En el marco del Día Internacional de la Partera, que se conmemora cada 5 de mayo, la licenciada en obstetricia Nair Coria, profesional radicada en General Villegas, destacó la importancia del rol que cumplen en el sistema de salud y explicó las diferencias entre su formación y la de los médicos especialistas en ginecología y obstetricia.
Desde su ciudad natal, Los Toldos, donde se encuentra de descanso, Coria dialogó con Actualidad sobre una profesión que, según remarcó, ha ido ganando reconocimiento con el paso de los años, luego de haber sido históricamente subvalorada.
Coria explicó que el obstetra es un médico que, tras completar la carrera de Medicina, realiza una especialización en ginecología y obstetricia. En cambio, la licenciatura en obstetricia es una carrera de grado de cuatro años, con la posibilidad de continuar con una residencia.
“Nosotras somos licenciadas en obstetricia. Podemos hacer el control de embarazos de bajo riesgo, acompañar el trabajo de parto, asistir partos y brindar atención en salud sexual y reproductiva”, señaló.
En General Villegas, indicó, son cuatro las profesionales que se desempeñan tanto en el hospital como en los centros de salud, donde realizan controles, asesoramiento en métodos anticonceptivos, toma de muestras para estudios como el PAP y seguimiento integral de las pacientes.
En caso de detectarse alguna complicación, explicó, se trabaja de manera articulada con los médicos especialistas: “Cuando aparece alguna patología o una situación que requiere intervención, derivamos a ginecología. Es un trabajo en equipo”.
Acompañar, esperar y cuidar: la esencia de la partería
Uno de los aspectos que Coria destacó es el acompañamiento durante el trabajo de parto, un proceso que requiere tiempo y paciencia. “Nuestra base es la paciencia. El trabajo de parto puede llevar horas y hay que estar ahí, acompañando en un momento que muchas veces es doloroso, pero también único”, expresó.
En ese sentido, subrayó que cada embarazo y cada nacimiento son distintos: “Depende de muchos factores: si es el primer embarazo, la preparación de la madre, el contexto, el acompañamiento. No hay dos experiencias iguales”.
También remarcó la importancia de desmitificar ideas instaladas en torno al parto, muchas veces influenciadas por relatos no profesionales o información errónea. “Hay muchos mitos que se transmiten y que generan miedo. Por eso es fundamental el acompañamiento con información adecuada”, indicó.
Una profesión elegida desde la experiencia
Coria contó que su elección profesional no fue inmediata, sino que se consolidó durante sus años de formación. Mientras estudiaba en la Universidad Nacional de La Plata, decidió realizar guardias ad honorem para conocer de cerca la práctica.
“Ahí terminé de confirmar que esto era lo que quería hacer toda mi vida”, recordó. Recibida en 2009, comenzó a asistir partos incluso antes de graduarse y se radicó en General Villegas en 2015, donde continúa desarrollando su labor.
Espacios de formación y acompañamiento
Además de la atención clínica, la licenciada brinda cursos gratuitos de preparación para el nacimiento, todos los miércoles de 10 a 11 horas en el Centro de Actividades Comunitarias, en la intersección de Montesantiago y Tucumán.
“Hoy hablamos de preparación para el nacimiento, porque no solo existe el parto vaginal, también está la cesárea. La idea es acompañar todo el proceso”, explicó.
Asimismo, destacó que el rol de las licenciadas en obstetricia también incluye el seguimiento del puerperio, asesoramiento en lactancia, tareas de investigación y docencia.
El nacimiento, un momento único
Por último, Coria resaltó el valor emocional de su trabajo: “El nacimiento es de las pocas cosas felices que suceden dentro de un hospital. Es un momento que las familias recuerdan toda la vida, y poder acompañarlo es muy importante”.
Si bien reconoció que existen momentos difíciles, aseguró que las experiencias positivas son las que predominan: “Son más las historias felices, y eso es lo que te impulsa a seguir”.
En una jornada que busca visibilizar la tarea de quienes acompañan los nacimientos, su testimonio reflejó la vocación, el compromiso y la importancia de una profesión fundamental dentro del sistema de salud.
