Con más de cuatro décadas de historia, comparsa Candabaré vuelve a decir presente en el Carnaval 2026 de General Villegas. En la previa de la tradicional fiesta popular, su referente histórico, Fabián “Tatín” Montivero, compartió detalles del trabajo que viene realizando el grupo, las dificultades atravesadas durante el último año y las expectativas de cara a una nueva salida a la calle.
Candabaré cumplió recientemente 43 años de vida y suma ya 44 carnavales, una trayectoria que, según recordó Montivero, comenzó casi de inmediato tras su creación. “El 8 de enero se creó Candabaré y al mes ya estuvimos saliendo por primera vez en Villegas. Desde entonces, salvo la interrupción por la pandemia, nunca se ha parado”, señaló.
El contexto no fue sencillo para la comparsa en esta temporada. A las dificultades generales del país se sumaron situaciones personales que afectaron de lleno a su director. “Tuve un accidente y todavía estoy sin movilidad completa. Camino, pero ando con muletas y eso limita muchísimo el trabajo. Este año me cansaría ponerme un traje”, reconoció Montivero, quien además inició un nuevo emprendimiento comercial, reduciendo aún más el tiempo disponible para la producción.
Cambios, continuidad y formación
Pese a todo, Candabaré sigue en marcha. Montivero destacó el proceso de renovación interna que viene atravesando el grupo, con una fuerte presencia de jóvenes y adolescentes. “Tenemos una característica que a veces preocupa y otras llena de orgullo: somos sangre pura. La mayoría son del barrio, formados acá. Hace unos años hicimos una agrupación de herederos con chicos de seis u ocho años, y ese fue el semillero”, explicó.
Ese trabajo formativo permitió que muchos integrantes hoy formen parte de otras batucadas o baterías, siempre en buenos términos. “En todos lados hay cinco, seis o diez que fueron parte de Candabaré. Se van de la mejor manera, buscando otro aire, y nosotros seguimos formando”, afirmó.
En lo musical, la comparsa continúa consolidando un cambio iniciado el año pasado. “Hemos modificado el formato y pasamos a batería. Eso cuesta, necesita mucho ensayo y coordinación. No es como antes, que alguno llegaba a último momento y se sumaba. Hoy hay que seguir órdenes, ajustar y ensayar mucho más”, explicó.

Una producción más austera, pero con identidad
En cuanto a la puesta en escena, Montivero adelantó que este año habrá modificaciones y ajustes sobre lo presentado en la temporada anterior. “La producción va a ser un poco más limitada de lo que siempre hicimos, por mis limitaciones físicas y por otras cuestiones grupales. Los que cosemos, armamos y pegamos plumas estuvimos más acotados en tiempo, pero vamos a sacar lo mejor posible, como cada año”, aseguró.
Candabaré ya tuvo presentaciones en Cañada Seca, América y Bunge, y continúa su recorrido por localidades de la región, incluyendo Van Praet, en el Partido de Realicó. “Venimos trabajando y obviamente vamos a estar en el carnaval de General Villegas. Eso es innegociable. Nosotros nacimos acá y queremos estar siempre acá”, remarcó.
El valor de lo artesanal y la preocupación por el futuro
Durante la charla, Montivero también expresó su preocupación por la pérdida de espacios que fortalecían el carnaval desde adentro, como los precarnavales y los talleres que se realizaban durante el año. “Hace dos años que no se hacen los precarnavales y más de un año que no se dictan talleres. Eso activaba al carnaval, adelantaba el trabajo y mantenía viva la parte artesanal, familiar y manual, que era muy propia de Villegas”, señaló.
Si bien aclaró que no se trata de una crítica, reconoció que la ausencia de personas del “palo” en los espacios de organización puede hacer que la fiesta se viva solo como un evento para el público, perdiendo parte de su esencia artística. “El carnaval necesita tiempo, compromiso y gente que lo sienta todo el año”, afirmó.
Finalmente, subrayó el vínculo irremplazable con el público villeguense. “Si nosotros transmitimos desde la calle y la gente nos devuelve esa fuerza, hace que uno tenga ganas de seguir”, concluyó.


