La jefa de la Biblioteca Pública Municipal, Nieves Castillo, destacó el funcionamiento del sistema local y anticipó el intenso trabajo previo a la Feria del Libro, donde buscarán ampliar y actualizar la colección.
La Biblioteca Pública Municipal de General Villegas atraviesa días de intensa actividad de cara a la próxima Feria Internacional del Libro, en un contexto que, según su jefa Nieves Castillo, posiciona al distrito como un caso excepcional en materia de acceso a la lectura y desarrollo cultural.
En diálogo con Actualidad, Castillo remarcó que la realidad de Villegas dista notablemente de la de otras ciudades, incluso de mayor tamaño, por la presencia de bibliotecas en cada localidad del Partido y por el nivel de propuestas que se sostienen durante todo el año.
“Estamos muy acostumbrados a algo que no es la normalidad. Que cada pueblo tenga su biblioteca pública, abierta, con libros actualizados y actividades permanentes, no sucede en la mayoría de los lugares”, explicó.
En ese sentido, destacó también el rol de las bibliotecas como espacios de acceso directo al conocimiento y a la cultura. “El contacto con escritores, conferencistas y talleristas que se da acá tampoco es habitual. Incluso en grandes ciudades no siempre se puede tener ese vínculo cercano con los autores”, agregó.
Un sistema pionero y abierto a la comunidad
Uno de los aspectos que Castillo subrayó como distintivo es la política de “estantería abierta”, implementada en Villegas desde hace décadas. Este sistema permite que los usuarios accedan libremente a los libros sin intermediación del bibliotecario, una práctica que no siempre fue común.
“Antes, el bibliotecario decidía qué libro entregaba. Acá eso nunca fue así. Poder recorrer el estante, elegir, comparar, descubrir, es fundamental para garantizar la libertad de lectura”, sostuvo.
Además, remarcó que la biblioteca no solo funciona como espacio de préstamo, sino como un lugar de encuentro abierto a toda la comunidad. El uso de las instalaciones, la lectura en sala, el acceso a internet y la participación en actividades son gratuitos, mientras que la figura del socio —que hoy ronda los 6.000— implica una contribución económica que permite sostener gran parte de las propuestas.
Preparativos para la Feria del Libro
Castillo detalló que el trabajo vinculado a la Feria Internacional del Libro comienza meses antes, con la solicitud de catálogos, el análisis de precios y la selección minuciosa de títulos. “Abril es un mes de trabajo muy intenso. Tenemos que cotejar cada libro con nuestra base de datos para no repetir y detectar qué necesitamos renovar”, explicó.
Este año, la compra estará orientada principalmente a reforzar el sector informativo —especialmente para niños— y a reponer materiales de alta circulación, como los de la Bebeteca. “Los libros se deterioran porque se usan mucho, y eso nos pone contentos, pero también nos obliga a reemplazarlos rápidamente”, señaló.
En cuanto a los precios, indicó que se mantienen en niveles similares a los del año pasado y que el programa “Libro %”, impulsado por la CONABIP, permite acceder a un 50% de descuento. “Ahí está nuestra mayor estrategia: por el valor de un libro, compramos dos”, resumió.
Como cada año, toda la red de bibliotecas del distrito viajará de manera conjunta a la feria, en una experiencia que Castillo describió como “un trabajo colectivo y muy enriquecedor”. El traslado y la logística cuentan con el acompañamiento del municipio.
Lectura en papel, una preferencia que se mantiene
Consultada sobre los hábitos de lectura, la Jefa de Biblioteca aseguró que en Villegas predomina ampliamente el libro en formato papel. Si bien reconoció las ventajas de lo digital, especialmente en términos de accesibilidad, aclaró que no se trata de formatos que compitan.
“El papel ofrece mejores condiciones para la concentración y la comprensión de textos complejos. Lo digital, en cambio, facilita el acceso y la portabilidad. Son complementarios”, afirmó.
Sin embargo, destacó que, a pesar de contar con lectores electrónicos disponibles, la demanda es mínima. “Nuestros usuarios siguen eligiendo el libro en papel”, aseguró.
Una comunidad lectora consolidada
Finalmente, Castillo valoró el acompañamiento de la comunidad, tanto en cantidad de usuarios como en el sostenimiento institucional. “Siempre queremos más lectores, pero estamos muy bien. Nuestra base de socios es estable y la biblioteca tiene un movimiento constante”, indicó.
En ese marco, resaltó la importancia del aporte de los socios y de los subsidios que recibe la institución, tanto a nivel nacional como provincial, que permiten financiar actividades, adquirir material y mantener el funcionamiento diario.
“Administrar bien los recursos es clave. Siempre buscamos que haya un libro más para un lector más”, concluyó.

