18.9 C
General Villegas
lunes, 20 septiembre, 2021

ADERID y los beneficios de la danzaterapia

Esteban Ortega es profesor de danzas folklóricas. Es de Daireaux pero en 2017 se vino a vivir a General Villegas. Trabaja en ADERID desde hace 3 años, donde realiza un taller de danzaterapia. Asegura que ADERID y la danzaterapia le cambiaron la vida a él y a los pacientes que concurren a la institución.  

«Ingresé a ADERID para realizar danzaterapia y eso me llevó a formarme en el María Fux. Uno busca herramientas para poder transmitir cosas a los pacientes de ADERID. Eso te lleva a investigar un poco más, no es como la danza folklórica o como bailar el tango. No es lo mismo. Uno tiene que llegar de otra manera», comenzó diciendo Esteban.

Llegó a General Villegas a dar clases de danzas folklóricas en la Ballet Costumbres Tradicionales, pero allí apareció ADERID. «A los 18 años, tenía un ballet folklórico en Daireaux y trabajaba en un taller protegido. Incluimos el ballet en el taller protegido e hicimos bailar a todos los chicos. Allá por el año 98 ya aplicábamos la inclusión. Me gustó mucho la experiencia. Por eso cuando ADERID me propuso el taller de danzaterapia dije que sí, porque es algo que me gusta mucho. El amor que te brindan es impresionante. Ahí no existe la maldad para nada. El cariño es constante, latente todo el tiempo», explicó el profesor.

Diario Actualidad: ¿Cómo es trabajar con la danzaterapia en ADERID?

Esteban Ortega: Incursionar en la danzaterapia me llevó a descubrir un montón de cosas,  la parte interior de cada uno. Uno puede danzar y puede transmitir con todo el cuerpo. La danza y el movimiento es un lenguaje, y ese lenguaje hace que vos te puedas comunicar. Lo puede realizar cualquier tipo de persona: una persona hipoacúsica, alguien que está en silla de ruedas. Cualquiera puede hacer danzaterapia y en ADERID aplicamos eso. Yo estoy a cargo del Centro de Día turno tarde, que son todos chicos que están en sillas. Y tengo a Cristian Miranda. Él no oye, pero baila y copia los movimientos. Se puede bailar desde el silencio. Eso nos enseñan en el María Fux. Uno en un espacio vacío puede danzar, generar sensaciones e impulsos en el cuerpo y sanar.

DA: ¿Cuáles son los beneficios de la danzaterapia?

EO: Muchos. Poder moverte, sentir muchas emociones, transmitir y comunicarte mejor. El taller de danza hace que te sientas mejor.

DA: ¿Qué ha provocado la danzaterapia en los pacientes?

EO: Para mí la comunicación. Cuando llegué a ADERID me costaba comunicarme con ellos. Trabajo con un montón de asistentes y terapeutas que están en ADERID porque necesitamos manos para poder mover las sillas. Tengo una técnica que es trabajar con velocidad en la silla para que puedan sentir el impulso, la música. Buscamos sonidos, de piano, flauta y música moderna para que también lo tomen como un relax. Me costaba mucho comunicarme con ellos hasta que los empecé a conocer por medio de la danza y hoy por hoy puedo decir que sé los gustos musicales de los chicos sin que me hablen: por las reacciones del cuerpo. Con el cuerpo hablamos muchísimo. Es algo realmente maravilloso lo que vivimos en el taller de ADERID.

DA: ¿Y desde lo personal qué cambios generó en vos?

EO: Conocerme un poco más y saber lo que estaba haciendo: a través de la danzaterapia le das calidad de vida a las personas. La calidad de vida es importante. Estés donde estés, en una silla, con muletas, o si no podés hablar u oír, lo importante es la calidad de vida que tengas. Lo que se busca siempre desde la danzaterapia es eso: la calidad de vida.

DA: ¿Cómo es el acompañamiento de las familias?

EO: Es constante. Participan mucho desde el lado que pueden. El año pasado los hice bailar. Como no podían concurrir a ADERID hacíamos las clases vía Zoom o vía WhatsApp. El asistente no estaba, pero estaba la mamá o el papá. Ellos también participaban de la clase. El acompañamiento de los padres hacia los chicos es buenísimo. Ellos se sienten muy acompañados y eso hay que destacarlo.

DA: ¿Va a continuar el taller?

EO: Si. No podría dejar de hacerlo. Vivo para la danza y trato de contagiar a la gente con la danza. Y en el caso de los chicos que concurren a ADERID les pasa lo mismo: viven para la danza, aman la danza, es su momento. Eso es muy importante. Si no siguiera más me estaría haciendo un daño, y también a ellos.