El Lagunero fue más efectivo, venció por 2 a 1 al Fortinero y se quedó con tres puntos valiosos en la recta final del Apertura.
No era un partido más. Quizá no tenía la trascendencia de la pelea por el campeonato, pero sí la importancia de recuperar confianza y encontrar buenas sensaciones de cara a lo que vendrá. En ese contexto, Cañada Seca hizo mejor las cosas, derrotó a Sarmiento en condición de local y consiguió una victoria merecida que le permite encarar el cierre del Torneo Apertura con otro ánimo.
La previa mostraba a dos equipos necesitados. El Lagunero llegaba con ocho puntos, producto de dos triunfos, dos empates y seis derrotas, mientras que el Fortinero atravesaba un panorama aún más complejo, con apenas una victoria en diez presentaciones y la urgencia de sumar para empezar a escapar del fondo de la tabla general.
El partido respondió, en cierta medida, a lo que se esperaba. No abundó el buen fútbol. Fue un encuentro luchado, intenso y con mucha fricción en la mitad de la cancha, donde cada pelota se disputó como si fuera la última. En ese contexto, Cañada Seca mostró un poco más de claridad y tuvo mejores argumentos para inclinar la balanza a su favor.
El equipo local comenzó manejando la pelota y generando las primeras aproximaciones. Valentín Candia tuvo dos oportunidades muy claras para abrir el marcador. En la primera definió apenas desviado y en la segunda apareció Tomás Lumbreras con una buena intervención para sostener el cero en el arco de Sarmiento.
La insistencia del Lagunero terminó teniendo recompensa. Andrés Bonda aprovechó una pelota detenida, ganó en las alturas y con un certero cabezazo venció a Lumbreras para establecer el 1 a 0 y darle justicia a un desarrollo que hasta ese momento favorecía al conjunto local.
Sin embargo, Sarmiento encontró una rápida respuesta. Tras un centro pasado desde el sector izquierdo, Bautista Darrieu leyó perfectamente la jugada, se anticipó a la salida de Lisandro Domínguez y empujó la pelota al fondo de la red para decretar el empate.
El gol revitalizó al Fortinero, aunque Cañada no perdió la calma. Siguió buscando y estuvo cerca de volver a ponerse en ventaja, pero Santiago Quevedo no pudo aprovechar una buena ocasión y remató por encima del travesaño.
El empate con el que terminó el primer tiempo dejaba la sensación de que el local había hecho un poco más, aunque todavía le faltaba mejorar la eficacia en los metros finales.
La segunda mitad mantuvo características similares. Cañada Seca asumió nuevamente el protagonismo y Sarmiento optó por replegarse, intentando cerrar espacios y apostar a alguna transición rápida.
El Lagunero tuvo paciencia. No encontró demasiada profundidad, pero siguió insistiendo. Andrés Bonda volvió a avisar con un cabezazo que se fue desviado y Valentín Candia volvió a encontrarse con el arco de frente, aunque otra vez la definición no fue la mejor.
Hasta que el delantero pudo sacarse la espina. Cuando el partido comenzaba a entrar en una zona de incertidumbre, Alan Mansilla filtró una gran habilitación para Candia. El atacante, con pasado en Atlético y Sportivo, anticipó la salida de Lumbreras y definió con un preciso puntinazo para establecer el 2 a 1 y desatar el festejo de toda la parcialidad local.
El gol terminó siendo el golpe decisivo. Sarmiento intentó reaccionar y tuvo un intento de larga distancia que pasó cerca, pero nunca encontró los caminos para volver a complicar seriamente a Lisandro Domínguez.
Cañada Seca manejó los últimos minutos con tranquilidad y terminó sellando una victoria merecida. Quizá no brilló desde lo futbolístico, pero fue el equipo que más buscó, el que generó las mejores oportunidades y el que mostró mayores intenciones de quedarse con los tres puntos.
Para el Lagunero, el triunfo representa su tercera victoria en la temporada y una importante inyección anímica de cara al cierre del Torneo Apertura. En la última fecha visitará a Deportivo Blaquier, el único equipo que todavía no ha sumado puntos en el campeonato, con la intención de cerrar el primer semestre de la mejor manera.
Sarmiento, en cambio, sigue atravesando un momento complicado. El conjunto dirigido por Jorge Pineda sufrió su décima derrota de la temporada, continúa en los últimos puestos de la tabla, solo por encima de Blaquier, y sabe que necesitará sumar con urgencia pensando en la tabla general y en el próximo Torneo Clausura. Su despedida del Apertura será en condición de local frente a Atlético Charlone.
En un partido donde sobraron las ganas y faltó algo de brillo, Cañada Seca hizo un poco más que su rival y encontró en la perseverancia el camino hacia un triunfo tan trabajado como necesario.
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Atlético y Social Cañada Seca 2 (Andrés Bonda y Valentín Candia)
Lisandro Domínguez, Andrés Bonda, Tomás Macías, Nicolás Giménez, Juan Sandoval, Martín Palacios, Alejandro León, Mariano Llanes, Valentín Candia, Alan Mansilla y Santiago Quevedo. DT: Diego Palacios.
Suplentes: Rodrigo Berclaz, Martiniano Pinto, Bruno Idiart, Joel Valle, Kevin Parra y Arturo Retamozo.
Cambios: Martiniano Pinto por Santiago Quevedo, Bruno Idiart por Andrés Bonda, Joel Valle por Nicolás Giménez y Kevin Parra por Alejandro León.
Sarmiento 1 (Bautista Darrieu)
Tomás Lumbreras, Jonathan Ullúa, Kevin Chora, Leonel Scorza, Claudio Potes, Germán Verón, Brian Dupuy, Manuel Herrera, Bautista Darrieu, Blas Julián y Maximiliano Belén. DT: Jorge Pineda.
Suplentes: Bautista Ponce, Ariel Melián, Diego Ruiz, Fabio Castro e Ignacio Céspedes.
Cambios: Ignacio Céspedes por Manuel Herrera.
Árbitro: Daniel Soria.
