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lunes, 28 septiembre, 2020

A 25 años de DESAB, «ya estamos trabajando y planificando para el futuro»

Las palabras pertenecen a Roberto Battistino, quien junto a Norberto Sahores siguen dirigiendo la empresa que nació en Piedritas y hoy tiene presencia en la región centro-pampeana del país

 

DESAB, empresa proveedora de soluciones tecnológicas agropecuarias innovadoras y de gran calidad, cumplió 25 años en el Partido de General Villegas.

Nació en 1995 en la localidad de Piedritas y también tienen presencia física en General Villegas, además de algunas ciudades de provincias vecinas.

«Actualmente, acompañamos al productor en la generación de cultivos de alto rendimiento desde nuestras 7 sucursales ubicadas en la región centro-pampeana del país», sostienen desde la firma.

ACTUALIDAD habló con Roberto Battistino en el marco de las Bodas de Plata de DESAB, acontecimiento que fue celebrado con una comunicación virtual «con todos, porque estamos en distintos lugares y en algunos es mucho más traumático con el tema del COVID. Estamos muy contentos y a partir de hoy empieza el segundo tiempo, hablando en términos futboleros; y vamos por lo que resta, así que ya estamos trabajando y planificando para el futuro».

El campo nunca dejó de trabajar, pero debido a este COVID-19 ¿el trabajo desde lo operativo ha tenido complicaciones?

Sí. Fundamentalmente todo lo que es logística es lo más complicado. Nosotros una semana antes de la cuarentena obligatoria habíamos instalado un protocolo bastante estricto, así que hemos venido trabajando, pero a medida que va pasando el tiempo hemos pasado por diferentes estadíos. En todo momento nos hemos ido acomodando, pero hoy por ejemplo Marcos Juárez está atravesando una situación delicada y está muy cerrado. Es una de las cosas que nos tiene un poco preocupados de cómo seguimos de ahora en más.

DESAB nació en el año ’95 ¿con qué expectativas por entonces?; y ¿cuánto de conformes están con este presente?

El presente nos toma muy contentos, muy conformes, fundamentalmente por haber logrado crecer y armar un equipo de gente espectacular. También por haber mantenido las relaciones. En el caso de ‘Beto’ (Norberto Sahores) ya hace 41 años que estamos dando vueltas con esta actividad. Haber conseguido nuevas relaciones comerciales nos pone muy contentos a todos. En aquel momento la expectativa fue de un plan de crecimiento de la mano de un socio importante; creemos que se llevó a cabo y se consiguió el objetivo ampliamente. Estamos pensando en la trascendencia de DESAB, más allá de nosotros dos, con un equipo gerencial estructurado, pensando nuevas cosas, como siempre.

¿Algún sueño quedó trunco, sin cumplir?

Puede ser, pero en realidad el hecho de habernos ido rodeando permanentemente de un equipo afín, gente joven, te va motivando y surgen propuestas para ir haciendo cosas nuevas, que tienen que ver con las redes, con lo virtual, con toda la nueva tecnología. Cuando nosotros empezamos el celular no era una cosa común como en nuestros días. En materia de comunicaciones fue explosiva. Hemos pasado juntos por todas estas etapas. Nosotros somos analógicos. Los chicos ahora ya nacen con el celu y la compu. Para ellos es habitual, para nosotros es un esfuerzo y un aprendizaje pero se hace con gusto, sino te quedás afuera. Todos los días es volver a empezar.

Cuando habla de «Beto», habla de Norberto Sahores.

Sí, con él arrancamos hace 41 años con esto, junto con Gustavo Zanelli, quien por circunstancias familiares se dedicó a la producción junto a su papá. Y nosotros seguimos este camino y hace 25 que formamos DESAB. Y acá estamos, poniéndole el pecho a las balas.

Un DESAB responsable que entre sus premisas tiene, por ejemplo, el desarrollo de tecnologías más amigables con el medio ambiente, cuidando la productividad y el rendimiento de cada cultivo.

