos de dólar lo produce el sector agropecuario. Por eso este tipo de medidas van en sentido contrario de generar trabajo, de generar desarrollo y en el sentido contrario del ingreso de divisas.

Este tipo de medidas, que se aplicarían con el convenio con el sector frigorífico, se aplicarían en los centros urbanos y conurbanos. Todos los que vivimos en el interior del país no tenemos esa garantía. ¿Por qué? Porque esa mercadería, como los precios máximos y cuidados, se comercializa a través del hipermercado. Nosotros en el interior no tenemos ningún tipo de esas ventajas. La producción disminuye su valor en el interior y los frigoríficos del interior pierden capacidad productiva y capacidad de generar mano de obra. En el interior tenemos una tarifa más alta, no tenemos franquicias o ventajas respecto a precios cuidados, y arriba toman medidas que nos afectan desde lo productivo. ¿Para quién se gobierna? Hay un estado de discriminación en estas políticas hacia los que vivimos en el interior del país, básicamente a los bonaerenses y los pampeanos.

¿Estos cupos de exportación de los que se habla sería similares a los ROE?

HS: No lo tengo en claro porque hay noticias periodísticas que hablan del 50% tomando la cantidad de 900.000 toneladas que se exportó en el 2020. El tema es que cuando se toca el mercado y se lo manosea con restricciones, lo que se limita es la capacidad exportadora. Cuando se toman compromisos en el exterior hay que cumplirlos, porque el que compró la mercadería la necesita; no la compró como hobby, la compró porque la necesita en su mercado interno. Cuando se empieza a colocar este tipo de restricciones y cupos se empieza a limitar la toma de compromisos en el exterior. No sirven este tipo de medidas: aún con la rebaja, está interviniendo el mercado y generando restricciones.

Analizando lo que pasó en Pergamino: ¿Considera que el conflicto va en escalada?

HS: Lo que ha pasado en Pergamino es la manifestación de un estado de ánimo. Había productores agropecuarios, comerciantes, industriales, monotributistas, gente que tiene limitada su capacidad de trabajar, que están inmersos en un problema inflacionario y con un estado de derecho endeble. Ese estado de ánimo fue demostrado en Pergamino. Si esto continúa de esta manera los estados de ánimo van a ir empeorando. Espero que el gobierno revea este tipo de medidas; no solo por el sector productivo, sino por el sector comercial que tiene preocupación por la situación que se está viviendo. Hay cierres y deudas. De mantenerse esta situación, el estado de ánimo va a ir empeorando. Y cuando los estados de ánimo se ven alterados, surgen estas reacciones lógicas de las sociedades.