Las concejales de La Libertad Avanza en General Villegas, Josefina Caramés y María José Echave, realizaron un balance detallado de sus primeras semanas como integrantes del Concejo Deliberante y expusieron los motivos por los cuales el bloque decidió no acompañar el Presupuesto municipal 2026, aprobado por mayoría en la última sesión del año.
El cierre del período legislativo encontró al cuerpo deliberativo atravesado por un tratamiento acelerado del Presupuesto y de la Ordenanza Tributaria, situación que, según coincidieron las ediles, condicionó seriamente el análisis. “Yo pensé que íbamos a estar más relajados y fue un diciembre intenso”, señaló Caramés, al describir un mes marcado por reuniones extensas, actos institucionales y el estudio contrarreloj de la documentación enviada por el Ejecutivo.
Ambas concejales remarcaron que el proyecto presupuestario superó ampliamente las 500 páginas y que el plazo otorgado resultó insuficiente, especialmente para un bloque que transitaba su primera experiencia legislativa. “No es solo mirar números. Hay que entender por qué una partida está en un lugar, por qué se financia de una manera y no de otra, si es dinero propio o si viene de Provincia, si es de libre disponibilidad o afectado”, explicó Caramés. Y agregó: “Todo eso lleva tiempo, y ese tiempo no estuvo”.
En ese contexto, uno de los principales cuestionamientos estuvo centrado en la asignación de recursos al área de salud. “El aumento para salud respecto del año anterior era una tercera parte de lo que aumentaba el total del Presupuesto. Cuando vos lo mirás, sinceramente decís: ¿cómo hicieron para llegar a este número?”, expresó María José Echave. La concejal subrayó que se trata de un área que el propio Ejecutivo reconoce como prioritaria, pero que no reflejó ese criterio en los porcentajes asignados.
Según detalló, el análisis comparativo con otras áreas reforzó las dudas del bloque. “Había sectores con aumentos muy importantes y otros, como salud o deporte, que quedaban muy relegados. Son esas incoherencias las que nos llevaron a no acompañar”, afirmó Echave.
Desde La Libertad Avanza también explicaron que el rechazo al Presupuesto fue coherente con la postura asumida frente a la Ordenanza Tributaria. “Si no acompañamos el aumento de tasas, en especial el de la tasa vial, no tenía sentido acompañar el Presupuesto, porque esos fondos son los que el Ejecutivo dice que va a manejar durante todo el año”, sostuvo Caramés. “Una cosa está directamente vinculada con la otra”, agregó.
Otro eje central de la crítica estuvo vinculado a la metodología de trabajo y al vínculo entre el Ejecutivo y el Legislativo. “Si vos querés que el Presupuesto se apruebe, sos vos el que tiene que encargarte de que todos tengamos la información, de llamar, de explicar por qué ese es el mejor Presupuesto posible”, afirmó Caramés. En ese sentido, cuestionó que la carga del análisis y de las consultas recaiga exclusivamente sobre los concejales. “Acá te entregan el Presupuesto y tenés que salir a pedir información. Para mí la lógica debería ser al revés”, sostuvo.
Respecto de la creación de un fondo específico para salud, Echave planteó que existían alternativas dentro del propio esquema presupuestario. “Con solo recuperar un 1 por ciento más de lo que se cobra a obras sociales y prepagas, ya se superaba ampliamente lo que se pretendía recaudar con ese fondo”, explicó. Además, advirtió sobre el impacto en los vecinos: “No creemos que la solución sea seguir cargando tasas al frentista cuando hay recursos que se pueden optimizar dentro del sistema”.
Las concejales también hicieron referencia a la entrega de subsidios a instituciones intermedias, un punto que generó cuestionamientos durante el año. “No decimos que no haya que ayudar, porque sabemos que muchas instituciones lo necesitan. Lo que cuestionamos es la discrecionalidad”, planteó Echave. “¿Por qué a un club sí y a otro no? Si se quiere acompañar, debería existir un esquema claro, transparente y con criterios definidos”, añadió.
En relación con el funcionamiento interno del Concejo, Caramés señaló la falta de instancias previas de trabajo. “No hubo reuniones de comisión antes de la última sesión, cuando generalmente las hay. Eso también atenta contra el consenso”, indicó, y sostuvo que la dinámica de funcionamiento “tendrá que revisarse” si se busca un trabajo más articulado entre los bloques.
De cara al 2026, ambas concejales se mostraron dispuestas al diálogo, aunque marcaron límites claros. “No somos personas cerradas, pero tiene que haber diálogo real. Yo no puedo ser abierta si no soy convocada a opinar”, expresó Caramés. Echave coincidió y agregó: “Podemos estar equivocadas, pero necesitamos que nos expliquen, que se pueda debatir y consensuar”.
Finalmente, adelantaron que el próximo año tendrá un fuerte eje territorial, con recorridas por la ciudad y los pueblos del partido. “Muchas veces los vecinos no piden grandes obras, piden soluciones simples y cotidianas”, señaló Echave. “Escuchar esas demandas y llevarlas al Concejo también es parte de nuestro rol”.
Las concejales cerraron el balance destacando la intensidad del inicio legislativo y anticiparon un 2026 de trabajo sostenido, con proyectos, control de gestión y presencia en el territorio, con el objetivo de “construir un Villegas más ordenado y para todos”.

