Desde el ámbito local de PAMI se viene trabajando en la incorporación de nuevos prestadores directos, con el objetivo de ampliar la cobertura médica en General Villegas y localidades cercanas, en un contexto donde el sistema arrastra tensiones tanto del lado de los profesionales como de los afiliados.
De acuerdo a la información recogida por este medio, ya se concretaron algunas altas con contrato firmado. En ese marco, se sumaron la doctora Sonia Martínez y el doctor Eduardo Bechara, quienes comenzaron a integrarse al esquema de atención para afiliados.
Incorporaciones en proceso
En paralelo, trascendió que otros profesionales se encuentran en distintas etapas del proceso administrativo para su incorporación. Se trata de los médicos Enrique Licenziato, Nélida Guillermero, Ariel Casalucci y la licenciada en nutrición Virginia Manattini.
Según indicaron fuentes consultadas, en los casos de Licenziato y Guillermero resta cumplir con la instancia de auditoría, prevista para el 29 de abril. Una vez superado ese paso —que forma parte del procedimiento habitual— se avanzaría con la firma de los contratos correspondientes.
Las mismas fuentes señalaron que el proceso de incorporación continúa abierto y que podrían sumarse nuevos prestadores en distintas especialidades en el corto plazo.
Un sistema en tensión
Las gestiones para sumar profesionales se dan en paralelo a un escenario complejo que Diario Actualidad viene reflejando en las últimas semanas. Tal como se publicó, médicos del sistema advirtieron sobre un recorte cercano al 50% en sus ingresos a partir de cambios en el esquema de pago implementado por PAMI.
Según explicaron profesionales del medio local, la modificación eliminó el pago por consulta y lo integró a la cápita mensual, aunque con valores que consideran insuficientes. “No es un aumento, es un recorte encubierto”, señalaron en ese contexto, al advertir que la medida impacta de lleno en la sustentabilidad de la atención.
A ese factor económico se suma un problema estructural: la reducción en la cantidad de profesionales disponibles. En los últimos meses, algunos prestadores dejaron de atender o limitaron su actividad dentro del sistema, lo que generó una sobrecarga sobre quienes continúan.
Ese cuadro derivó en demoras en la asignación de turnos y dificultades para sostener la atención de pacientes, con casos de afiliados que quedaron sin médico de cabecera y debieron reubicarse dentro de un esquema ya exigido.
Entre la recomposición y la incertidumbre
En ese contexto, la incorporación de nuevos profesionales aparece como un intento de recomponer la red de atención y equilibrar la demanda creciente. Sin embargo, el escenario sigue abierto.
Por un lado, se avanza en sumar prestadores y ampliar la cobertura. Por otro, persisten los cuestionamientos de fondo vinculados a las condiciones económicas del sistema, que fueron señaladas como uno de los factores centrales detrás de la actual situación.
Mientras no haya definiciones más amplias a nivel institucional, el funcionamiento de PAMI en la región continuará atravesado por esta doble dinámica: incorporación de profesionales para sostener el servicio y, al mismo tiempo, un contexto de incertidumbre que mantiene en alerta tanto a médicos como a afiliados.

