El 5 de mayo se celebra el Día Mundial de la Enfermedad Celíaca, instituido con el fin de concientizar a la comunidad sobre esta enfermedad y para promover la búsqueda de las soluciones.

En el ciclo radial «Cuidartet+», que se emite los sábados en la mañana por FM Villegas, el pediatra Jorge Chaiman se refirió a este trastorno de la que «hoy se conoce bastante, a nivel popular y masivo, gracias a toda la información de los productos sin TACC (trigo, avena, cebada y centeno, que son los que ocasionan la enfermedad celíaca»), aunque, refirió el médico, «lo que muchos no tienen claro es que esta enfermedad puede empezar en cualquier momento de la vida.»
La enfermedad de las tres D
Se la conoce como la enfermedad de las tres D: diarrea, distención y deshidratación y depende de la edad de debut en la enfermedad, son los síntomas. «Las diarreas son profusas, continuas durante mucho tiempo y tienen consecuencias devastadoras cuando no se sigue una dieta correcta», describe Chaiman.
«Si se da en un lactante menor de 9 meses, puede empezar con un cuadro de deshidratación aguda importante, por cuadro de diarrea o vómitos. Si es un chico más grande (que es lo más común), menores de 18 a 24 meses, hay cuadros de diarrea, se quedan de peso y talla, tienen distención abdominal, se hinchan y tienen mal carácter. Una cosa característica es que los chicos con enfermedad celíaca son muy chinchudos. Esta condición, generalmente tiene que ver con las hipoavitaminosis», agrega el pediatra.
Además, Chaiman apunta que «las diarreas tienen algunas características: cacas muy espesas, muy pesadas, brillosas como oleosas y muy malolientes. En la segunda infancia, lo más característico es la anemia importante. Un chico anémico no tiene ganas de jugar, está todo el día echado, tiene poca capacidad intelectual porque no tiene voluntad, no quiere hacer actividad física, tiene dolores y calambres. Esos síntomas se potencian en el tiempo y si se perpetúan tienen consecuencias dramáticas.»
Qué les sucede
Como absorben mal, el pelo cae fácilmente, es muy seco, tienen mucosas secas, ven mal de noche porque les falta vitamina A, se les quiebran las uñas, les sangra la nariz y las encías y, en caso más avanzados, tienen tono muscular disminuido, con algunos síntomas neurológicos e hipocalcemias.
Hay un diagnóstico que se hace en base a laboratorio, además de un análisis de sangre, que da la confirmación de la enfermedad celíaca, que es la atrofia de las vellosidades. En el intestino existen unos pequeños pelitos (vellosidades) que son los encargados de absorber. «El celíaco no tiene esas vellosidades y eso se ve por una biopsia intestinal que, contrariamente a lo que se puede pensar, no es nada traumático», afirma el médico pediatra.
El tratamiento
«La situación es absolutamente reversible con una dieta adecuada sin los elementos que producen la enfermedad, que son los derivados del gluten (trigo, avena, cebada y centeno), que se realiza de por vida. Lo importante siempre es hacer un diagnóstico correcto, si comienzan los síntomas a edad temprana, para que no afecte al peso y la talla y se eviten otros problemas», explica Chaiman.