Ariel Gerez pertenece a la historia de Santa Rita de Piedritas, al que llegó en 20008 como arquero y en una década fue clave para sostener al equipo desde el arco, títulos de Liga mediantes.
Luego, un breve paso como jugador y DT por Sarmiento de Ameghino para regresar a Piedritas ya como entrenador.
El Lobo es el campeón vigente. Aunque ya arezca lejano el torneo 2019, el último en jugarse antes de la pandemia que incluso pone en duda que 2021 sea el año en que la pelota vuelva a rodar.
«Estamos muy bien, entusiasmados. Empezamos la pretemporada el 11 de enero y estamos a la espera del inicio del torneo, que se solucione todo y se le pueda encontrar la vuelta para poder jugar», razona, cauto, en tanto los alcances y los cuidados que el virus exige.
«Volví a mi casa -confiesa el Pelado, como lo llaman muchos en el ambiente del fútbol-. Santa Rita es mi segunda casa, la que me abrió las puertas en el 2008. Por eso digo que estoy en casa. He encontrado mi lugar en el mundo en Piedritas. Estoy feliz acá».
Gerez dirigirá a muchos de sus ex compañeros, pero no parece pesarle. «Pensé que me iba a costar más dirigirlos. Pero las cosas están claras: de las puertas para adentro es una cosa. Mandó yo y con el profe y Fabio. Y de las puertas para afuera somos amigos. Por ejemplo Choco Farías va a ser el padrino de Salvador, mi bebé. Tenemos buenos jugadores y sobre todo muy buena gente. Por eso va todo de 10».
Mientras suma títulos Santa Rita cambian algunos nombres. Pocos. La base está. «El gran secreto nuestro es mantener el plantel durante tantos años, además de lo mucho que hace la comisión en lo institucional. Matías Palacios -el delantero de Los Toldos- ya está haciendo la pretemporada con nosotros. Después siguen los mismos, incluidos Bottega y Cardoso», contó con simpleza lo que muchos ya saben.
Está enchufado el Pelado: «El piso está muy bueno, sin dudas uno de los mejores de la liga. Y lo lindos que quedaron los vestuarios. La sede también quedó hermosa», se enorgullece.
La idea es una sola, diríamos que la de la última década, salvo honrosas excepciones. «Jugar, jugar y jugar, porque tenemos todos jugadores de buen pie para mantener a Santa Rita ahí arriba», promete.
Como ayudante de campo sorprendió con la llegada de Fabio Urdangarín, otro histórico del Lobo, potente delantero en los 80′ y quizás uno de los primeros en pegarle -y muy bien- con cara externa a la pelota.
«Tenemos la suerte de tener todo el plantel en Piedritas. Con Ariel hemos tenido muchas charlas de café y coincidimos en muchas cosas, pero sobre todo en una: nos gusta el buen fútbol. Siempre decíamos que cuando Ariel se retirara ibamos a agarrar un equipo juntos, y ese día llegó. Es mi oportunidad de devolverle a Santa Rita un poquito de lo mucho que me ha dado», sentenció Urdangarín.
El trío lo completa Rubén Lora en la preparación física, que también está a cargo de las divisiones inferiores.