Siempre estos desarrollos fueron un objetivo. Trabajamos mucho con fábricas amigas en esto; y también en la seguridad, en la evangelización, por así decirlo, de cómo cuidarnos. Yo asemejo muchas veces esta situación del COVID a lo que ocurre con los fitosanitarios: aprender a usarlos, a manejarlos, a cuidarnos. Tenemos que establecer acuerdos que nos permitan ser respetuosos unos de otros, los que estamos a favor y los que estarán en contra de estas cuestiones, porque hay que producir, hay que generar comida para mantener la población y el crecimiento demográfico mundial.

En 25 años de trabajo los lazos terminan siendo de amistad con los clientes…

Hace unos años empezamos a hablar de que esto es una gran familia, pero no lo hacemos como un slogan. Nosotros pasamos más horas acá, con nuestra gente, nuestros clientes, que en nuestras propias casas. Y mantenemos clientes que ya van por la segunda y tercera generación, así que es un gusto. Las cosas se mezclan, aunque se separan al momento de los negocios porque hay plata en el medio, pero hemos pasado y pasamos habitualmente una relación que trasciende lo meramente comercial.

¿Cómo se proyecta de aquí para adelante con lo que nos pasa desde lo económico y debido a la pandemia?

Desde DESAB apuntamos a que esta empresa perdure por muchísimos años, por siempre. Seguramente será de una manera distinta, pero que nuestra gente y la que venga encuentre un lugar de desarrollo, de poder darle bienestar a su familia a través del trabajo digno que tanto nos merecemos y viene desde nuestros abuelos. Con respecto a la pandemia, hay que cuidarse mucho, hay que establecer los procotolos, llevarlos adelante y ser respetuosos. Tampoco soy amigo del encierro, porque te limita, te lleva a perder una perspectiva de la realidad.

¿Está previsto llegar físicamente a otros lugares que se sumen a los actuales?

DESAB ha crecido. Cuando empezamos en el año ’95 crecer era instalarse en un lugar y establecerse con una oficina, con depósito y demás. Hoy el crecimiento está dado distinto, pasa por tener presencia de gente trabajando en el lugar, tener contacto permanente virtual y una logística aceitada. Todos los días se está pensando en cómo hacerlo mejor y llegar más lejos. Nuestro crecimiento está en la cabeza del equipo y trabajamos para eso a diario.

Si tuviera que volver 25 años atrás, ¿tomaría el mismo camino?

Este fin de semana hemos compartido un montón con ‘Beto’ y somos agradecidos a la vida por esta oportunidad que nos ha dado y nos sigue dando. Cuando éramos jóvenes (empezamos a los 20 años) hubo un par de consejos que nos dieron nuestros mayores que te marcan por siempre; y en Argentina, a pesar de todas las vicisitudes que tenemos, siendo responsables, serios, trabajando, podés obtener crecimientos que en otros lugares del mundo no se dan.

Y en todo esto, el acompañamiento de la familia es muy importante…

Totalmente, desde nuestros padres que nos han acompañado, hasta luego nuestras esposas e hijos, a quienes les estamos infinitamente agradecidos. Nos han bancado ausencias, llegadas tarde y algún faltazo a algún acto escolar u otro momento, pero siempre hemos redoblado esfuerzos para tratar de estar. Nuestra gente ha copiado el modelo, nos consta que trabaja mucho. Se trata de que sea una familia grande y entendamos que juntos podemos tirar el carro mucho mejor y hacerlo más liviano. Queremos agradecerle a toda la gente, a la que tiene y a la que no tiene relación con nosotros, porque es importante mantenernos unidos en estos tiempos de crisis. Que no nos dividan las cosas que a la larga no son tan importantes. Lo fundamental es poder juntarnos, somos comunidades chicas que tenemos que agarrarnos del hombro fuerte para poder crecer, porque somos olvidados de las grandes urbes. Gracias a los clientes, el equipo y los proveedores.