El joven boxeador, de 19 años, habló con ACTUALIDAD luego del triunfo que le permitió ser campeón de la AMBAPA (Asociación de Managers y Boxeadores Argentinos Profesionales y Amateurs).
El enfrentamiento se dio en el Club Jorge Newbery de Venado Tuerto, durante una vibrante velada de boxeo. Bajo el título de «Boxeo Puños de Oro», el hábil boxeador villeguense, de la Escuela Municipal de Boxeo, se midió con el joven Leo «Puma» Fernández, proveniente de Chabás, Santa Fe.
El evento, coordinado por el Staff Peralta, mantuvo a los presentes en vilo y muy expectantes. A lo largo de la pelea, Giacobone demostró una técnica y habilidad sobresalientes, destacándose en cada round.
«Ahora me siento con ganas de seguir ganando. Fue la primera vez, pero no estoy realizado. Quiero triunfar en muchas peleas más. Estoy muy contento, pero con ganas de seguir. Recibí mensajes por todos lados. Salí en todas partes. Así que le agradezco el cariño a la gente, pero sobre todo a mi familia. Ellos siempre están presentes y me desean lo mejor», afirmó Giacobone.
En cuanto a la previa, manifestó: «Cuando me enteré de la pelea, fui tomado por sorpresa. Me avisaron dos semanas antes. Como estuve bien entrenado en este tiempo, acepté la pelea. Esos 14 días se pasaron volando. Tenía mucha ansiedad».
El joven villeguense se refirió a Leo Fernández, quien fue su rival en la pelea: «Me contaron que él hacía otro deporte de lucha y era profesional. Pero ahora incursionó en el boxeo. Igual, traté de no verlo demasiado. Es preferible concentrarse en uno mismo. Tiene casi mi misma edad, pero con una contextura física más grande. Es mucho más alto».
En este sentido, enfatizó en la pelea que lo tuvo como ganador: «Era difícil entender como boxeaba. Al principio, me costó. Le pegaba y parecía que no le hacía nada. El primer round fue de estudio. Como no conocía al rival, traté de ser mesurado. En el segundo, se intensificó. Pero ya en el tercero, le saqué ventaja y pude remontarlo. No sé que le pasó a él. Aproveché e hice la diferencia. Le pegué mucho abajo y se aflojó todo. Le hizo efecto a la larga».
María Vivas, de la Escuela de Boxeo, habló sobre la expectativa que tenía en Giacobone: «Estábamos más nerviosos que él. Sabíamos que no podíamos transmitirle los nervios. Pero bueno, era difícil. Fue un reto importante. Fuimos a ganar, no a otra cosa. No era un rival fácil. No sé si pegaba fuerte, pero tenía una manera rara de boxear. Tomás le agarró la mano de muy buena manera».
Por otro lado, Tomás contó cómo fueron sus inicios en el deporte: «Siempre me gustó el boxeo, desde chico. Me encantan los deportes de contacto. También hice rugby. Pero ahora me enfoqué en el boxeo, desde los 15 años. Lo decidí. A mi familia le encanta, sobre todo a mi padre. Entonces, me incliné por ese lado. Me encantó y pienso quedarme para siempre acá. Hubo lapsos de lesiones y dudas en el medio. Pero este año me siento bien y estoy cien por ciento enfocado en seguir con el deporte».
En este marco, reveló que la preparación física, en el año corriente, es más estricta. «Me enfoqué mucho en ese sentido. Estoy bien y me siento excelente. Por eso, se dio la oportunidad. Estoy contento», dijo.
Vivas, por otra parte, agregó: «Ganar de visitante, es muy difícil. Si te impones, es probable que te den un empate. Sino, tenés que nockear. Entonces, siempre hablamos de que la definición en los rounds debe ser cntundente. Además de lo mental, sabemos lo fuertes que son desde la parte técnica y física. Ellos deben imponer condiciones desde lo físico».
En relación a los próximos objetivos, Tomás mencionó: «Ahora, me quiero enfocar en bajar de peso en otra categoría y seguir ganando ahí. En este peso, ya gané una pelea y eso para mí es demasiado. Quiero que sigan los éxitos. No quiero parar más de ahora en adelante».
En tal aspecto, Vivas llenó de elogios al joven y destacó el trabajo de la escuela: «No puedo ser objetiva con Tomás. Lo quiero, independientemente de lo que haga en el boxeo. Es un orgullo para nosotros. Cualquiera de los chicos que pase tiempo ahí adentro nos satisface. Necesitamos que estén ahí adentro. De esta manera, le ganamos a la calle. Si es con resultado, mejor todavía».
«Nadie que llega ahí está entero. Todos los que vamos, lo hacemos por algo. Nos sentimos una gran familia. El otro siempre está para un abrazo o lo que sea. Si entrenamos y ganamos, está muy bien. Pero el objetivo es otro. Y por suerte, cada vez somos más», sostuvo la boxeadora.
Seguidamente, resaltó el poder que tiene el deporte para abrirle las puertas e incluir a los chicos que se encuentran en situaciones complejas. «El deporte te salva. Estoy convencida de eso. Las puertas de nuestra escuela están siempre abiertas. Es un espacio donde pueden pasar. Hay una energía hermosa. Cualquiera que haya estado ahí sabe de lo que le hablo. No se piensa, sino que se entrena y se sueña. Los que quieran sumarse, estaremos ahí todos los días», explicó Vivas.
Por último, Giacobone dejó un mensaje para todos los que apuesten al boxeo: «Por lo que yo pasé, les recomiendo que vayan con la cabeza decidida de ser boxeador. Yo fui con muchas dudas y me costó decidirlo. Si quieren arrancar, vayan enfocados en querer vivir del boxeo. Y, a partir de ahí, no frenar nunca más».