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General Villegas
lunes, 21 junio, 2021

Bernardo Mata, la historia de un ícono del motociclismo y ciclismo villeguense

Nació en los Pirineos franceses, donde vivió hasta los 12 años. Hijo de catalanes, su familia decidió emigrar a la Argentina en búsqueda de un futuro mejor. Tardaron 21 días hasta que el barco llegó a puerto. Durante su juventud brilló tanto arriba de la moto como de la bicicleta.

Bernardo Mata es hijo de José Mata y Rosa Romeu. Sus padres eran catalanes y vivían en Barcelona. Pero llegó la Guerra Civil Española y José, republicano, debió exiliarse en Francia al ser perseguido por el generalísimo Francisco Franco.

Tras una verdadera odisea, José logra cruzar los Pirineos. Un mes después lo hace su mujer. Ellos fueron dos de los 700.000 inmigrantes españoles que debieron refugiarse en Francia para no caer bajo las botas del Franquismo.

Ya instalados en Tarbes (Altos Pirineos) nace Bernardo. La familia permanece en Francia por 12 años hasta que decide emigrar a la Argentina a buscar un futuro más promisorio. Europa había sido devastada por la Segunda Guerra Mundial.

El 26 de julio de 1952 se embarcaron desde Bordeaux en el barco Charles Tellié con rumbo a América del Sur. Tardaron 21 días en llegar a la Argentina, incluyendo 7 paradas en distintos puertos.

La familia tenía un pariente en General Villegas (Francisco Pedro Soler.), así que nuestra ciudad fue el destino elegido. Una vez aquí Bernardo fue a la Escuela N° 17 (empezó haciendo el 6° año en Francia y lo terminó en nuestro país) donde tuvo de compañeros a «Manolo» Rodríguez y Norma Vasconi, entre otros. Catalina Frolik de Méndez y Blanca Pedelac de Piacentini fueron las maestras que más lo ayudaron con el idioma castellano.

Pero fue el deporte lo que permitió que Bernardo se adapte a nuestra cultura y nuestra ciudad.

«De a poco nos fuimos familiarizando, teniendo amigos. Entre los deportes el ciclismo era lo que más me gustaba. Tenía una bicicleta importada de 8 marchas. Fue un momento en el que Villegas y el país estaban en un apogeo deportivo, estaba Perón que respaldaba mucho todas las actividades con los campeonatos Evita. Fui al Colegio Industrial y después empecé a correr en moto», recuerda Bernardo en diálogo con OVACIÓN.

En motociclismo Bernardo tuvo grandes desempeños y estuvo a punto de salir campeón en La Pampa. «Mi viejo en España era aficionado a las motos. Corrió con los campeones de Europa en el 34/36. Como a mí me gustaban las motos y como acá teníamos un autódromo me empecé a hacer. Después participé en carreras nacionales importantes: el campeonato de La Pampa, el campeonato sur de Santa Fe. Había incentivos y premios importantes», rememora.

Mientras brillaba en la moto nunca descuidó la bicicleta. «Al mismo tiempo participaba de las dos actividades. Una vez corrimos con el seleccionado olímpico de Roma en ciclismo y le gané a uno. Para mí eso fue una historia para recordarla», comenta divertido.

Dedicó su vida a la tornería, en épocas donde todo lo que se construía se vendía, ya que no había importaciones.

«Las motos y el ciclismo fueron mi hobby, mi entretenimiento y también mi pasión». Lo siguen siendo. Aún hoy, con 80 años, se lo puede ver pedaleando por General Villegas.