La expresión es de Fermina Alané, de 81 años de edad. Vive en General Villegas, pero conoció al número 10 mientras estaba radicada en la ciudad de Buenos Aires. Y lo quería contar
Costó encontrarla. Pero ella estaba esperando a ACTUALIDAD desde muy temprano en la vereda de su casa. Entre nombres de calles y números de ubicación, el móvil finalmente llegó a su domicilio, donde la mujer, nacida en el año 1939, nos estaba esperando con mucho entusiasmo.
Como quien se prepara para una visita familiar o social en su casa, servicial, amable, sonriente, Fermina Alané convidó con unas galletitas y ofreció un te. Es que el COVID no permite compartir el mate, una infusión tan bienvenida en otro momento para ocasiones como éstas.
«Yo conocí a Diego Maradona cuando ganó el primer campeonato como jugador de Boca Juniors. Fui a conocer la cancha, que estaba a ocho cuadras de donde trabajaba, en Buenos Aires. Y lo vi. Era un sábado a la tarde. Y el domingo le tocaba jugar con River», contó Fermina.
Emocionada expresó: «¡Me saludó!»; y comentó que es hincha de Boca desde que tenía 8 años de edad. «Lo adoro a Maradona, a él y a todos los jugadores de Boca. Me puse muy triste por su muerte. Cuando me enteré lloré; y tuve que salir a la calle a caminar para no ponerme peor», dijo la mujer visiblemente emocionada.
Y volvió al que conoció hace unos años atrás. «Ese día él estaba con otros compañeros. Yo andaba sola, fui y lo saludé. La cancha entonces era chiquita, después la agrandaron. También fui a verla cuando los albañiles terminaron el trabajo; y me gustó muchísimo como había quedado».
Fermina lamenta una y otra vez la muerte del mejor del mundo en el fútbol, al que todavía homenajean en nuestro país y en el exterior. «No tendría que haber pasado lo que pasó. Yo nunca me voy a olvidar de él», aseguró.
Futbolera, recordó otra anécdota. La de Argentina campeón con Maradona en el equipo. «Yo trabajaba en un hotel en Buenos Aires, agarré una bandera y salí a la calle gritando ¡Viva Argentina!», expresó entre risas, rememorando aquellos años. Costó que nos despidiera; y despedirla, en una de las tantas charlas que ACTUALIDAD tiene a diario con lectores y oyentes. Esta vez con una anécdota más que especial que Fermina tenía ganas de contar. Y lo hizo.