“….una mente esclarecida sabe por adelantado
prepararse la forma de adaptación….” E. Durkheim
Cuando nos planteamos la equidad urbanística, ya no son solo las normas o los códigos de urbanización que nos indica la referencia valorativa, sino la necesidad de ser iguales con aquellos que gozan de todos los recursos que el Estado brinda o recayeron por gracia del centralismo urbano.
Cuando se planea la extensión del ejido urbano, o el fortalecimiento de las localidades de cada municipio, se planifica la idea y se le da cuerpo, ya no solamente con infraestructura de servicios básicos, sino con valor agregado, coordinadamente entre lo estatal y lo privado. Por lo tanto, ya no solamente es primordial los servicios esenciales primarios, sino que también a esa idea rectora hay que fortalecer con, servicios secundarios, terciarios, y el acercamiento de actores diversos.
¿Cuándo van a darse cuentas las empresas privadas, públicas, los empresarios, que es más beneficioso constituirse en estas localidades o barrios por diferentes cuestiones?: por capacidad de clientes, por cantidad poblacional, por economicidad, por costos, por responsabilidad territorial, porque un mayor desarrollo urbano y societario favorece a todos desde lo privado a lo público.
La cuestión consiste en asistir con planificación y ejecución, a cada población barrial o de localidades, dónde se puede o puedan asentar, tiendas, mercados, pymes, sucursales bancarias, sucursales comerciales, etc.
La idea no es solo romper el estado de confort, sino que es fortalecer a las poblaciones, con descentralización administrativa y urbana, expansión económica, revalorización inmobiliaria, y fundamentalmente darle fuerza a la idea del arraigo poblacional.
La progresividad de la extensión y desarrollo es planear la ciudad, el lugar donde se habita, con responsabilidad urbanística, ambiental, legal.
Por lo tanto, es necesario dar pasos progresivos, desde aquella obligación a Urbanizar, a aquel DERECHO A LA CIUDAD, llegando a las Comunidades integradas.
Terminar con la idea… del centro… es empezar a construir CIUDADES INTEGRADAS y fundamentalmente COMUNIDADES INTEGRALES donde vuelvo a repetir, es priorizar iniciativas de acción territorial intersectorial, como integración urbana, conectividad, movilidad, espacio público, el mejoramiento edilicio y de infraestructura.
Y para finalizar, traigo de Albert Einstein, la frase de una carta que escribió a su hijo Eduard «La vida es como andar en bicicleta. Para mantener el equilibrio, debes seguir moviéndote”.
*José María Ruiz. Abogado. Especialista en Derecho Público Provincial y Municipal

