Desde pequeña, Ana Paula Bello supo que su mundo no terminaría en los límites de Santa Eleodora, su pueblo natal en el Partido de General Villegas. Hoy, a sus 42 años, mira hacia atrás y repasa una carrera construida a fuerza de curiosidad, trabajo constante y una pasión genuina por contar historias. Su recorrido la ha llevado desde programas infantiles en Disney hasta documentales nominados al Emmy, y actualmente integra el equipo de la productora 100 Bares, liderada por el reconocido director Juan José Campanella.
“Viví en Santa Eleodora hasta los 18 y cursé el secundario en Piedritas, porque en ese momento no había colegio en mi pueblo”, contó Ana Paula en diálogo con ACTUALIDAD. Con apenas 18 años, se trasladó a Buenos Aires para estudiar Comunicación Social, una carrera que en principio eligió porque le gustaba escribir, aunque sin tener certeza de a qué se dedicaría profesionalmente. “Comunicación es una carrera muy amplia. A esa edad uno no siempre sabe exactamente qué quiere hacer, pero yo sabía que me interesaban las historias, la escritura y la gente”.
Antes de insertarse en el mundo laboral, Ana Paula realizó varios viajes de intercambio que terminaron marcando su vida y su carrera. “Estuve unos seis meses en Estados Unidos y otros seis en Nueva Zelanda. Eso fue el inicio de todo, porque me permitió estudiar idiomas, descubrir mi pasión por los viajes y, sobre todo, entender que me gustaban mucho los vínculos humanos y las historias detrás de cada lugar y cada persona”, recordó.
De regreso en Argentina, su primer paso en el mundo audiovisual llegó casi de manera fortuita. “Lo de trabajar en producción se dio de casualidad. Yo pensaba que no me iba a gustar, porque creía que era solo logística, llevar cafés o conseguir remises. Pero descubrí que había todo un mundo de creación de contenidos y me enamoré de eso. Empecé a trabajar a los 23 años y desde entonces nunca paré”.
Su inicio estuvo fuertemente vinculado al género de los viajes y el contenido cultural. Luego, Ana Paula se adentró en el mundo documental, trabajando en producciones para History Channel y en biografías como la del artista Ricardo Arjona. “Siempre estuve vinculada al contenido, al principio haciendo cosas relacionadas con los viajes, algo que me apasiona, y después en documentales y biografías. Me di cuenta de que mi lugar estaba en contar historias, en pensar cómo transmitirlas y con qué recursos”.
Uno de los hitos de su trayectoria fue trabajar como asistente de dirección en Art Attack, el popular programa infantil de Disney, grabando versiones del proyecto destinadas a distintos países del mundo. “Fue una experiencia increíble, porque implicaba trabajar en un proyecto que iba a verse en muchísimos países, con la responsabilidad de que todo estuviera perfectamente adaptado para públicos distintos”.
Posteriormente, Ana Paula pasó a trabajar directamente en History Channel durante cinco años, desempeñándose en diversos formatos, principalmente documentales. “Era un ambiente muy desafiante, donde cada proyecto te exigía aprender cosas nuevas. Me permitió crecer profesionalmente y tener una mirada más amplia sobre cómo contar historias reales de manera atractiva”.
En paralelo, colaboró con distintas productoras, incluyendo 100 Bares, la empresa fundada por Juan Campanella. Su relación con esa productora comenzó hace varios años, cuando ayudó en la preproducción de un programa de viajes gracias a su experiencia internacional. “Empecé a colaborar con ellos por mi conocimiento en programas de viajes. Desde entonces, cada tanto nos volvíamos a cruzar en distintos proyectos”.
Tiempo después, dio un paso significativo en su carrera al convertirse en directora de contenido en Storylab, la productora de Ignacio «Nacho» Viale. Allí comenzó a involucrarse más en proyectos de ficción y participó en la realización de un documental que llegó a estar nominado al Emmy. “Ese fue un momento clave para mí, porque empecé a meterme en la ficción, algo que siempre me había interesado muchísimo. El documental que hicimos estuvo nominado al Emmy, y fue un gran reconocimiento para todo el equipo”.
Aun así, la inquietud creativa la llevó a tomar nuevas decisiones. “Me fui de Storylab porque quería dedicarme de lleno a escribir ficción. Empecé a trabajar en mis propios proyectos, que todavía están en proceso, y volví a 100 Bares, donde además tienen mis proyectos entre sus planes futuros”.

Actualmente, Ana Paula se desempeña como productora ejecutiva en 100 Bares, trabajando en una serie de la que aún no puede dar detalles porque se trata de un proyecto reservado para una plataforma que no ha sido oficialmente anunciada. Sin embargo, se muestra entusiasmada: “Es un proyecto hermoso, de esos que te hacen querer más tu trabajo, porque cuenta la historia de alguien que es una buena persona y a quien querés que el mundo conozca. No siempre uno tiene la posibilidad de contar historias que le importan tanto”.
La santaeleodorense habla de Matías Bagnato, quien días atrás publicó en sus redes sociales: «Hoy quiero compartir con ustedes que esta semana empezó el proyecto de la serie sobre mi vida y contada nada menos que por @100bares, la productora de @juancampanella. Contar mi historia no va a ser nada fácil, pero siento que es necesario».
Bagnato fue el único sobreviviente de la llamada Masacre de Flores: durante la madrugada del 17 de febrero de 1994, un hombre provocó un incendio en el chalet en el que Matías, entonces de 16 años, vivía junto a su familia. El fuego le arrebató la vida a sus padres, a sus hermanos menores, y a Nicolás, un amigo de Alejandro que esa noche había sido invitado a quedarse a dormir en la vivienda.
A tres décadas de la masacre que conmovió al país, Bagnato anunció en sus redes sociales que el galardonado director Juan José Campanella producirá una serie sobre su vida. “Empezar este camino con este equipo humano y profesional me emociona profundamente”, aseguró en su posteo.
Satisfacción y gratitud
Al mirar hacia atrás, Ana Paula siente satisfacción y gratitud. “Trato de disfrutar siempre lo que hago. No concibo trabajar en algo que no me guste. Me siento una privilegiada por haber tenido tantas oportunidades. Claro que hubo proyectos que me gustaron más o menos, situaciones difíciles, pero en general siempre encontré la forma de disfrutar mi trabajo”.
Desde Santa Eleodora hasta Hollywood, Ana Paula Bello es ejemplo de cómo el talento, la pasión y la determinación pueden abrir puertas inesperadas. Su historia es, además, un mensaje de aliento para quienes sueñan con dedicarse a la creación de contenidos, la televisión o el cine. “Definitivamente, si uno quiere, se puede. No hay fórmulas mágicas, pero si uno sigue la intuición y trabaja duro, las oportunidades aparecen. Hay que animarse a ir por lo que uno sueña”, concluyó en ACTUALIDAD.