El colombófilo villeguense se prepara para una nueva temporada en Trenque Lauquen, donde competirá con más de 200 palomas. Además, destacó el costado solidario de una actividad que practica desde finales de los años noventa.
La colombofilia sigue viva en General Villegas gracias a apasionados como Nicolás Giménez, quien desde hace décadas mantiene intacto su amor por las palomas mensajeras y ya trabaja intensamente en la preparación de una nueva temporada de competencias.
En diálogo con Actualidad, Giménez contó que atraviesa las últimas semanas de entrenamiento antes del inicio del campeonato social, previsto para el próximo 31 de mayo. Actualmente compite en la sociedad colombófila de Trenque Lauquen, una plaza que eligió por el nivel competitivo y la gran cantidad de participantes.
“Hace años que estoy corriendo allá. Antes competía tanto en Villegas como en Trenque Lauquen, pero ahora me fui con dos equipos porque es mucho más competitiva y hay muchos más colombófilos”, explicó.
La última gran prueba que afrontaron sus palomas fue en noviembre, cuando viajaron hasta Zapala. Desde entonces comenzó el proceso de renovación y preparación de los nuevos ejemplares para este 2026. “Ahora estamos poniéndolas en estado físico para arrancar el campeonato”, señaló.
Actualmente, Giménez cuenta con alrededor de 400 palomas entre reproductoras, adultas y pichones. De ese total, más de 200 serán las encargadas de competir durante la temporada.
Dentro de ese enorme plantel, algunas palomas logran destacarse por encima del resto y hasta reciben nombres propios. “Algunas las llamamos por los últimos números de la numeración, pero otras se ganan un nombre porque hicieron cosas increíbles”, relató.
La exigencia de este deporte puede ser extrema. Nicolás recordó que una de las distancias más largas recorridas por sus palomas superó los 1.100 kilómetros, en competencias realizadas hacia la zona de Corrientes.
“Creo que fue desde Casapava o Santo Tomé. Son distancias muy largas”, comentó.
Claro que no todas las travesías terminan de la mejor manera. El clima, el viento y el desgaste físico muchas veces juegan un papel determinante.
“Siempre alguna se pierde. Algunas no tienen la capacidad de volver de tantos kilómetros y otras sufren por el clima o los obstáculos del camino”, explicó.
En plena preparación para el inicio del campeonato, Giménez realiza entrenamientos constantes. Además del vuelo diario en el palomar, también lleva a sus ejemplares a distintos puntos de la región para trabajos de adaptación y resistencia.
“Fuimos a Banderaló para hacer distancias cortas y que entren en estado físico. Después hacemos un fondo semanal de unos 100 kilómetros, algo parecido al maratonismo”, comparó.
La historia de Nicolás con la colombofilia comenzó hace casi tres décadas. Sus primeros pasos fueron entre 1997 y 1998, cuando se fundó la Sociedad Colombófila Villeguense.
“Arrancamos allá en la florería Cortés, sobre San Martín. Después dejé cuando me fui a estudiar y volví en 2012. Ahora creo que ya es para quedarme”, aseguró.
Más allá de la competencia, Giménez destacó el costado humano y solidario que le permitió desarrollar esta actividad a lo largo de los años. Gracias a rifas, eventos y distintas iniciativas vinculadas a las palomas, colaboró con causas solidarias y distintas necesidades de la comunidad.
“He hecho rifas solidarias y juntamos plata para juguetes, para chicos que tuvieron accidentes y distintas ayudas. Gracias a las palomas pude aportar mi granito de arena”, expresó.
Además, remarcó la importancia de difundir un deporte poco conocido y abrió las puertas a quienes tengan curiosidad por acercarse a este mundo.
“Si a alguien le gustan los animales o tiene interés, puede venir a casa, charlar y conocer cómo es esto”, invitó el colombófilo villeguense, quien también suele brindar charlas en colegios y participar de eventos locales.

