Con goles de Nahuel Molina, Matías Rodríguez y Joan Romero, La Maquinita venció a Atlético y mantuvo intactas sus aspiraciones en el Torneo Apertura.
Hay partidos que valen tres puntos. Hay otros que quedan grabados por el contexto, el rival y la manera en que se ganan. Eclipse se llevó uno de esos. En un clásico vibrante, cambiante y cargado de emociones, La Maquinita le ganó a Atlético en el Raúl Malbrán, rompió una racha adversa que se extendía desde el Clausura 2022 y llega a la última fecha del Torneo Apertura con posibilidades concretas de pelear por el título.
El encuentro tenía todos los condimentos mucho antes del inicio. Debía jugarse una semana antes, pero las lluvias obligaron a postergarlo. La espera no hizo más que aumentar las expectativas. El color en las tribunas, el marco de público y la importancia de los puntos en juego le dieron al clásico un ambiente especial. Tanto Atlético como Eclipse sabían que la derrota significaba despedirse prácticamente del campeonato, y el partido estuvo a la altura.
Los primeros minutos mostraron a un Atlético decidido a imponer condiciones. La Academia presionó alto y encontró profundidad con los hermanos Orueta y el despliegue de Rodrigo Freites. Del otro lado, Eclipse apostó a la inteligencia de Santiago Núñez, el trabajo defensivo de Facundo Elorga y la potencia de Nahuel Molina, que protagonizó un atractivo duelo personal con Gastón Martínez.
El clásico se jugaba con dientes apretados. Había pierna fuerte, roces permanentes y mucha intensidad, aunque también aparecían pasajes de buen fútbol gracias a la calidad de varios de sus protagonistas.
Atlético daba la sensación de ser un poco más peligroso. Franco Costanzo comenzaba a convertirse en la gran figura visitante. Primero le ganó un mano a mano a Albaro Orueta y luego transmitió seguridad cada vez que la Academia encontraba espacios para atacar.
Eclipse equilibró el desarrollo con el correr de los minutos y encontró sociedades interesantes en la mitad de la cancha, aunque el local continuó generando las situaciones más claras. Thiago Bracciale realizó un silencioso pero importante trabajo de recuperación, Santiago Bustos aportó tanto en la marca como en las proyecciones y Freites se transformó en uno de los futbolistas más peligrosos.
Cuando parecía que el primer tiempo se cerraría sin goles, llegó la acción que rompió el equilibrio. Tras un tiro libre, Franco Costanzo salió a despejar con los puños, llegó tarde e impactó sobre la cabeza de Albaro Orueta. Mario García no dudó y sancionó penal. Rodrigo Freites tomó la responsabilidad y con una ejecución firme venció al arquero para establecer el 1 a 0 con el que Atlético se fue al descanso.
La ventaja parecía justa. La Academia había generado un poco más y obligó a Costanzo a convertirse en el jugador más destacado de Eclipse durante la primera mitad.
Pero el complemento tendría reservada otra historia. Apenas iban tres minutos cuando Nahuel Molina volvió a demostrar por qué es uno de los delanteros más peligrosos del campeonato. La pelota quedó suelta dentro del área y el atacante santiagueño reaccionó antes que todos para definir cruzado, lejos del alcance de Gianluca Albano y decretar el 1 a 1. El empate abrió definitivamente el partido.
Lo que siguió fue un constante golpe por golpe. Atlético respondió rápidamente. Albano Orueta exigió nuevamente a Costanzo con un remate peligroso y Albaro Orueta también estuvo cerca, aunque su disparo se marchó desviado.
El premio para el local llegó a los 16 minutos. Albano Orueta, uno de los hombres más desequilibrantes del ataque académico, logró vencer finalmente la resistencia de Costanzo y puso el 2 a 1 que parecía devolverle el control del clásico a los dirigidos por Atlético.
Sin embargo, el fútbol suele guardar historias inesperadas. Poco después del segundo gol académico, Gianluca Albano protagonizó un choque involuntario con Gastón Martínez que lo dejó visiblemente disminuido desde lo físico. Eclipse detectó rápidamente la situación y fue a buscar el empate.
