En el marco de la causa caratulada como «Abigeato agravado», y luego de que el Comando de Prevención Rural de General Villegas secuestrara más de 100 animales vacunos del establecimiento «San Ramón», Germán Fernández -dueño del campo junto a su padre y hermano Rodrigo- dialogó con Actualidad y mencionó que dos personas deberían responder ante la Justicia: el comisionista Ariel Pozo y al encargado del campo del cual se extrajeron los animales.
Pozo, oriundo de Bonifacio, se comunicó con FM Actualidad y dio su versión de los hechos: «Yo a la familia Fernández le he hecho varios negocios. Un comisionista de la zona de Lamadrid me ofrece ese lote de animales, me manda un video de la tropa. Yo lo ofrezco a varios clientes. Con (Rodrigo) Fernández avanzamos en la negociación durante 15 días hasta que se cerró. Esto fue sin conocer a los dueños del campo, ni al encargado y sin conocer la hacienda, porque la vimos por video. Organizamos el día de la carga, llegamos y estaba todo perfecto. Se cargó en horarios normales y a los dos días sale el dueño (Gauna, de Lamadrid) que no estaba en conocimiento de la operación y que, supuestamente, estaba de vacaciones. La verdad es que ni yo ni Rodrigo Fernández conocemos a los dueños. Ni bien tomé noticia de eso automáticamente me presenté en la Patrulla Rural más cercana que tenía, que era en Daireaux. Allí dije lo que pasaba y me pusieron en contacto con la Patrulla de Lamadrid, conté el negocio que habíamos hecho y dónde estaban los animales, llamé a la familia Fernández. Ellos siempre estuvieron a disposición», afirmó Pozo.
«El encargado del campo tomó atribuciones que no debía. El encargado se lo ofrece a un comisionista de la zona de allá como que era todo normal. Nosotros estábamos al margen de eso, sin ningún conocimiento previo. Así fue la operatoria. Gracias a Dios se pudo recuperar todo lo que había sido sacado del establecimiento. Ahora la Fiscalía seguirá con las investigaciones», concluyó el hombre de Bonifacio.