Tras la consagración de Ingeniero White en el Torneo Apertura, Eloy Roigé y Nicolás Gamarra dialogaron con ACTUALIDAD. Destacaron la solidez del equipo, el entendimiento mutuo en ofensiva y se animaron a soñar con el título anual.
Los goles del campeón tienen nombre y apellido. Eloy Roigé y Nicolás Gamarra fueron piezas fundamentales en la conquista del Torneo Apertura por parte de Ingeniero White, que selló su título con una victoria por 2 a 0 sobre Deportivo Blaquier en Banderaló. Apenas terminado el encuentro, ambos delanteros dialogaron con el equipo de EL DEPORTIVO, donde repasaron sus sensaciones tras un certamen perfecto: once jugados, once ganados.
“Sabíamos que iba a ser un partido durísimo. Más allá de que ellos venían últimos, sabíamos que se iban a jugar la vida”, reconoció Gamarra, autor del primer gol del triunfo. El atacante se refirió al planteo defensivo de Blaquier, que durante gran parte del partido complicó las intenciones del Rojo: “Nos costó abrirlo, pero por suerte pudimos y fuimos claros dominadores del partido. Justos campeones”.
Gamarra, que atraviesa su mejor momento desde su llegada a la Liga, también analizó su rendimiento: “Es mi tercer año en la Liga, ya la conozco más. Y además jugar al lado de Eloy me genera mucho espacio. Creo que por eso también viene mi buen nivel”.
Por su parte, Roigé –autor del segundo tanto de la tarde y goleador clave en toda la campaña– destacó la conexión entre ambos delanteros: “Jugamos juntos hace dos años, nos conocemos los movimientos, sabemos cuándo uno pivotea, cuándo el otro pica. Son milésimas de segundo y eso se nota. Creo que lo demostramos todo el campeonato”.
Pero más allá del peso ofensivo, ambos reconocieron la solidez colectiva como la gran clave del equipo. Solo tres goles recibidos en once partidos hablan de un engranaje que funcionó desde el arquero hasta el último delantero. “Nosotros hacemos los goles, sí, pero esto es mérito de todo el equipo. Presionamos alto, recuperamos rápido y todos miramos el arco rival. Ese es nuestro juego”, explicó Roigé.
Con la vuelta olímpica consumada y el trofeo en sus manos, la ambición no se detiene. Consultados sobre la posibilidad de repetir lo hecho por Ingeniero en 2010 —cuando se quedó con Apertura, Clausura y Octogonal—, no esquivaron el sueño: “Desde el primer día el objetivo fue pelear los tres campeonatos. Ya cumplimos uno. Vamos a seguir por los otros dos, sin bajar los brazos”, sentenció Gamarra.
El Rojo de Banderaló tuvo una campaña perfecta. Y sus goleadores no solo marcaron el camino dentro del área: también lideran con convicción un plantel que sueña en grande.