Analía Campana, directora de la institución que atiende a cerca de 80 pacientes, dialogó con FM Actualidad y reflexionó acerca del futuro de los chicos que concurren a ADERID y de la necesidad de garantizarles inclusión social, laboral y una vida independiente.
Para este 2020 ADERID tiene pensado implementar un programa que resulta ambicioso por varios motivos: en primer lugar porque apela a un cambio de mente de la comunidad, de las instituciones escolares, del mercado laboral y hasta de las familias de personas con discapacidad; en segundo lugar porque implica un cambio -o al menos un ajuste- puertas adentro, en la forma de trabajar de todo el plantel profesional de ADERID; y en tercer lugar porque es muy probable que los resultados de todos esos cambios culturales se vean a largo plazo.
En otras palabras, desde ADERID proponen trabajar en el programa «Vida Independiente». «Hay un nuevo paradigma de la discapacidad que plantea que la discapacidad de las personas se aumenta cuando las barreras sociocomunitarias, socioeconómicas y sociopolíticas están más fuertes. Hay que eliminar esas barreras para que los pacientes puedan lograr tener una vida independiente. Hay que prepararlos para que ellos puedan vivir solos. En muchos lugares se arman centros u hogares comunitarios donde pueden vivir. Nosotros tenemos la responsabilidad, como institución, de empezar a formar a los pacientes y también a la comunidad, a la familia, a las escuelas y a los lugares de trabajo para que las personas con discapacidad tengan los mismos derechos que cualquier ser humano y que tengan las mismas posibilidades que el resto», explicó Analía Campana, directora de ADERID.
Y añadió: «Tenemos que prepararlos para la actividades de la vida diaria, para un empleo, formarlos en una alfabetización adecuada. Todo lo que asegura que ese chico va a poder estar viviendo solo y no depender de los padres. Hay que prepararlos para eso».
«Estamos pensando en el proyecto de armar un hogar comunitario de vida independiente. Dependemos mucho de la comunidad y de la familia para poder lograr eso. La comunidad debe brindarles todas las posibilidades a lo chicos, incluida la laboral, y la familia tiene que permitirles hacer y ser como a cualquier otro hijo. Es un gran trabajo, que demanda visualizar a las personas con discapacidad desde lo bueno, desde las cosas que pueden hacer», agregó.
Analía Campana manifestó que «estamos pensando en armar un comité de personas con discapacidad para la institución, para que ellos conozcan cuáles son sus derechos a través de la Convención Internacional de Discapacidad y para que los hagan valer. Estamos convencidos que es el camino que tenemos que seguir. Todos los terapeutas tienen que trabajar para que los pacientes aprendan, desde bebés, a hacer lo que corresponde a su edad con mayor independencia».
La silla anfibia de la Escuela Técnica N° 1
«Me emociona el compromiso de profesores y alumnos de la Técnica. El esfuerzo, el sacrificio y la perfección con la que hacen las cosas. Nosotros todos los años les presentamos un proyecto y ellos lo trabajan durante todo el año. Este año fue la silla anfibia que resuelve la posibilidad de ingresar a la pileta de una mejor manera. La colonia se amplió muchísimo y le cambia la vida a los chicos porque es terapeútica», concluyó la directora de ADERID.