El delantero de Eclipse marcó uno de los goles en la victoria sobre Atlético y fue una de las grandes figuras de la tarde. Tras el triunfo, destacó la actitud del equipo, el significado de cortar la racha sin victorias en el clásico y le dedicó el gol a su familia.
Nahuel Molina tuvo una tarde soñada en el clásico villeguense. El delantero de Eclipse fue una de las figuras del triunfo 3 a 2 sobre Atlético, convirtió el gol que inició la remontada y terminó siendo uno de los protagonistas de una victoria que puede marcar un antes y un después en la pelea por el Torneo Apertura.
Apenas finalizado el encuentro, el atacante no ocultó su felicidad por el resultado obtenido en una cancha complicada y en un contexto adverso. «Fue un triunfazo y también agónico. Íbamos perdiendo y pudimos darlo vuelta en el segundo tiempo para llevarnos una victoria muy importante», expresó.
El encuentro no fue sencillo para el Albiverde. Tras un primer tiempo en el que se fue al descanso en desventaja, el equipo reaccionó rápidamente en el complemento y Molina fue el encargado de marcar el empate que cambió el rumbo del partido.
«En el primer tiempo no hicimos un buen partido, eso quedó reflejado. En el segundo salimos con mucha más actitud y eso nos permitió llevarnos los tres puntos», analizó.
Aunque llegó al club esta temporada, el delantero ya entendió la dimensión del clásico villeguense y el significado especial que tenía este triunfo para los hinchas de Eclipse.
«Los clásicos son partidos aparte. Además, después de tantos años sin poder ganar este partido, lograrlo es una felicidad enorme para todo General Villegas y para toda la gente del club», señaló.
Durante los 90 minutos protagonizó intensos duelos con los defensores rivales, una lucha constante que terminó teniendo premio con su gol y una destacada actuación. Sin embargo, prefirió destacar el esfuerzo colectivo por encima de lo individual.
Con la victoria, Eclipse llegará a la última fecha con la ilusión intacta de pelear por el campeonato. «Vinimos a buscar los tres puntos y se dio. Ojalá que el próximo fin de semana podamos tener una jornada redonda», comentó.
Uno de los momentos más emotivos llegó cuando recordó a su familia, a la distancia, como principal destinataria del gol y del triunfo. «Cuando terminó el partido se me vinieron muchas cosas a la cabeza, mi familia y toda la gente del club, porque sé que este triunfo lo buscaban hace mucho tiempo. Se lo dedicamos a ellos», afirmó.
También tuvo palabras para quienes apostaron por su llegada a Eclipse y para el entrenador Marcelo Feroglio. «Siempre les dije que voy a dejar todo hasta el final, mi alma en cada pelota. Eso es lo que intento hacer en cada partido», sostuvo.
Finalmente, Molina destacó el acompañamiento de los hinchas durante el clásico. «Se sintió mucho el aliento. Estoy muy contento por la fiesta que se vivió», cerró el delantero, uno de los grandes responsables de una victoria que quedará en el recuerdo del pueblo albiverde.