No tardó en encontrarlo. Tras un centro de Collado, el arquero local no logró despejar con firmeza y la pelota quedó servida para Matías Rodríguez, que no perdonó y estableció el 2 a 2. El clásico volvía a empezar.
Atlético sintió el impacto, aunque no renunció al ataque. Freites tuvo una nueva oportunidad, Juan Cruz Martínez, ingresado en el complemento, también estuvo cerca y el local siguió buscando el tercero.
Eclipse respondió de la misma manera. El partido era un espectáculo para los espectadores y parecía encaminado a un empate que mantenía con vida a ambos.
Hasta que llegó la jugada que terminó definiendo la historia. Gastón Martínez intentó jugar hacia atrás, pero su pase quedó corto y encontró a Joan Romero. El delantero visitante no dudó, abrió el pie derecho y colocó la pelota lejos del alcance de Albano para marcar el 3 a 2 definitivo.
El golpe fue durísimo para Atlético. El visitante encontró el impulso anímico que necesitaba y defendió la ventaja con mucha solidez. Facundo Elorga se hizo fuerte en el fondo, Costanzo respondió cuando fue necesario y La Maquinita sostuvo el resultado hasta el final.
Como si el clásico necesitara un capítulo más, sobre el cierre fue expulsado Albano Orueta y Atlético terminó el partido con diez jugadores.
El pitazo final desató el festejo visitante. No era para menos. Eclipse volvía a ganar el clásico villeguense después de casi cuatro años, desde aquel Clausura 2022, y además se mantenía en carrera por el Torneo Apertura.
Con este triunfo, el equipo de Marcelo Feroglio alcanzó los 24 puntos y llegará a la última fecha dependiendo, en parte, de sus propias fuerzas. La Maquinita deberá vencer a Cosmopolita como visitante y esperar que Ingeniero le quite puntos a Juventud en el clásico de Banderaló. Si el Rojo gana y Eclipse hace su trabajo, el conjunto villeguense podrá quedarse con el campeonato.
Atlético, en cambio, dejó pasar una enorme oportunidad. La Academia quedó con 23 unidades y necesitará un escenario mucho más complejo para soñar con el título: deberá derrotar a Santa Rita en la última fecha, esperar una victoria de Ingeniero sobre Juventud y que Cosmopolita supere a Eclipse. Recién allí podrá sacar cuentas, favorecido por su mejor diferencia de gol en una eventual igualdad de puntos con el Rojo.
El Apertura todavía no tiene dueño. Pero la fecha 12 dejó una certeza: Eclipse dio el gran golpe del campeonato, se adueñó del clásico más esperado del año y llegará a la última jornada con la ilusión intacta de convertir una tarde inolvidable en el primer paso hacia un título que parecía muy lejano.
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Atlético Villegas 2 (Rodrigo Freites y Albano Orueta)
Gianluca Albano, Elián Valdés, Santiago Bustos, Rodrigo Cháves, Mateo Bolteau, Gastón Martínez, Albano Orueta, Alex Sosa, Albaro Orueta, Rodrigo Freites y Thiago Bracciale. DT: Guido Sacra.
Suplentes: Agustín Muñoz, Tomás Sánchez, Felipe Martínez, Mateo Sanabria, Demian Romero, Bautista Monterrosa y Juan Cruz Martínez.
Cambios: Demian Romero por Rodrigo Freites, Juan Cruz Martínez por Thiago Bracciale y Bautista Monterrosa por Demian Romero.
Expulsado: Albano Orueta.
Eclipse 3 (Nahuel Molina, Matías Rodríguez y Joan Romero)
Franco Costanzo, Facundo Elorga, Gabriel Flores, Jesús Ávalos, Joan Romero, Alejandro Suárez, Alejo Rocca, Tomás Collado, Nahuel Molina, Santiago Núñez y Matías Rodríguez. DT: Marcelo Feroglio.
Suplentes: Giovanni Leal, Sebastián Báez, Horacio Arévalo, Maximiliano Cano, Héctor González, Tomás Orlando y Facundo Rosales.
Cambios: Maximiliano Cano por Alejo Rocca, Héctor González por Nahuel Molina y Facundo Rosales por Matías Rodríguez.
Árbitro: Mario García.

