El ex entrenador de FC Bunge visitó nuevamente la institución, y hasta colaboró a través de una donación que beneficiará a las inferiores del Tambero.
El regreso de Alberto Luna a Emilio V. Bunge tuvo un significado especial. El ex entrenador de FC Bunge volvió a uno de los clubes que marcó su carrera y lo hizo acompañado por Leonel Pérez, el joven futbolista que actualmente se desempeña en Gremio de Porto Alegre y a quien hoy representa profesionalmente.
La visita no fue una más. Luna llevó como obsequio una camiseta de Pérez, utilizada en el conjunto brasileño, y otra de Milton Delgado, el mediocampista de Boca Juniors, para que la institución pueda definir el destino de ambas prendas, ya sea mediante una rifa o una subasta, con el objetivo de recaudar fondos.
«Las camisetas son tanto de Leo como de Milton Delgado, para que ellos les puedan dar un destino y poder recaudar para los chicos de inferiores o para lo que el club decida», explicó Luna durante su diálogo con FM Actualidad.
El ex entrenador destacó que la iniciativa surgió como una forma de agradecer el cariño recibido durante su estadía en Bunge. «Dejé muchos amigos ahí, me han tratado bien y uno tiene que ser siempre agradecido con la gente que lo trata bien», señaló.
Actualmente, Luna reside en Brasil, donde acompaña a Leonel Pérez en su adaptación al fútbol de ese país. El vínculo entre ambos viene desde hace muchos años. «A Leo lo tengo desde muy chiquito en el club, desde los cinco años. Cuando apareció la posibilidad de ir a Brasil y ser transferido, pasé a trabajar para la empresa que lo representa y nos fuimos los dos», contó.
Según explicó, forma parte de una firma internacional dedicada a la representación de futbolistas y su tarea es acompañar al jugador en esta nueva etapa de su carrera, ayudándolo en el proceso de adaptación al idioma y a la cultura brasileña.
Más allá de su presente profesional, Luna dejó en claro que el afecto por FC Bunge sigue intacto. Durante su estadía aprovechó para reencontrarse con amigos y con muchos de los jóvenes futbolistas con los que compartió su paso por el club.
«Extrañaba muchísimo, sobre todo a los chicos de inferiores, con quienes tengo una relación bárbara. También a los jugadores de primera y tercera, con los que hemos pasado momentos muy lindos», expresó.
Además, recordó a las familias y colaboradores que lo acompañaron durante su etapa como entrenador y que, según contó, siempre le abrieron las puertas de sus hogares. «Cuando alguien lo trata bien, tiene que ser agradecido. Si uno tiene la posibilidad de volver, hay que hacerlo porque se lo merecen. Yo los quiero muchísimo», afirmó.
La visita de Alberto Luna dejó mucho más que un reencuentro. El gesto solidario de acercar dos camisetas de destacados futbolistas para colaborar con el crecimiento del club volvió a demostrar que los vínculos construidos en el fútbol suelen perdurar en el tiempo y que, aun desde la distancia, el sentido de pertenencia sigue presente.

