En una mañana cargada de emoción, memoria y reflexión, el Municipio celebró el 215º aniversario de la Revolución de Mayo con un acto protocolar que reunió a autoridades, instituciones educativas, docentes, alumnos y vecinos en el Salón de Usos Múltiples (SUM) del Parque Municipal.
La ceremonia no solo rindió homenaje a los acontecimientos del 25 de Mayo de 1810, sino que también fue una oportunidad para reflexionar sobre los valores fundacionales de la patria y su proyección en los desafíos del presente.
El evento contó con un destacado marco institucional. La presencia del intendente Gilberto Alegre, la presidente del Concejo Deliberante, concejales, autoridades educativas y representantes de numerosas entidades locales, aportó un sentido profundo de pertenencia comunitaria.
La directora del Nivel Superior del Instituto María Inmaculada, Diana Odelli, y el propio jefe comunal, fueron los encargados de brindar los discursos centrales de la jornada.
Odelli centró su mensaje en la idea de trascender, entendida como el valor de permanecer en el tiempo a través de los ideales. “Nada más preciso para definir el sentido de la celebración de hoy que la palabra trascender”, expresó al comenzar su intervención.
En un emotivo repaso por los orígenes de nuestra nacionalidad, rescató el rol muchas veces invisibilizado de mujeres, afrodescendientes, mestizos y trabajadores anónimos en la gesta revolucionaria. “Argentina nació mestiza, pobre y valiente”, afirmó, destacando la diversidad que caracterizó desde sus inicios a nuestro país.
Asimismo, Odelli trazó un puente entre aquellos ideales y las responsabilidades del presente, haciendo hincapié en la importancia de los valores humanos y del conocimiento de la historia como ancla identitaria. “La historia argentina se guarda en la mente como un tesoro, porque ese resguardo es lo que mantiene viva a la patria en el corazón”, subrayó.
Luego, el intendente Gilberto Alegre propuso una mirada contemporánea de la Revolución de Mayo. “Hoy estamos celebrando el nacimiento de la patria, y eso debería ser motivo de una verdadera fiesta, de alegría, no solo un acto institucional”, comenzó diciendo.
Alegre explicó con claridad el contexto histórico que dio origen a la revolución, diferenciando entre reformas graduales y revoluciones como rupturas profundas. “La Revolución de Mayo fue un acto de emancipación: los criollos decidieron asumir el poder cuando la autoridad española dejó de representar al pueblo”, señaló.
Más adelante, el jefe comunal vinculó aquel grito de libertad con los problemas estructurales que aún persisten. En particular, puso el foco en la desigual distribución de los recursos en el país y la necesidad de luchar por una justicia fiscal y federal. “La provincia de Buenos Aires produce más del 40% del Producto Bruto Interno, pero recibe apenas el 21 o 22% de los recursos. Eso también es parte de nuestra historia inconclusa”, reclamó.
A lo largo de su mensaje, Alegre insistió en la necesidad de recuperar el espíritu transformador de Mayo como motor para enfrentar los desafíos actuales: “Los próceres de Mayo no se resignaron. Lucharon por trascender. Y nosotros, desde cada uno de nuestros lugares, también debemos hacerlo”, concluyó.
El acto finalizó con un cerrado aplauso, en un clima de emoción compartida. Así, la comunidad reafirmó su vínculo con los valores que dieron origen a nuestra Nación: la libertad, la justicia, la equidad, la memoria y el compromiso.