Cristina Liprandi, representante de SUTEBA General Villegas, habló este lunes con ACTUALIDAD sobre el regreso a la presencialidad en las escuelas, a partir del 1° de marzo.
«Los docentes trabajaron muchísimo durante el 2020, no teníamos horarios, fue muy intenso, inclusive con herramientas que se tenían o no, como celulares y computadoras, tanto para docentes como para alumnos. Se trabajó virtualmente, pero también surgieron las propuestas de ATR, para tener nueva vinculación con aquellos alumnos que no se habían vinculado», comenzó diciendo la dirigente en un breve resumen.
Sobre el regreso a la presencialidad en las aulas, sostuvo que «se plantea tener muy en cuenta la situación epidemiológica a partir de la segunda quincena de febrero; y va a tener que ver mucho con nuestro comportamiento social».
«La presencialidad va a ser de otra manera, alternando con la virtualidad. Lo principal va a ser respetar profundamente los protocolos y la seguridad, porque es la única forma de poder trabajar. Me parece a mí que en este primer período va a ser una experiencia nueva, porque nadie está sabiendo qué es lo que vamos a hacer con algo tan imprevisto como una pandemia», agregó.
Liprandi reiteró que será «un doble trabajo, entre lo presencial y lo virtual. Se habla del 1° de marzo y para ello tienen que estar dadas las condiciones, fundamentalmente haciendo hincapié en los protocolos, la seguridad y la infraestructura, en la que se trabajó todo el año. No queremos que nos pase nada a los docentes, porque somos la garantía de la educación. Hay que cuidar mucho a la población estudiantil, a las familias y también al docente».
Al planteársele la intención desde Juntos por el Cambio de que la educación sea declarada como un servicio esencial, Liprandi manifestó que «hay que tener bien presente qué son los derechos humanos y qué es esencial. Creo que confundimos. Los derechos incluyen la salud, la educación, el trabajo, una vivienda digna; otra cosa es un servicio esencial. La educación es un derecho inherente al hombre, que le corresponde. El año pasado no hubo fines de semana, no hubo límites de horario, las consultas de los alumnos a los teléfonos celulares llegaban a toda hora, inclusive de madrugada. Hay que ordenar la manera en la que vamos a enfrentar toda esta realidad en la que seguimos, sin conocerla totalmente».
«Estamos convencidos de que tenemos que volver a las aulas. Nosotros queremos volver, lo único que pedimos es seguridad y cumplir los protocolos. Para nosotros es más cómodo ir a dar clases, porque vas, cumplís un horario y se terminó. El chico se retira, se va a su casa y vos no tenés más responsabilidad, a partir de ahí ya será de la familia», concluyó.

