La demorada obra de la Variante Chacabuco sobre la Ruta Nacional 7 podría finalmente encaminarse hacia su conclusión. Según confirmó la Dirección Nacional de Vialidad, la finalización del bypass de 23 kilómetros fue incorporada como una obra obligatoria dentro de la concesión del denominado Tramo Puntano, un corredor vial que incluye las rutas nacionales 8, 193, 36 y A005.
La información fue publicada por el diario Democracia, de Junín, que accedió a precisiones oficiales sobre el futuro de una de las obras más reclamadas por los usuarios de la Ruta 7 y por los sectores productivos de la región.
La novedad surge en el marco de la segunda etapa de la Red Federal de Concesiones impulsada por el Gobierno nacional. En mayo se recibieron 17 ofertas para distintos corredores viales del país, entre ellos los que incluyen las rutas nacionales 7 y 188, fundamentales para la conectividad del noroeste bonaerense.
De acuerdo con Vialidad Nacional, la finalización de la Variante Chacabuco no estará a cargo del concesionario del Tramo Mediterráneo —donde se encuentra físicamente la obra— sino del futuro adjudicatario del Tramo Puntano. El esquema administrativo busca garantizar la culminación de un proyecto que lleva años de demoras y que quedó paralizado durante 2024.
Entre dos y tres años para terminar la obra
Según detallaron desde el organismo nacional, el cronograma previsto establece que los trabajos se desarrollen entre el segundo y el tercer año de concesión. El plan contempla un avance del 40% durante el segundo año y del 60% restante durante el tercero.
La Variante Chacabuco se extiende entre los kilómetros 196 y 219 de la Ruta Nacional 7 y fue concebida para desviar el tránsito pesado fuera del casco urbano de esa ciudad, mejorando la seguridad vial y reduciendo los tiempos de viaje.
La incorporación de la obra como obligación contractual figura en el artículo 20 del Pliego de Bases y Condiciones Particulares correspondiente al Tramo Puntano. Además, el cronograma de ejecución está incluido en los anexos técnicos de la licitación.
Sin embargo, todavía resta un paso clave: la adjudicación de la concesión. Actualmente, el proceso continúa en etapa de evaluación de antecedentes de las empresas oferentes. Una vez superada esa instancia, se abrirán los sobres económicos y se avanzará con la selección definitiva del concesionario.
La Ruta 7 sigue acumulando reclamos
Mientras tanto, los problemas sobre la Ruta Nacional 7 continúan generando preocupación entre transportistas, productores y conductores particulares. El deterioro de la calzada, la falta de mantenimiento de banquinas y señalización, junto con el aumento de accidentes, forman parte de los reclamos habituales de quienes utilizan el corredor.
Desde Vialidad indicaron que las futuras concesiones contemplan obras de rehabilitación, mantenimiento y puesta en valor de distintos tramos. No obstante, aclararon que el sector comprendido entre Chacabuco y Carmen de Areco, donde permanecen inconclusos 55 kilómetros de autopista, no figura entre las obras previstas en esta etapa de la Red Federal de Concesiones.
Tampoco está incluida la travesía urbana de Junín, otro de los proyectos pendientes sobre la Ruta 7.
Diez años de una obra inconclusa
La historia de la Autopista Luján-Junín ya acumula más de una década. El proyecto original contemplaba la construcción de 196 kilómetros de autopista entre ambas ciudades.
Hasta el momento se habilitaron aproximadamente 118 kilómetros, mientras que otros sectores permanecen sin completar.
Entre los tramos ejecutados figuran los sectores Junín-Chacabuco, Carmen de Areco-San Andrés de Giles y Giles-Luján. Sin embargo, el tramo pendiente entre Chacabuco y Carmen de Areco continúa sin definición.
La Variante Chacabuco, que presentaba un elevado grado de avance cuando fue paralizada, aparece ahora como una de las pocas obras que cuentan con una perspectiva concreta de reactivación. Si los plazos previstos se cumplen, podría quedar finalizada entre dos y tres años después de la adjudicación de la concesión.

