El jugador del seleccionado argentino de hockey Máster +50 contó cómo vivió la final del Mundial de fútbol rodeado de hinchas españoles y ya se enfoca en el desafío deportivo que comienza en Rotterdam. «Es una oportunidad impensada», aseguró.
Mientras la Selección Argentina de hockey Máster +50 comenzaba a reunirse en Rotterdam para disputar el Mundial de la categoría, Alejandro Calzada atravesaba uno de esos viajes que quedan grabados para siempre. Apenas unas horas antes había estado en Madrid, donde siguió la final del Mundial de fútbol entre Argentina y España en un bar repleto de españoles. Desde allí viajó a los Países Bajos para sumarse al plantel nacional que debutará el 23 de julio frente a Japón.
En diálogo telefónico con el programa De Qué Se Habla, Calzada relató primero el ambiente que encontró en España durante la definición del campeonato mundial de fútbol.
Había llegado desde Granada a Madrid y decidió cruzar la terminal para instalarse en un bar y seguir el partido. El panorama era claro: «Éramos unos 300 españoles, Calzada y un chico de Marruecos que dijo: ‘Yo voy por Argentina'».
Más allá del resultado favorable para España, lo que más lo sorprendió fue el clima que percibió durante el encuentro.
«Los comentarios eran re fuertes. O sea, eran hacia la Argentina, hacia los argentinos», explicó, al describir las reacciones de muchos hinchas españoles durante el desarrollo del partido. Según contó, cada fallo arbitral generaba fuertes protestas y un clima de gran intensidad.
«Era una sarta de malas palabras, pero con una violencia que decís: ‘Guau’. Estaban fanáticos a morir», relató.
Del calor español al desafío en Rotterdam
Tras esa experiencia, el viaje continuó hacia los Países Bajos, donde el enfoque cambió por completo. Ahora la prioridad es el Mundial Máster de hockey, una competencia que reúne a seleccionados de todo el mundo.
Calzada destacó el nivel de organización del equipo argentino y el esfuerzo que implicó reunir a jugadores provenientes de distintos puntos del país y del exterior.
«Este proyecto es mucho más profesional y mucho más armado», señaló, mientras describía la verdadera travesía que significó llegar hasta Rotterdam, con vuelos demorados, traslados en tren y colectivo y varias horas de viaje antes de instalarse finalmente en el hotel.
Apenas arribaron, el cuerpo técnico marcó el rumbo: descanso, caminata regenerativa, cena y luego comenzar con los entrenamientos previos al debut.

El debut será ante Japón
Argentina abrirá su participación el 23 de julio frente a Japón, en el primer encuentro del certamen.
Para Calzada, ese estreno será determinante, aunque reconoce que todavía existe incertidumbre sobre el verdadero nivel de los rivales.
«Es importante arrancar con el pie derecho, pero nunca se sabe qué nivel tienen los otros seleccionados», comentó.
El segundo compromiso será frente a España, otro rival sobre el que el plantel intenta reunir información antes del inicio del torneo.
«Somos el primer partido del Mundial. A partir de que se mueva la bocha ya vamos a tener una idea de cómo juegan todos», explicó.
Un seleccionado construido desde distintas historias
El plantel argentino está integrado por 19 jugadores provenientes de diferentes provincias e incluso algunos que llegaron directamente desde Europa.
Calzada valoró especialmente ese proceso de integración. «Literalmente no conocía a ninguno», confesó. Lejos de verlo como una dificultad, considera que compartir historias y experiencias personales forma parte del valor que tiene este tipo de competencias.
«Conocer culturas, personas y generar amistades es una parte muy fuerte de estos torneos», sostuvo.
Competir en la capital mundial del hockey
El Mundial se desarrolla en los Países Bajos, una de las grandes potencias internacionales de este deporte.
Para cualquier jugador de hockey, competir allí tiene un significado especial. «Estamos en el país número uno a nivel mundial del hockey», resumió Calzada, quien también destacó la ciudad de Rotterdam y sus primeras impresiones sobre un lugar donde las bicicletas dominan el paisaje urbano.
Aunque el calendario deportivo deja poco margen para el turismo, espera aprovechar alguno de los días libres para conocer Ámsterdam y recorrer parte de la región.

«Es una oportunidad que jamás imaginé»
Más allá de la competencia, el jugador hizo una reflexión sobre el significado personal que tiene volver a vestir la camiseta argentina.
Hace dos años integró el seleccionado Máster +40 que disputó el Mundial en Sudáfrica. Ahora, con la categoría +50, vuelve a representar al país en una cita internacional.
«Es algo impensado. Desde que entré en este sistema se me abrieron puertas enormes que jamás hubiera imaginado», afirmó.
Instalado desde hace muchos años en General Villegas, aunque oriundo de Mendoza, destacó también el acompañamiento permanente de familiares y amigos, con quienes mantiene contacto a través de videos y mensajes gracias a la tecnología actual.
Mientras espera el debut frente a Japón, Alejandro Calzada disfruta una experiencia que combina deporte, amistad y representación nacional. Después de vivir una final mundialista rodeado de hinchas españoles, ahora le toca escribir su propia historia dentro de otra Copa del Mundo, esta vez con el stick en la mano y la camiseta argentina sobre el pecho.

