11.4 C
General Villegas
domingo, agosto 31, 2025
InicioSociedad"Al amor no lo mata la muerte"

«Al amor no lo mata la muerte»

El amor de Renacer General Villegas no se detiene. Con seis años de formación en nuestra ciudad y en este último tan particular de pandemia y virtualidad, cuando sus miembros se nutren del encuentro y del abrazo con el otro, la misión no es imposible, aunque distinta.

Son mujeres que han perdido a sus hijos (aunque del espacio puede participar toda la familia), que comparten una emoción, una pérdida, pero para las que la vida continúa, aunque de otra manera.

Erica Zabala, Cristina Cumella y Luján Gazzera son parte de ese grupo y hablaron con ACTUALIDAD al respecto, invitando a las familias que lo necesiten a sumarse y de este modo trascender el dolor.

¿Cómo ha afectado esta pandemia a Renacer General Villegas?

Cristina: Con la pandemia ha ido para atrás el espíritu de Renacer, que es el encuentro y el abrazo con el otro. Esto verdaderamente nos tiene complicadas. Nos estamos reuniendo por Zoom, pero no es la esencia de Renacer, un grupo de ayuda mutua. Extrañando mucho los encuentros.

El grupo está integrado por padres que, de diferentes maneras, han perdido a sus hijos…

Cristina. Somos padres que hemos perdido a nuestros hijos, no importan la edad ni las formas. Es una búsqueda de sentido, de salir adelante, juntándonos con el otro que pasa por la misma situación.

¿Cómo pueda hacer aquella persona que se quiera sumar, en este momento sin presencialidad?

Luján: Estamos descubriendo cómo encontrarnos en la virtualidad, así que activando canales como redes sociales. En Facebook nos pueden encontrar como Renacer Villegas, donde están nuestros teléfonos, así que iniciado el primer contacto podemos sumar a la mamá o el papá al grupo de WhatsApp y, desde ahí, tener un encuentro un poco más cercano. En principio desde esos lugares.

Más allá de estar acompañadas por sus familias, se deben extrañar mucho como un grupo, que además hace actividades solidarias.

Luján: Sí, exactamente, porque la esencia de Renacer tiene que ver con la ayuda al otro. Trascender el dolor, ponerlo en amor, en otro. Son obras de amor que hemos podido hacer a pesar de este contexto de emergencia. Y ahora sumando otros proyectos.

¿En qué otros proyectos están pensando?

Erica: Estamos abocadas al mural que se va a hacer en el Hospital. Ya hicimos el dibujo y vamos a participar todas, con un protocolo. Va a tener un árbol de la vida, ya que nosotros rescatamos la vida después de la muerte de un hijo; mariposas, que tiene que ver con renacer; el símbolo del infinito, que es el logo de Renacer Argentina; y una frase muy linda.

¿Cómo se sigue después de la muerte de un hijo?

Luján: Por más que el otro haga un intento empático de ponerse en este lugar, quien no ha vivido esta experiencia de vida no sabe cómo se siente; y nosotros celebramos que el otro no sepa cómo se siente. Quienes estamos en esta realidad no la podemos cambiar, entonces es aprender a vivir a partir de… en este caso de la muerte de un hijo. Y nosotros queremos transmitir que es posible. ¿De qué forma? Primero teniendo mucha fuerza de voluntad tratando, pudiendo; y después uniéndose con otras personas que les pasó lo mismo y saben de qué se trata. Con esa ayuda mutua es posible salir adelante. Cristina siempre dice «cambiar la última foto», la del dolor por la del amor. En honor a ese hijo hacer cosas por el otro, siempre ayudar al otro nos trae satisfacción. Y descubrimos que al amor no lo mata la muerte, el amor sobrevive y eso es esperanzador, optimista y contagioso. Desde ese lugar está Renacer, para acompañar a otros papás que les pasa lo mismo.

¿Cuántas madres forman parte del grupo?

Cristina: Alrededor de doce. Unos días antes de la pandemia se habían sumado mamás nuevas, así que están en el grupo de WhatsApp. También se han comunicado con nosotros porque en Pehuajó, por ejemplo, tienen la idea de conformar un Renacer. Y un hijo nuestro es el grupo que se formó en Intendente Alvear hace un tiempo, adonde habíamos ido a contarles de qué se trataba.

A los hombres les cuesta sumarse, aunque en otros lugares sí participan los papás…

Luján: Mamá, papá, hermanos, la familia entera puede participar. De hecho en el grupo tenemos el aporte de una abuela. Todo es sumamente valioso, porque el dolor no es patrimonio exclusivo de la mamá, toda la familia sufre. Esto es importante recalcarlo.

Renacer General Villegas llegó para quedarse…

Cristina: Renacer Argentina tiene 31 años, empezó en Río Cuarto, Córdoba. El nuestro tiene 6 años. Y ha habido encuentros en los que incluso se han formado amistades, mantenemos el contacto con otros papás. Nuestros hijos son los que nos unieron en este amor eterno, a pesar de que ni siquiera se conocían.

¿Qué les dirían a los padres que no se animan a acercarse, para que se sumen y vivan la pérdida de otra manera?

Luján: Que no somos un grupo de duelo, que no vamos a llorar, sí por supuesto permitimos la emoción como un sentimiento propio de la misma experiencia de vida, pero el objetivo no es ese. Voy a encontrarme con el otro, que le pasó lo mismo, que me entiende, que tenemos un lenguaje en común; y básicamente vamos a buscar herramientas para seguir viviendo, para honrar la vida de ese hijo que ya no está. El grupo da fuerza y sostenerlo en Villegas es para acompañar a otra persona, a otras familias, que pasan por lo mismo. El grupo no es el reemplazo de ningún espacio de terapia que se pueda tener, no tiene banderas políticas, ninguna ideología o religión en particular. Nos reunimos todos con un punto en común: el amor a nuestros hijos. Ponemos la mirada en lo que tenemos en común, no en otras cosas.